
La música que nos vive
Tener la Música a mano. Encontrarla en parques, balcones, ventanas. En la sala de una casa, bajo un foco de luz amarilla, entre rones y bullicios, o en el silencio de una habitación solitaria. En cualquier rincón. Acaso otra forma de encontrar la vida. La galería que hoy presentamos nos devuelve la música a su estado natural, en cualquiera de sus formatos, para darle ese toque de omnipresencia que la caracteriza, al menos aquí. Y claro, no es igual una trompeta para el jazz que un tres en el guateque, o un par de manos imitando percusiones para acompañar cualquier coro pegajoso. La música es, en varias culturas (incluida la nuestra) fuente de experiencia afectiva, física y emocional, casi invasiva. La escucha sigue siendo un misterio. Sin ser necesariamente medida por nuestras cualidades, por nuestros conocimientos musicales, cualquiera puede recibir, desprevenido, el arrebato —o una emoción equivalente— de una pieza musical.
Alina Sardiñas, Lilien Trujillo, Héctor Garrido, Iván Soca, David López, Majo Minatel, Kaloian y Larisa López, nos cedieron fotos musicales, bien porque salieron a buscarlas en las noche habanera de bares y jazz, bien porque se les cruzó en el camino y no pudieron evitar sacar su cámara. La fotografía nos acompaña esta vez para reportar “a pie de calle”, hacer las tonalidades atractivas; un juego de luces y composiciones para mostrarnos los diferentes lugares —y ánimos— en los que se hace la música, con el mismo objetivo cada vez: que nos habite y nos sobreviva.

Foto: Lilien Trujillo Vitón

Foto: Héctor Garrido

Foto: Kalo

Foto: Kalo

Foto: Larisa López

Foto: Kalo

Foto: David López

Foto: Héctor Garrido

Foto: Iván Soca

Foto: Larisa López

Foto: David López

Foto: Iván Soca

Foto: Majo Minatel
*Esta galería fue publicada en el No. 11 de Magazine AM:PM