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Entrevistas

Oh! Jazz: esta música se improvisa

En enero el jazz parece querer eclipsar al resto de los géneros. Con un festival que pronto llegará a las cuarenta ediciones, y que suele reunir a los más importantes exponentes cubanes y a varies representantes internacionales de la mayor calidad, no es extraño ver a la ciudad dejarse llevar por el espíritu agitado y festivo de las presentaciones y las jam que por fortuna encuentran cada vez más espacios alternativos para equilibrar el deterioro de las salas de concierto.

En este contexto tan propicio para la improvisación y el intercambio, conocimos el trabajo de Oh! Jazz, una plataforma global que promueve la difusión de agrupaciones y exponentes del género a través de materiales audiovisuales que recogen la esencia de la música en los conciertos. Precisamente en esto radica lo más interesante de su propuesta: transforma la experiencia común de consumo digital y de pistas grabadas que abundan en las plataformas de streaming, para llevar al espectador al espacio donde el jazz se desenvuelve con verdadera libertad, las pequeñas salas y clubes nocturnos.  

En 2023 el equipo de Oh! Jazz grabó por primera vez en La Habana, y desde entonces ha colaborado con reconocides artistas cubanes como Dayramir González, Ruly Herrera y Real Project, Jorge Luis Pacheco y Eme Alfonso. Jesús Perezagua, fundador y CEO de la plataforma, nos comenta en esta entrevista sobre la historia, el proceso creativo y la gestión interna del proyecto que apenas cuenta con un año de creado, pero que tiene grandes expectativas y apuesta por la vitalidad y la constante renovación de la escena del jazz alrededor del mundo.

 

¿Cómo surge Oh! Jazz? ¿Por qué tomar específicamente este género como centro de atención?

Oh! Jazz nace con la ambición de dotar al jazz de una plataforma audiovisual global que sirva de escenario para todos los estilos, ritmos e influencias, así como facilitar el acceso a los amantes del género de todo el mundo.

La elección del jazz y no otro estilo de música se explica por varias razones. El jazz es una música viva, que hacen todos los días en directo impresionantes artistas capaces de crear e improvisar, desde clubes repartidos por todo el mundo. Queríamos que este enorme trabajo de artistas y clubes tuviera el gran escenario global que merece, resolviendo dos retos importantes: por una parte ser capaces de llevar la magia del club con todos sus pequeños detalles sin interferir en su espacio íntimo y reducido; y por otra, hacerlo con una calidad a la altura de la creatividad y talento de los artistas.

¿Qué importancia le concede a la música en vivo? Si bien el público accede a un material grabado (y posiblemente editado), se trata de una propuesta diferente a la de escuchar un álbum, por ejemplo. ¿Qué objetivos persigue esta iniciativa?

Como he señalado, lo que diferencia al jazz de otros géneros musicales es entre otras cosas la espontaneidad, la improvisación, la pasión de los músicos y la magia de los clubes. Oh! Jazz surge de mi pasión y la de mi socio por la música en directo y el reconocimiento y apreciación de un contenido único y de calidad. Y precisamente lo que perseguimos con Oh! Jazz es poder llevar los momentos únicos de los grandes artistas directamente de las salas a los hogares de los amantes del jazz.

Como ejecutivos y productores con experiencia en televisión cuidamos el contenido con especialistas; una vez emitido en directo cada concierto hacemos un tratamiento en post producción para ponerlos a disposición de los subscriptores bajo demanda, manteniendo la esencia del directo y editando los temas en bonitas listas de reproducción creadas por especialistas y colaboradores.

La evolución del jazz y el modo de percibirlo es muy diferente alrededor del mundo. ¿Cómo asumen esa diversidad? ¿Les interesa potenciarla, mostrar sus disímiles esencias y sonoridades, o se inclinan por la homogeneización de la escucha y las experiencias?

En Oh! Jazz abrazamos la riqueza de la diversidad cultural y la potenciamos. Nacemos con un ADN internacional real y un espíritu colaborativo. Trabajamos de la mano con nuestros clubes asociados, ellos son los mejores especialistas y curadores en cada región y estilo. En un corto periodo de tiempo hemos conseguido agrupar en la plataforma la amplitud y profundidad de ritmos brasileños desde JazzB en Sao Paulo, el extraordinario sabor del flamenco jazz y pinceladas de latin jazz desde España, el característico swing de Pittsburgh, recopilamos desde Body&Soul en Tokyo una muestra amplia del talento emergente de Japón, la efervescencia del jazz en el Reino Unido, la tradición de jazz en el norte de Italia y, aunque nos encontramos con extraordinarios músicos cubanos en todos los clubes donde estamos, contamos con Fábrica de Arte Cubano en La Habana para mostrar la enorme riqueza del que se hace en Cuba con toda su tradición y talento emergente. El jazz, como señalas, es un estilo flexible y abierto a influencias, moldeable a las sonoridades locales y particulares de cada geografía, es además un género vivo y en la plataforma queremos seguir creciendo incorporando más estilos, diversidad y frescura para ser descubierto cada semana desde nuestra plataforma.

¿Existe algún proceso de selección, o suelen hacer algún acercamiento previo con los artistas y espacios con los que colaboran?

Trabajamos de la mano de nuestros clubes asociados. Todos ellos comparten una gran tradición, conciertos diarios, un cuidado gusto y un firme compromiso con el jazz. Son los mejores conocedores de lo que pasa en cada ciudad y país. Además, contamos con expertos y colaboradores en diferentes países para canalizar el esfuerzo y la comunicación con los artistas. Estamos apenas empezando esta gran iniciativa y comenzamos a tener conversaciones con artistas interesados en nuestro proyecto y a colaborar o coproducir, como este pasado mes de diciembre, [durante] nuestro primer festival de jazz.

¿Cómo llega Oh! Jazz a Cuba y por qué? ¿Cómo ha sido la experiencia, qué les ha aportado como plataforma global?

Creo que la pregunta sería más bien: ¿cómo no íbamos a estar en Cuba? Al hablar de jazz, pensamos irremediablemente en grandes compositores e intérpretes, en Paquito D’Rivera, en Chucho o Bebo Valdés, pero también en una enorme base de joven talento. Si nuestro objetivo como plataforma es generar una ventana para los diferentes estilos e influencias locales que existen en torno al jazz, teníamos que estar en un país con una cultura tan rica y con unos referentes tan icónicos para este género musical.

¿Se han planteado crear nuevas alianzas en la Isla? ¿Hay algún artista o espacio específico con el que quisieran colaborar?

Tenemos la gran suerte de contar con el compromiso por el jazz, la profesionalidad y la enorme energía del equipo detrás de Fábrica de Arte Cubano y así empezar a dar nuestros primeros pasos en la música cubana. Hay mucho por hacer y sí, nos gustaría poder seguir ampliando la presencia del jazz y de artistas cubanos en Oh! Jazz. Para mí sería un sueño, por una parte, poder contar con un gran festival y, por otra, canalizar y promover un mayor número de talentos.

¿El contenido de la plataforma se encuentra disponible para el público cubano? ¿Cuáles podrían ser las vías para acceder desde acá a sus materiales?

Nuestra plataforma está disponible a nivel global, bien a través de internet o de aplicaciones en móviles y televisión; además contamos con un canal de TV 24h de jazz con todo nuestro contenido grabado. Como comentaba anteriormente estamos en nuestros primeros pasos y por tanto [nos queda] mucho por andar y mejorar. Estamos trabajando en más y mejores formas de acceso al contenido y en más medios y formas de pago que esperamos poder ofrecer también en Cuba.

Este mes tiene lugar uno de los eventos más importantes del país para los amantes del género y un acercamiento podría resultar beneficioso en ambas direcciones. ¿Estarán participando en esta nueva edición del Jazz Plaza? ¿Han tenido alguna experiencia previa con el festival?

Nos encantaría poder participar en el Jazz Plaza en un futuro de una manera más ambiciosa. Para esta y futuras ediciones esperamos estar lo más presente posible de la mano de Fábrica de Arte Cubano, nuestro club Oh! Jazz en La Habana, con conciertos, entrevistas o cualquier otra fórmula que ayude a una mayor exposición del festival y los artistas cubanos.

Hay una generación muy joven que está desarrollando nuevos modos de creación musical, en el caso de Cuba, por ejemplo, se está fusionando el jazz con la música alternativa, las sonoridades afro, etc. ¿Cómo aprecias el desarrollo del jazz en las nuevas generaciones de compositores? ¿Cuál es la perspectiva de la plataforma con respecto a los artistas emergentes?

El jazz es no solo el origen de gran número de ritmos modernos sino que además es un género vivo en constante evolución. Efectivamente, apreciamos un excitante dinamismo de un gran número de artistas jóvenes con interesantes aportaciones y ricas influencias culturales. Oh! Jazz nace con una mentalidad innovadora de apoyo al jazz y por tanto a todos los estratos de artistas con un modelo de negocio que está inspirado en el mecenazgo. El 25% de cada suscripción está destinada directamente a los artistas que han actuado en la plataforma repartidos entre todos los shows en la misma proporción independientemente de su caché. Esta idea de fomentar de manera directa el mundo del jazz y por tanto el apoyo a la nueva hornada de artistas es parte esencial de la razón de ser de la plataforma. El jazz es un estilo vivo, y si queremos que siga desarrollándose, hemos de apoyar, sin trabas, a las nuevas generaciones.

foto de avatar Anabel Lescaille Rabell Filóloga ávida. Clarinetista por azar Más publicaciones

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