Ilustración: Pepe Menéndez.
Ilustración: Pepe Menéndez.

Playlist: La patria es su música

12 minutos / Magazine AM:PM

20.10.2021 / Playlists

La música es el corazón de la cultura cubana. No hay ninguna otra expresión cultural en el país que tenga su alcance, profundidad,  penetración, y capacidad de influencia social. La música cubana no es una forma de explicar a Cuba, es una explicación per se: sus estructuras, sus sonoridades, sus motivos, sus instrumentos, son ya explicaciones en sí mismas de lo cubano.

Cantarle a la “gentil bayamesa”, por Céspedes, Castillo y Fornaris, fue sinónimo de cantarle a Cuba. Una canción romántica devino así himno patriótico. La invasión de Oriente a Occidente, en la guerra del 95, no transportó solo hombres y armas. Permitió el cruce de sonidos, composiciones, estructuras musicales a lo largo de todo el país. 

El pueblo cubano nacido de esa gesta se formó tanto en la carga al machete como en las noches de campamento alrededor de una guitarra, en la que escuchaba sonidos provenientes de “las opuestas regiones” de Oriente y Occidente.

Martí escogió la ópera Carmen para la educación sentimental de María Mantilla, una obra donde la protagonista asegura que “libre nació y libre ha de morir”. 

El tarareo de una canción es casi siempre el murmullo tumultuoso de la historia cubana, sea dicho en serio, como pasa con “fuego, candela, se quema La Maya”, o sea dicho en clave como sucede con “lleva en su alma La Bayamesa”.

La formación del pueblo cubano tiene varias fuentes —el barracón, el comercio urbano, la “manigua redentora”—, pero fue la música la que consiguió dar el primer y definitivo lenguaje a la vastísima diversidad de influencias que gestaron “lo cubano”. 

Con esa historia, no es casual que el grueso de los combates ideológicos nacionales, en cualquier época, desde Guáimaro hasta 2021, desde La Bayamesa hasta Patria y vida, pasando por 1902, 1912, 1933, 1959, 1970, y un enorme etcétera, tengan siempre un registro musical.

No hay patria sin virtud, decía Félix Varela. Tampoco hay patria, en Cuba, sin música. Y esa es también su virtud: el calado de esa música es proporcional a su compromiso entero con el pueblo cubano, en haberle sabido cantar, como decía Sindo Garay, al grito de la patria, ese lema, esa religión. 

Esta playlist curada por Magazine AM:PM recoge ese compromiso. Con conciencia de su diversidad, transita por una enorme escala de géneros, motivos y composiciones. A todos los temas los recorre una misma pasión, a la vez política y cultural, que es punto de partida tanto como de encuentro: Cuba como rapsodia, con tantas partes distintas entre sí que pueden unirse libremente, y, a la vez, escucharse en conjunto. (Julio César Guanche)

Me dicen Cuba / Alexander Abreu y Havana D´Primera

A veces hay que rendirse ante la evidencia: los clichés son clichés por una buena razón. Cuando salió este tema, uno de los sencillos del álbum La vuelta al mundo (Páfata Producciones / Egrem, 2015) se convirtió en una suerte de caballo de batalla de la comunicación institucional del país. Puede que algunes hayamos renegado de él por eso (y por la innecesaria referencia a una prosa de Guillén, y ese culmen cursi que es el solo de trompeta con las notas del Himno de Bayamo), pero el tiempo ha puesto las cosas en su lugar, y seguro que en más de una ocasión nos hemos descubierto cantando con emoción este tema, en una era en que pareciera que el patriotismo es casi un peligro. Tal vez esa es la genialidad que se esconde tras los “himnos”, que son capaces de mostrarnos al chovinista que no creíamos que habitaba en nosotres.

Cuba, qué linda es Cuba / Comp. Eduardo Saborit; Int. Ramón Veloz

Eduardo Saborit fue uno de los compositores más interpretados de la segunda mitad del siglo XX cubano. Al ser esta una de sus obras más difundidas —la primera que compuso para mostrar su apoyo al proceso revolucionario que recién triunfaba en la Isla—, su carrera artística se consolidó. La letra de esta canción no solo define el patriotismo de su autor, sino además, el sentir de aquellos primeros años. El tema fue montado, cantado y grabado, en su fase inicial, por la Orquesta América, después tuvo incontables versiones como esta de Ramón Veloz. Incluso en la actualidad, si estamos atentes, podemos escucharla al caminar cerca de los bares tradicionales en La Habana Vieja. 

Cuba, que lindos son tus paisajes / Comp. José Antonio Álvarez Castillo; Int. Willy Chirino y Celia Cruz

Willy Chirino y Celia Cruz son dos de esas icónicas voces cubanas que trascienden las barreras del tiempo y las ideologías. A pesar de haber hecho la mayor parte de su carrera del otro lado del charco, su música está inevitablemente conectada a la cultura cubana. En esta canción, que toma fuertes influencias del punto cubano y el repentismo, Willy y Celia nos regalan una de sus tantas odas a este pedazo de tierra en el mar.

Noche cubana / Comp. César Portillo de la Luz; Int. Omara Portuondo

Una noche en cualquier lugar del mundo puede inspirar a un bohemio compositor ávido de romance. Pero escuche este bolero de César Portillo de la Luz, interpretado por la inigualable Omara Portuondo, y díganos, sinceramente, si no es cubano el calor tropical que siente el poeta, y nuestro el susurro de frondas y el arrullo del mar. Si esta canción no le ubica todos los sentidos, ahora mismo, en el malecón habanero, devuelva su carné de identidad que lo suyo es un error de cigüeña. 

Rapsodia cubana / Ernesto Lecuona 

Ernesto Lecuona es uno de los más relevantes músicos cubanos del pasado siglo. Componer este tema, y regalarlo al mundo, ha sido uno de los tantos aciertos en su personal manera de expresar —entre guiños a La bella cubana de José White y a la habanera de Eduardo Sánchez de Fuentes— la esencia del ser cubano. Hay aquí muchos de los ingredientes que se fusionaron en nuestra cancionística: sinfonismo penetrante de Rachmaninov, sutileza y elegancia de Gershwin, música española, danzas guajiras y punto cubano.

Qué bella es Cuba / Piloto y Vera 

Quizás el cantarle al paisaje haya sido la manera más socorrida de expresar la cubanía a lo largo de los años. Pero lo cierto es que ha resultado muy difícil pasar por alto esa necesidad de criollismo. Sentimientos, geografía y clima siempre aparecen cuando de música se trata. El repertorio es extenso, pero si esta vez decimos que la canción pertenece a Piloto y Vera, seguramente quien escucha hará un alto en el camino.

Como soy cubano / Luis Alberto Barbería 

Este es uno de los mejores ejemplos de ese género inclasificable que nació de las manos de los Habana Abierta. En la voz de Barbería esta composición es una reivindicación gozosa de nuestra multiculturalidad, esa que no cabe en una postal, en la que también sabemos armar una fiesta a golpe de funky-blues con guaguancó. (Resulta un ejercicio de nostalgia muy poderoso ver el videoclip original, con todos esos monstruos en la flor de su juventud).

Soy cubano, soy popular / David Calzado y su Charanga Habanera 

En el año 2003 vio la luz el que quizás sea uno de los  mejores álbumes de David Calzado y su Charanga Habanera: Soy cubano, soy popular (Femi). El tema homónimo, que abre el fonograma, es casi un infaltable en cuanto bailable cubano exista. Era la época dorada de La Charanga, cuando Leoni Torres —a ritmo de timba— cantaba: “Soy cubano soy popular, / eso nadie me lo quita, / eso nadie me lo va a quitar”. Había aquí, efectivamente, un rasgo que distingue a les cubanes: pensar que la popularidad nos es exclusiva por naturaleza. 

Cubanos por el mundo / Interactivo 

La timba funky de Interactivo es un ejemplo viviente del mestizaje cultural que existe en Cuba. En esta canción —de la autoría del pianista y líder de la banda, Roberto Carcassés—, la voz de Francis del Río nos recuerda, como si contara la historia de una tradición familiar que pasa de generación en generación, que cubanes somos todes les nacides en esta Isla, donde quiera que hayamos puesto el nido definitiva o provisionalmente. 

Esto sí sabe a Cuba / Comp. Alain Daniel; Int. Haila María Mompié 

A Alain Daniel no solo se le dan bien la interpretación y la actuación, sino que es, además, un inspirado compositor. Lo demuestra en esta obra con ritmo de chachachá y un aderezo de rap, que funciona como una especie de curso rápido de cubanía para turistas light. Lugares típicos, bebidas tradicionales, deidades del panteón afrocubano y hasta calles emblemáticas aparecen en un tema que Haila popularizara a inicios del milenio en su disco Diferente (Bis Music, 2004). 

100% cubano / Pedro Luis Ferrer

Es el trovador que canta desde el horno de los 90 al absurdo de la consigna, al sentido común de les cubanes de a pie, y a la necesaria y añorada equidad. Eso es 100% cubano, un canto a la Cuba deseada desde la no deseada. Casi 30 años después, resuenan más que nunca los versos y los compases de ese son machacón que dice: “Cuba es como un espejo, si repartimos parejo; / Cuba ciento por ciento, si primero los de adentro”.

Lamento cubano / Eliseo Grenet

El Caribe, la música, la solidaridad, la alegría de vivir, no entran en contradicción con la humana necesidad de reafirmarnos, dolor mediante. Si miramos atrás, veremos no solamente los clichés de fiesta, alegría, sol y rumba, sino emigración, guerras, poderes despóticos, agresiones al suelo. Hay también mucha cubanía expresada con tristeza. Tiempos difíciles corrían cuando Eliseo Grenet compuso este tema. Y aquí estamos, nuevamente en crisis. Una canción puede llegar a ser más elocuente que cualquier libro de historia.

Patria querida / Comp. Walfrido Guevara; Int. Los Guaracheros de Oriente 

El autor de clásicos de la música popular como La fiesta no es para feos y No quiero la gloria compuso esta elegía al país que nunca quiso abandonar, interpretada de manera inmejorable por el trío Los Guaracheros de Oriente. Esta canción se entronca con la tradición de celebraciones bucólicas de las maravillas naturales (y alguna que otra pincelada patriótica) del suelo natal, un subgénero que nunca pasa de moda.

Mi tierra / Gloria Estefan 

Este sencillo pertenece al tercer álbum de estudio —de título homónimo— y el primero en español, grabado por la artista cubano-estadounidense. El grito de los tambores, el guajiro entonando el son, los timbales, el pregón, la cumbancha, son algunas de las imágenes típicas de la Isla que nos devuelve esta canción. Un tema que nos muestra a Gloria Estefan nostálgica por sus raíces cubanas, sobre todo cuando canta: “La tierra te duele, la tierra te da / En medio del alma, cuando tú no estás / La tierra te empuja de raíz y cal /La tierra suspira si no te ve más”.

Las penas de mi tierra / Conjunto Matamoros 

El Conjunto Matamoros fue uno de los múltiples formatos que creó el grandísimo Miguel Matamoros durante su carrera musical. Durante su trayectoria musical, este combo —del que formaron parte los integrantes del trío y otros grandes como Benny Moré— llenó la escena musical de canciones que aún quedan en el ideario de la música popular cubana. Casi todas fueron compuestas por su líder y fundador. En esta canción a ritmo de son, nos cuentan la historia de un guajiro que fue a la guerra a defender sus costumbres por encima de todo.

A lo cubano / Orishas 

Orishas es el resultado del encuentro finisecular de cuatro jóvenes cubanos que se paseaban entre el hip hop y la música tradicional, con el hábil productor francés Nicolas Nocchi.  En su primer álbum pegaron este otro “himno” de la cubanía, lleno de lugares comunes que también, para qué negarlo, expresan lo que somos como país. Porque sin dudas nos representan el ron, el café, el habano, las mulatas, los orishas, tanto como el machismo evidente en el videoclip. La historia del rap y el hip-hop cubano no puede ser contada sin esta canción, que fue además, la que disparó su popularidad internacionalmente. 

Cuba, Cuba, camará / NG la banda

Los chicos de El Tosco fueron el buque insignia musical del Período Especial. Con este tema abría el disco NG La Banda. La Que Manda (Caribe Productions, 1994). Tras la inconfundible introducción de “los metales del terror” se desarrolla una timba aún no tan feroz, pero muy definida ya en sus estructuras sonoras. La letra no da para mucho comentario: “Cuba, Cuba, Cuba… yo lo que quiero es bailar tu salsa…”. Pero es probable que a muches este sonido les recuerde hasta qué punto, en determinado contexto, una orquesta también puede ser la patria. 

Esto es Cuba / Cimafunk 

¿Quién dijo que a golpe de afrofunk no se puede hacer música bien cubana? El quinto track del recién lanzado fonograma de Cimafunk, El Alimento (Terapia Production, 2021), te invita a montarte en una guagua y recorrer la Isla enterita para conocer a su gente. Tiene flow, el groove del funk estadounidense mezclado al natural con el sazón cubano del guaguancó, de los tumbaos, del monte y el cimarrón. Esto también es Cuba, ¡menéate, menéate, menéate…!

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Revista cubana de música, sin distinciones de géneros o geografías.

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