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Entrevistas Foto: Eduardo Reyes. Tomada del perfil de Instagram de So feel me.

La Habana es pa’ sentirla

Deslizándome en los 37 grados Celsius. Así inicia la experiencia, en un P15, con el señor que arrastra un saco enorme y quiere bajarse en Ultra. En los audífonos, Nina llora: “Power, power! Bring down, power”, y yo me estremezco. ¿So Feel Me? No sé qué esperar, pero voy en camino.

Recuerdo haber visto a la banda en una publicación de Nave Oficio de Isla; la profesora Gabriela me invitó, pero yo no los conocía. Llegué veinte minutos antes de que la vocalista anunciara que casi acababa la session y la profe no pudo contener la risa. Sin embargo, no me vine abajo e hice lo que mejor sé hacer: importunar personas, pedirles un minuto de su tiempo.

Cuando hablas con Wenddys Hernández López, su voz suena enteramente distinta; esta magia siempre será nueva para mí. Lo que antes era un canto acusador, grave, casi un hechizo afrocubano, ahora es una secuencia dulce y ligera. Sus manos juegan, sopesando los restojos de la reciente hazaña, como mismo hace un minuto en el pequeño proscenio del establecimiento.

Promovida del Conservatorio Amadeo Roldan en saxofón, Wenddys quiso llevar su voz a la graduación. Lo hizo con Solo siéntelo, esa balada tan caprichosamente seductora, fruta extraña, como entonó Billie Holiday. Compuesta con materias primas foráneas y de Cuba, la canción evoca el feeling. Hernández es consciente de esas raíces y de su poder irrefutable.

Cuenta que sus principales musas del jazz son las eternas Ella Fitzgerald y Sarah Vaughan. Y aunque no se le puede negar esos indicios de austeridad en algunas canciones, la rebeldía incipiente de Nina Simone es innegable. Su voz, el juego de onomatopeyas indescriptibles y enrevesadas te hacen mover los pies y girar la cabeza, a ver si todos están escuchando lo mismo.

Foto: Eduardo Reyes. Tomada del perfil de Instagram de So feel me.

Traen frescura, desempolvan el suelo, tanto que invocan fantasmas de la obra Blanco, aquellos pinos que deambulaban por la Nave después de cada domingo del pasado mayo. La banda, cuyo nombre es la traducción del título compuesto por Wenddys, es una unidad bien conseguida. Debutaron hace apenas un año y ya conocen sus gestos, las miradas furtivas. La primera presentación de So Feel Me fue el 27 de julio del 2023, en el bar Coco Blue y la Zorra Pelúa, en El Vedado.

“Fue increíble, nosotros estábamos súper nerviosos, era la primera vez que nos presentábamos en público. Incluso había cambios recientes en el grupo, en cuanto a los integrantes: el bajista era muy nuevo. Había muchos nervios, pero todo salió bien, gracias a Dios. Además, tuvimos mucho apoyo de amistades y la familia, que acudieron a la presentación”.

Unos meses antes, en marzo, estaban creando el repertorio necesario para tocar en los live. Aunque, tenían pensado hacer algo totalmente diferente: “queríamos tocar música que la gente conociera, que estuvieran acostumbrados a escuchar. A medida que avanzamos, nos dimos cuenta de que era más factible montar nuestros propios temas, porque se lograban más rápido y el público los captaba casi al instante. Entonces empecé a incluir más canciones de mi autoría en el repertorio”.

Wenddys explica que el primer formato tenía otra bajista. Además, utilizaban el bajo de cajón y el acústico, no utilizaban el bajo eléctrico. Su inclusión significó un cambio en la sonoridad, pues al cambiar la persona y, además el instrumento, se volvió singular.

Así se podría catalogar, también, la labor en equipo. Esa intrépida acción de confiar en el otro, de creer saberlo todo. “Es muy cómico trabajar con este grupo, porque tenemos personas serias, personas muy tímidas o extrovertidas. Entonces es una mezcla, al final nos complementamos. Uno fastidia al otro, siempre estamos intercambiando. Sí, somos muy unidos. De hecho, así salen varias cosas, somos bastante creativos a la hora de montar nuevos temas”.

La presentación en Cubadisco fue un momento importante para ellos. Como lo es toda introducción, ese dichoso minuto en que el artista, tímidamente, deja que el público pruebe un poco de su pócima musical. Aunque, So Feel Me pasó una prueba de fuego en esa primera vez: “Tuvimos muchos problemas técnicos antes de empezar a tocar. En aquel momento se fue la luz, también tuvimos problemas con el transporte del percusionista, que tuvo que llegar más tarde. Entonces se corrió el horario completo, y además —ríe— nuestro oboísta estaba convaleciente de una operación de cordales, por lo que no podía tocar el oboe; pero igual estuvo ahí, presente con su dolor”.

Foto: Eduardo Reyes. Tomada del perfil de Instagram de So feel me.

“A pesar de todo, creo que hubo un buen resultado. El stand de La Casa Producciones fue bellísimo, tuvo cosas muy interesantes toda la semana. Y el hecho de que pudimos abrir Cubadisco fue un placer. Nosotros estamos súper agradecidos con la oportunidad, y verdaderamente hicimos muchas colaboraciones con ellos en este último tiempo. Se puede decir que somos parte de La Casa”.

So Feel Me ganó el concurso Black Box de este año y, como parte del premio, tienen una grabación en vivo con La Casa: “Para el live quisiéramos grabar un tema nuevo. Aunque, estoy un poco en duda, porque hemos creado muchas cosas a partir de este concurso, que queremos mostrar. Pero también tenemos canciones que nos abrieron las puertas desde la primera vez, como Solo siéntelo, que es una de las más importantes de nuestro repertorio. Creemos que se merece también un poco de ese reconocimiento, y hacer el video y la grabación con ese tema sería muy bonito para nosotros».

“Así que todavía no sabemos si llevar una sorpresa, o si le damos al público esa canción, que realmente ya tiene buen recibimiento. Incluso, muchos seguidores me han preguntado cuándo podrán acceder al disco, y cuándo vamos a grabar. Estamos locos por grabar, aunque sea un EP; porque se nos acercan muchas personas preguntando dónde pueden descargar nuestra música, y aún no hemos tenido la oportunidad de subirla a alguna plataforma”.

El grupo augura años de buena música y Wenddys parece confiada por completo en el sonido y apoyo de sus compañeros. No queda más que inclinarse e intentar atrapar —del meticuloso repertorio—  todo el subtexto, “dialéctica sonora”, como diría Carpentier.

“Experimentamos con un compuesto de jazz y música tradicional cubana, que coquetea con el alternativo. Además, nos gusta mezclar ritmos contrastantes y melodías pegajosas”. Y de esto podemos darnos cuenta en los inescrupulosos interludios, momentos en que pasa de un tono sostenido, completamente articulable, a una ráfaga de melodías en —quién sabe cuál— lengua desconocida.

Foto: Eduardo Reyes. Tomada del perfil de Instagram de So feel me.

Pretenden hechizar al público, y lo logran. A pesar del calor y los veinte minutos. A pesar del público reducido —tal vez así ejercen más rápido su dominio—, sales sintiendo el buen feeling, plenamente energizado. “So Feel Me empezó por un deseo, una aspiración: traer siempre frescura. Deseamos que la gente disfrute con nosotros. Y de ahí viene el nombre. Solamente queremos que nos sientan”.

Son nuevos en la escena. Aún así, deslumbran de tal manera que te mueven a aplaudir, y cantar a coro entonaciones solitarias que se pierden en el calor soporífero de los viejos almacenes. Afuera, el mar está que se quema. Regresar a la casa es otra melodía, pero recuerdas ese buen rato y te sacudes la angustia. Después de todo, La Habana es pa’ sentirla.

Joan Pablo Villalón Montenegro Más publicaciones

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