Karina Levine y Tobías Alfonso en la Columnata Egipciana, TangeArte 2023. Foto: Majo Minatel. Dicen que el tango vive en La Habana
Podríamos pensar que es porque el bolero y el tango son un poco hermanos en su nota dramática. O tal vez porque La Habana nunca dejó de esperar a Gardel en su fallido intento de aterrizar en la Isla cuando se inmortalizó en un aeropuerto de Medellín. Por lo que sea, el tango está vivo en esta ciudad y habita sutil en una esquina de la Habana Vieja, muy cerca del mítico Floridita. El Ojo del Ciclón, nombre del pequeño reducto bohemio que suele cobijarlo, parece vaticinar el cariz envolvente y arrebatador de este género que se reparte entre música y danza.
Es cotidiano el 2×4 en el cruce entre O’Reilly y Villegas, pero una vez por año tiran la casa por la ventana y bajo la sombrilla de TangueArte se esparcen por la ciudad con música, milongas, cine y literatura. En los últimos dos años han conseguido una deliciosa complicidad con la Embajada de la República Argentina en Cuba, que brega incansable por enriquecer el puente entre las dos patrias. Esa alianza ya trajo a estas costas diversidad de artistas; y este año fue Karina Levine quien llegó para ponerle voz a un precioso repertorio de imprescindibles como Garúa, Naranjo en flor y Siempre se vuelve a Buenos Aires. Karina es porteña de nacimiento y marplatense por adopción, vino del mar tumultuoso y frío del cono sur a mecerse en los oídos de un público cálido como las aguas de estas latitudes.
La artista desplegó su voz, sus brazos, su interpretación que coquetea con la elegancia y el arrabal en igual medida. El extenso camino sobre los escenarios se hizo notar: raíz, oficio y vocación anidan en su garganta, en todo su cuerpo. Había que estar a la altura de ese cantar y un músico local lo logró, con creces. El piano que emprendió el diálogo profundo con la argentina se deshizo en los dedos de Tobías Alfonso. No debería ser sorpresa que Tobías acierte y encante, es lo habitual, lo que esperamos de él, sin embargo, sabemos que este fue su primer acercamiento al tango y su piano sonó con el peso absoluto de la tradición del género y, al mismo tiempo, destiló su impronta fresca y cubana. Nos sorprendimos, claro, imposible no hacerlo. Se había metido en el estudio de esas partes con hondura, a tal punto, que le propuso a Karina un juego divino: tocar su propia versión de Nostalgias; la argentina subió la apuesta: “salgamos sin red, sin ensayo”. Fue así que el clásico de Cobián y Cadícamo, tal vez inscrito en el decálogo de los tangos más versionados de la historia, sonó también con notas de sabor cubano. Karina Levine y Tobías Alfonso crearon en ese momento el enlace perfecto para estas dos tierras que no hacen caso a los siete mil kilómetros que las separan y parecen tan hermanas como lo son el tango y el bolero.

Milonga en El Prado, TangueArte 2022. Foto: Majo Minatel

Milonga con la Orquesta Color Café en la Columnata Egipciana, TangueArte 2023. Foto: Majo Minatel.

Milonga en el Ojo del Ciclón, TangueArte 2022. Foto: Majo Minatel.

Karina Levine y Tobías Alfonso en la Columnata Egipciana, TangeArte 2023. Foto: Majo Minatel.

Milonga en El Prado, TangueArte 2022. Foto: Majo Minatel.

Milonga en la Columnata Egipciana, TangueArte 2023. Foto: Majo Minatel.

Milonga en la Columnata Egipciana, TangueArte 2023. Foto: Majo Minatel.

Milonga en la Columnata Egipciana, TangueArte 2023. Foto: Majo Minatel.
Sos nuestro orgullo Kari !!!!!!