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Reseñas Portada del álbum Libélula de Land Whales Portada del álbum Libélula. Land Whales

Libélula / Land Whales

El shoegaze es un género musical que surgió en Reino Unido a finales de los años 80 y se define por una sonoridad potente y abrasiva. Está caracterizado por capas etéreas de sonido, logradas generalmente a través del procesamiento de guitarras eléctricas y pedales de efectos (distorsión, reverb o delay). En busca de la creación de atmósferas de ensueño, usualmente con interpretaciones vocales ininteligibles o sencillas, su objetivo es más bien expresar una emoción, antes que dar un mensaje lírico directamente. 

Este género es, desde mi óptica de observador externo, una especie de punk tímido. Debe su nombre a los músicos que lo tocan, ya que, al usar una gran cantidad de pedales de diferentes tipos, suelen permanecer mirando al piso  (shoe-gazing), aunque otros dicen que hace alusión a la timidez de los intérpretes. 

La propia manera en que se concibe este estilo toma en cuenta la actitud de los intérpretes, que en gran medida buscan crear capas de sonido que escondan lo que la voz realmente quiere decir en su forma más cruda y visceral. 

En resumidas líneas, el shoegaze toma la energía y crudeza del punk,y las lleva por el espacio envueltas en miles de capas de dulzura y suavidad etérea. Si el shoegaze fuera un algodón de azúcar, el punk sería el palito que sostiene todo y que, por mucha dulzura que lo envuelva, tiene en su núcleo esa crudeza y necesidad de expresar lo más interno de una forma visceral.

¿A qué viene todo esto?

Se puede decir que en Cuba existe una escena indie-rock. Siempre la hubo en espíritu, pero no en nombre. Muchas bandas de todas las aristas del rock, que no es lo mismo que el metal, ya tienen sus trabajos disponibles en las plataformas de streaming, pero uno de los últimos subgéneros en entrar a esta lista ha sido el shoegaze, que llega gracias a Land Whales y su EP debut Libélula (Hiss Records, 2023), grabado entre 2021 y 2022 y lanzado el 12 de enero de este año.

Libélula es, al menos declaradamente, la primera alusión a un trabajo de shoegaze en Cuba, aunque se puede considerar a Nacional Electrónica como precursor de este género en nuestro país con temas como ¡Llegamos al Futuro!, con más tintes de música electrónica, específicamente IDM (Intelligent Dance Music), que de rock. Tanto el IDM como el shoegaze convergen en su búsqueda de crear atmósferas envolventes a partir de la repetición de motivos y melodías mediante el uso de procesamiento de sonido superpuesto. 

Sin ser exactamente lo mismo, sí existen precursores del noise rock, como el Trío Mataflores que lo tocaba en un platanal; o Cristian Alejandro que, siguiendo el espíritu de su padre, experimentaba ingenuamente con la distorsión a altos niveles complementada por una sufriente voz, similar a como se usa en el shoegaze, en canciones como Perdido, tema principal de la telenovela Polvo en el viento

¿Qué es Land Whales?

Land Whales es una banda de La Habana, cuatro son sus miembros (ahora) y su estilo varía, pero en este trabajo es el shoegaze su principal carta de presentación. Su cabeza es Yaismar Schellekens, más conocido por Martin o Rogelio en la escena local de frikis, punkeros y undergrounds del indie habanero, la música electrónica y el hyper-reparto. Cuando digo indie, lo digo en el sentido estricto y original de la palabra, no lea Arctic Monkeys, ni Tame Impala. Land Whales es música hecha y grabada desde un cuarto, distribuida por el sello independiente chileno Hiss Records que fundó Claudio Manríquez (Jurel Sónico), líder del grupo chileno de shoegaze Adelaida, una de las bandas referentes de Land Whales. El lanzamiento de Libélula a través de este sello se debe a la persistencia infatigable de Martín, quien ya antes de cumplir la mayoría de edad había logrado el sueño de cualquier músico emergente: que una banda que admira y respeta aprecie su trabajo lo suficiente como para publicarlo bajo su sello. 

Cuentan que, a pocos días de la fecha prevista para lanzar el EP en streaming, Martín le hizo llegar su trabajo primero a Jurel Sónico y luego a Anke Steinhofel (bajista de Adelaida) y recibió palabras positivas acerca del trabajo. Al cabo de un mes, Jurel le contactó directamente y le ofreció lanzar su debut a través de Hiss Records. Sin dudarlo, Martín, que ya había recibido la negativa o la no respuesta de más de 50 sellos, canceló el lanzamiento que tenía planificado bajo una distribuidora genérica para poder hacerlo a través del sello de una de sus bandas preferidas.

¿A qué suena Libélula?

Es un EP de cinco temas con una duración total de quince minutos, donde todos y cada uno de los temas incluyen distorsión bien pesada, mucha carga ambiental y voces apenas distinguibles del fondo. 

No te veo: Desde el primer instante se declara la estética que marcará pauta del EP. Se crea una pared de sonido al usar la superposición de batería, guitarras y bajo en los primeros compases, desbordando intensidad y explosividad. Unos instantes después, justo antes de que se libere un poco de espacio para que entren los vocales de Martín. Luego se le agregan a la mezcla unos detalles con la guitarra para luego retomar la intensidad del inicio mientras la interpretación vocal expresa agonía y frustración. 

Supersonic Cow: Es un interludio hecho a partir de experimentación sonora con varios elementos electrónicos más el uso de loops, guiado principalmente por la voz de Martin. Citando a un buen amigo: ‘’es lo más cercano a la sonoridad del disco OK Computer (Radiohead) que se ha hecho en Cuba’’. Es una de las piezas más interesantes y experimentales del EP. La letra habla acerca de la aerodinámica de una vaca y es mi tema favorito del fonograma.

Hiel: Es una canción más tradicional de rock, donde la distorsión es protagonista, presente de principio a fin. Acá se escucha a Martín cantar, y su voz es tratada con la misma espacialidad de temas anteriores, pero en este ocupa un lugar central. Las letras cumplen la función de transmitir a través de imágenes apoyadas por la expresividad de su interpretación y vocales de background que él mismo se hace.

Windows: Aligera un poco la intensidad del tema anterior con arreglos más espaciales y unas vocalizaciones angelicales de apoyo por parte de Ki Dei, en un tema que suena un poco más melódico y menos desgarrador que el anterior, pero no por ello carece de intensidad.

Where you hide (end): Esta es la más corta de todas las obras (1:57), y comienza como mismo lo hace el EP: con un muro de distorsión que golpea violentamente desde que se reproduce la canción. En este tema la voz está prácticamente enterrada en la mezcla, la distorsión ocupa casi todo el espacio como si fuera una discusión interna donde la voz de carga negativa estuviera ganando. La pieza me deja una sensación de ansiedad y no resolución. También es el cierre del EP y la continuación del cover a Como Un G de Rosalía, que lanzara el grupo hace poco más de un año.

El futuro es hoy

Me gusta mucho que de una cabeza tan joven llegue un soplo de aire fresco al rock cubano, y que al fin alguien en nuestra Isla se haya atrevido a indagar en este género, incorporándonos a la lista de países del continente con bandas de este estilo. Me gusta que se estén probando nuevas aristas del rock en Cuba, y que de manera directa o indirecta defiendan que el rock no es solo metal. Me ilusiona saber también que, para su próximo trabajo, la banda piensa tomar otra dirección. Y por sobre todas las cosas, me sorprende lo mucho de qué es capaz Martín, con tan poca edad y tanta motivación por centímetro cuadrado que trae en sí.

El último año ha sido de experimentación y búsqueda sonora para varios grupos, un período en el que acontecieron varios lanzamientos que me hacen creer que hay una nueva ola de rock creado en la Isla, interesante para los cubanos y para el mundo. ¿Te imaginas, por fin, exportar rock made in Cuba?

Libélula no es para todos, y menos si no estás familiarizado con el rock. Si no te es agradable o no te interesa la distorsión; quedas avisado. Sin embargo, si eres curioso y atrevido, te recomiendo que lo escuches, te puede sorprender lo que se está cocinando en el patio.

Créditos:

Martin Schellekens: Guitarra-Voz

Christopher Lázaro Maceiro – Batería

Carlos Daniel Moya – Bajo

Mezcla/Master/Producción – Land Whales a excepción de Hiel donde el trabajo fue hecho por Bosito

Escrito e interpretado por Land Whales 

Portada – Carlos Quiroga (@codito.western)

foto de avatar Daniel Rosete Aguilera Seguramente está escuchando música o hablando de ella. Algún día vivirá de hacer música y playlists. Más publicaciones

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  1. MAZZE dice:

    estoy tan orgulloso de haber trabajado con Land Whales desde su primer sencillo. ❤️

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