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Crónica

Un suspiro de rap a La Habana

Con una propuesta para fomentar la creación y regalar a los artistas de la escena del hip hop latinoamericano una plataforma de comunicación, llegó el Movimiento de Expresiones Latinoamericanas de Hip Hop (MELAH) a La Habana. Forma tu Bulla, un festival que brinda espacio a los que defienden y aman esta cultura, fue un momento de ocio para aquellos que aún no logran encontrar un lugar en el circuito nocturno habanero.

MELAH es un proyecto de la fundación Cartel Urbano de Colombia, que apoya y promueve expresiones culturales en la región. Como indica el nombre del evento, su objetivo dentro de la Isla esta vez fue armar bulla durante tres días para vivir el hip hop al máximo. 

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Con la premisa de la impuntualidad en Cuba —mayor en el mundo del rap—, inicia el festival. El sol está aún afuera, y por el ranchón del bar Fellini se cuelan sus rayos; sin embargo, el escenario se ve oscuro, iluminado por tenues luces azules que contrastan con el sol tropical, y bajo las cuales se realizan los últimos ajustes de sonido. El patio ha sido customizado y alberga en un mural el modo particular de ver la realidad de artistas como Afrotaína, Afrodreak, Taiko y el colectivo de Zenit Tattoo. Su eje temático es la mujer, y aunque una de las labores de MELAH es destacar la creación artística femenina y reivindicar su rol en una sociedad sumamente machista, el evento no saldó la deuda debido a la escasa presencia de mujeres en él. 

La noche la abrió Hora de Batalla, la liga de freestyle de Camagüey. Al escenario llegaron cuatro jóvenes y su host, bajo los beats de DJ Mike Style (Colombia). Los freestylers salieron de su zona de confort y fluyeron con ritmos sureños, alejados del clásico boom bap dentro del que se desarrollan generalmente. Sus batallas, a diferencia de las que acostumbra a ver el público habanero, giraron en torno al amor, improvisando sobre la hermandad dentro del movimiento y en Latinoamérica, porque “el hip hop se trata también de amar al adversario”, comenta el host, José Alexis Gutiérrez Marrero, co-fundador y organizador de la liga. Les siguió Feback, una de las coordinadoras de MELAH, quien cantó sobre libertad, unidad, resistencia, y el dolor arraigado en su país. 

Etián Brebaje Man es quien presenta a los artistas, y lo hace con la magia y espontaneidad que le caracteriza; improvisa, se ríe y conecta con el público de maneras extraordinarias. Su presencia en los eventos de rap provee un aura relajada, se mueve libre sobre el escenario, como si su creatividad no estuviera muy pendiente de los límites. 

Todo fluye en la noche, los artistas van y vienen entretejiendo conversaciones, proclamas de amor, denuncias raciales, ambientales, sociales y culturales. Pasan raperos de alto calibre como Blaccsoul, Rey Osado y Sekou. Este último, junto al colectivo de MELAH, ha llevado en ocasiones anteriores algo de luz artística a otros rincones de la Isla. Fue Sekou el encargado de cerrar el segmento de rap ese primer día de festival con un mensaje optimista; su compromiso es con la gente que lo quiere, camina y canta con el público, llama a Etián al escenario y hace de este un momento de éxtasis total para los presentes.

Foto: María Lucía Expósito

A continuación, con rock, llegó Mala Referenzia, definido como un movimiento artístico de Zenit Tattoo, porque “son tatuadores, no músicos”. La que presentan, dice su vocalista, “es música que hacen borrachos en la terraza” y eso en ocasiones se puede percibir, pero la frescura y osadía de Mr. Black se apoderan del entorno. Juega, hace un poco de historia del grupo, se burla de sí mismo, se emociona, canta del lado de los espectadores, camina, y disfruta este momento que ha sido creado por y para ellos. Su arte es “de release, de abrir cabezas”, comenta Mr. Black, su objetivo no es más que poner en libertad el alma —tanto la suya, como la de los que se acercan a su estudio de tatuajes— por medio del arte. 

Como explican sus organizadores, el evento no solo reúne a artistas de la escena del hip hop, sino que expande sus límites. “Este año quisimos proponer y acompañar un festival de diferentes géneros y expresiones de la contracultura, intento de agrupar, conectar, articular todos los movimientos contraculturales”, dicen. 

Con una dinámica diferente, la segunda jornada de Forma tu Bulla hizo desfilar a bandas de punk, rock clásico y progresivo como Masbirra, Manopla y Green Beans. En teoría resulta magnífico brindar también un espacio a bandas de rock, pero en la práctica aún falta unidad entre ambos géneros. Se pudo sentir, durante el segundo día, la segmentación entre dos públicos que comparten ciertas características, pero que no son exactamente iguales. Hay una interacción que resulta breve y que pudiera llegar a ser mayor —como propone MELAH—; se debe entender que son, en cierto modo, parte de un mismo movimiento, que deben nutrirse, cuidarse e inspirarse los unos a los otros, debe existir una colectividad contracultural unida. 

Frank Mitchel y Páramos dan inicio a este día con el estreno en vivo del EP homónimo. La voz de este joven es, sin duda, una de las más grandes y profundas de esta generación. Con la fusión de rock progresivo y poesía crea una performance que logra llevar al oyente por un viaje astral a través de palabras y acordes; la flauta de Claudio Misifuz y el saxofón de Oswald Cisneros crean una sinergia fascinante. La energía va in crescendo y hace que este momento del festival se convierta en un espacio donde las almas se encuentran y las emociones se liberan. 

Fotos de: María Lucía Expósito

La segunda y más breve parte de este día es dedicada al rap y ocurre en el interior del bar Fellini con artistas como Canceriana; El Faraón, a quien el público recibe con entusiasmo por su rap conciencia, contestatario, que se mantiene en la línea noventera, con la agresividad de estos años; y El Opuesto, que sigue esta misma línea. 

Resulta extraño, entonces, que en este contexto de unidad dentro del underground y en una era en la que se potencia al máximo la evolución y fusión de sonidos, queden fuera del evento jóvenes raperos como Elephanto, EIDI y Milton McDonald, quienes se están encargando de llevar el rap cubano a otros niveles en un momento de estancamiento y decadencia. Por un lado, en un festival de esta índole no hay cabida —por cuestiones de tiempo— para todos los exponentes; por otro, el equipo de MELAH pone el foco en aquellos a los que les resulta más difícil alzar su voz. Sin embargo, era importante el diálogo entre los exponentes de la “vieja escuela” y los jóvenes de lugares más intrincados, y de ellos con lo que se le llamaría, por categorizar, una “nueva escuela”, que lleva la bandera del rap en la actualidad.

Con su programa, Forma tu Bulla abogó por la unidad dentro de estos escenarios estigmatizados, ofreció un modo distinto de ver un panorama que, en Cuba, se encuentra fragmentado. El festival brindó un espacio para el diálogo, el intercambio y la creación libre, por un lado, y por otro, fue un suspiro de hip hop para una Habana a la que no le quedan grandes eventos de esta cultura.

Fotos de: María Lucía Expósito

Se tenían previstos tres días, pero esto no fue posible. La última jornada fue cancelada, dejando una nota agridulce en el público, los organizadores, y los raperos y grupos que quedaron sin presentarse. Esta es una muestra vívida del porqué existen movimientos como MELAH, de la marginalización y censura que reciben estos colectivos y artistas, cuya capacidad para conseguir espacios donde desarrollar y mostrar su arte se dificulta por el hecho de representar, elegir y amar una cultura específica. Al respecto, uno de los organizadores dijo: “este tipo de acciones que intentan silenciar las voces de artistas no pueden destruirnos, no pueden, nunca, acabar con la esperanza, por el contrario, tiene que ser el motivo por el cual nos unamos”.

A pesar de los desafíos y obstáculos, el festival organizado por MELAH logró crear un espacio para los artistas underground, en el que prevaleció la unidad y la expresión cultural auténtica. Forma tu Bulla alcanzó varios de sus objetivos, pero aún queda mucho por hacer —principalmente desde el territorio nacional—; este fue un pequeño impulso, un llamado de acción a los creadores para continuar esforzándose y colaborando en la construcción de una comunidad más sólida.

Laura Suárez del Villar Guzmán Más publicaciones

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  1. Abel dice:

    Oye durisimo eso

  2. Betsaida Suárez del Villar dice:

    A pesar de no ser conocedora del género, el artículo me resultó muy interesante, fresco retrato de esa música undergraund que es parte de un país y de un pueblo que busca alternativas para dar a conocerse a través de la música, lenguaje universal necesario en todos los tiempos. Felicidades a forma tu bulla y que la cancelación de la última noche no o logré silenciar voces, sino todo lo contrario.

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