Ilustración: Alejandro Cuervo.
Ilustración: Alejandro Cuervo.

La Guarandinga. Capítulo 4: El disco

15 minutos / Rita del Prado y Xóchitl Galán

24.12.2021 / Artículos

Según Rita del Prado 

El disco En Guarandinga por toda Cuba

No existe un único camino para emprender la producción de un álbum. Es un proceso que suele tener rasgos en común con otros discos y, a la vez, mucho de sui géneris.

El sueño compartido entre el Dúo Karma y yo, de llevar a estudio el repertorio de La Guarandinga creado a seis manos, nació casi desde los comienzos del proyecto y, como buen sueño, fue creciendo, tomando forma, elevando el vuelo cada vez más, hasta que se volvió impostergable buscar el modo de aterrizarlo.

Concepto

Se trataba evidentemente de un disco conceptual de 14 canciones creadas una tras otra en la misma época, durante un año y medio aproximadamente, a partir de abril de 2006.

No era el caso de esos otros álbumes  que reúnen  obras acumuladas en el tiempo, originadas por distintas circunstancias e inspiraciones. Aquí todas las obras estaban enlazadas por su origen y pertenencia a un proyecto vivo con objetivos definidos, y pedían traducirse a un diseño sonoro y visual coherente con estas premisas, de principio a fin.

Faltaba entonces que estas canciones guarandingueras, concebidas para tres voces, una o dos guitarras acústicas y percusión menor, dieran el salto a otros formatos, vistieran otras galas, conservando su esencia, y cohabitaran en un fonograma; para lograrlo teníamos por delante un largo camino lleno de tantas ilusiones, como de infinitas preguntas.

Estrategias

Reflexionamos mucho sobre las posibles estrategias de producción y, mientras seguíamos “guarandingueando” en vivo, nos tomamos tiempo para decidir cuál de los caminos posibles emprenderíamos: o tocábamos las puertas de alguna casa discográfica cubana, depositando nuestras ideas en expertas manos productoras; o asumíamos nosotros mismos la producción de manera independiente… y finalmente nos decidimos por lo segundo… ¿Por qué?
En primer lugar, porque teníamos muy claro el ideal del disco que queríamos hacer, de manera que siendo ya un equipo sólido de tres pensamientos interconectados, donde circulaba una especie de intuición colectiva para elegir colaboraciones y asesorías puntuales, nos pareció riesgoso cambiar esta autonomía por el acto de otorgarle la batuta a una cuarta persona que, aunque pudiera aportarnos su experiencia en el campo de la producción y el mercado discográfico, también podía llegar con visiones alejadas a nuestro concepto, afectando el equilibrio natural del “ecosistema guarandinguero”.

Este proyecto, empeñado en recrear sonoridades de los géneros cubanos sin ningún temor a su complejidad y riqueza, a la vez pedía moverse entre la tierna irreverencia, el humor y la frescura, sin fallarle a las herencias. Esto implicaba una labor muy delicada, que quisimos cuidar y mantener lejos de posibles discrepancias estéticas con otras personas. 

Por otro lado, producirlo de modo independiente nos ponía a salvo de los “destiempos”: ni habría desalentadores periodos de espera, ni tampoco fechas de entrega apremiantes, arrasando con esos detalles “diminutos” que necesitan tiempo de maduración, pruebas, idas y vueltas. Todo dependería exclusivamente de nuestras energías coordinadas y nuestra capacidad de organización. 

Es decir, de común acuerdo optamos por otro tipo de riesgo: producirlo con nuestros recursos personales y zambullirnos en una aventura ambiciosa, cuyas proporciones de laboriosidad y gestión superaban cualquier experiencia profesional anterior. Pero, aun frente a un reto nuevo de semejante tamaño, La Guarandinga, como siempre, nos generaba una confianza en lo posible. Para decirlo en otras palabras: al proyecto, desde su nacimiento le impulsa también la fe, ingrediente imprescindible de la cubanía.

Recursos 

Producir un disco implica en el sentido más terrenal hacer muchos cálculos que, sumados al final de todo el proceso, asombran numéricamente. Si algún oráculo nos hubiese dicho al principio cuál sería el costo total de la producción, desde el primer transporte que llevó un instrumento al estudio hasta ver el disco salir de la fábrica, con certeza el susto hubiera sido memorable; pero la verdad es que siempre tuvimos los vientos a favor. 

Contábamos con un discreto presupuesto inicial colectivo (conformado por algunos derechos de autor y ahorros) y, sobre todo, contábamos con un pacto de prioridad para destinar a la producción parte de los próximos ingresos de los tres. El resto lo propició la misma vida musical activa de La Guarandinga que en aquella época fue capaz generar las finanzas necesarias para avanzar en la producción del disco. 

Una vez en el camino, contamos con la implicación afectuosa o, para decirlo de otro modo, el “enguarandingamiento” de colegas y amistades, familiares que nos apoyaron de diversas maneras.

Arreglos y asesorías 

En nuestro equipo guarandinguero, Fito es quien tiene el don para orquestar, a partir de su talento bien cultivado, sus conocimientos sobre armonía, además de su formación guitarrística y facilidad para explorar sonoridades y comprender el universo de distintos instrumentos. De modo que esta misión quedó clara desde el principio. 

Con independencia de esa responsabilidad centrada en él, Xóchitl y yo aportábamos ideas con toda la libre creatividad que ha caracterizado siempre al equipo y con disposición serena a darle reversa a cualquiera que no funcionara y que no nos convenciera del todo a los tres. 

Acudimos entonces a la sabiduría del polifacético percusionista Agustín Gómez, que hizo las veces de asesor y tocó varios instrumentos. Recuerdo sesiones de trabajo con Agustín, conversaciones sobre la rumba, la conga y sus variantes regionales, y su frase genial: “Si naciste en Cuba, la clave es tuya”, entre muchos otros recuerdos.

Grabación

Fue en enero del 2008 que llegó nuestra Guarandinga al estudio hogareño del ingeniero de sonido Reinier López (Rey) y la tresera, compositora y pedagoga Enid Rosales, donde ya habíamos grabado temas aislados para colaboraciones en discos de otros colegas.

Sentirnos tan a gusto en la atmósfera cordial de esa casa-estudio, la destreza y el cuidado de Rey para capturar los sonidos acústicos, tan importante en este proyecto, fueron razones poderosas para decidir grabarlo allí. 

Ya después, lo que comenzó siendo una relación profesional de “buena química” con estas dos maravillosas personas, se convirtió en un equipo ampliado de dinámica familiar y divertida, arropando el rigor de la producción. 

Rey y Enid se implicaron de un modo personal en el proyecto y, en su inmensa generosidad, nos ofrecieron toda suerte de facilidades y colaboración para poder avanzar.

Recuerdo esos primeros tiempos de grabación, la vorágine del ir y venir, y episodios singulares como el día que nos aparecimos en la sede del Conjunto Folklórico Nacional solicitando que nos prestaran algunos instrumentos (petición amablemente concedida);también recuerdo la larga sesión de afinación de la marímbula, con su sistema de flejes de metal, para el Sucu Sucu de la cola y el desfile de tumbadoras, pailas y otros instrumentos que Agustín iba insertando en el mundo sonoro de La Guarandinga.

Igualmente recuerdo la risueña sesión de los peines con papel que grabamos en la contradanza El Manjuarí celoso imitando instrumentos de viento metal, y la peculiar grabación de Controversia murcielaguina, que tuvo un segmento a capela sin referencia instrumental, buscando reproducir con más fidelidad la dinámica de las controversias en vivo en esos puntos de clímax, para luego insertarle el acompañamiento que habitualmente “persigue” a los repentistas en vivo. 

Inolvidable fue la aparición del simpático maestro Guajiro Miranda, quien llegó  con su laúd y su familia al estudio y nos propuso  toda una dramaturgia musical con el desempeño del laúd de acuerdo al desarrollo de la controversia. 

La Guarandinga se iba llenando de sonidos que nuestros artistas invitados aportaban enriqueciendo las ideas, y Fito añadió a su rol de arreglista una minuciosa labor de edición, que resulta fundamental en un disco con tanta polirritmia y tantos detalles.

En marzo de 2008 yo participé en el festival de cantautores Barnasants a través del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau y anduve tres semanas por Barcelona y Madrid. Cuando regresé a Cuba me impresionó gratamente todo lo que Xóchitl, Fito y el resto del equipo habían avanzado en la grabación.

El tres de Enid Rosales, alegre y brillante, vistió de una energía especial los temas donde intervino; el contrabajo de José Manuel Díaz le aportó precisión y profundidad al sonido. Hicieron, además, la producción musical de la habanera El potrico de la Volanta con arreglo de Fito para cuarteto de cuerdas, del que hablaremos en el próximo capítulo.

Primera edición

Se acercaba la fecha del tercer Festival Internacional de la Canción Infantil de Cantoalegre, programado para abril de 2008. Teníamos una gran ilusión de volver a Medellín, y llevar ese registro discográfico por el que tanto había preguntado el público colombiano en 2006 tras los conciertos en vivo, de manera que la hazaña consistió en tener lista una primera edición, con lo relatado hasta aquí: una edición artesanal de 100 copias que estarían disponibles entre los materiales del festival.

Entonces Xóchitl protagonizó uno de los actos de consagración al arte más admirables y enternecedores que he conocido: diseñó y confeccionó un formato de sobre en papel alba con una imagen de trazos hermosos que sintetizaba el espíritu del proyecto. Este sería el sobre donde iría el disco, cuyo label también diseñó. Todo esto lo dibujó a mano, 100 veces.

El máster de audio estuvo listo en la madrugada del mismo día que viajamos, y ya en Colombia, en vísperas del comienzo del festival, hicimos las copias en el quemador de CD de la computadora de Claudia Gaviria, que una vez más ofrecía su mano generosa a La Guarandinga. En el ensobrado de los discos y otras faenas finales de la edición artesanal nos ayudó el amigo Felipe Morfa, compañero de viaje y productor.

¡Ya nuestra Guarandinga tenía un disco en construcción! Una primera edición de 100 ejemplares únicos, hechos con todo el amor. Un disco que ya podíamos ofrecer a nuestros seguidores.

Según Xóchitl Galán (Dúo Karma)

Una de las aventuras más emocionantes de La Guarandinga asomaba por aquellos días del leve y tan esperado invierno caribeño. Era enero de 2008 y con el engranaje aceitado y todas las canciones bien empacadas en el maletero era el momento propicio para comenzar el anhelado sueño-viaje de llevar a un estudio de grabaciones En Guarandinga por toda Cuba.

Lo primero fue definir cómo comenzar a trabajar los arreglos, qué formato acompañaría cada canción. Qué matices queríamos preservar, dónde lo haríamos, con qué tripulantes compartiríamos este nuevo viaje y de qué manera impulsaríamos la producción de todo. 

Este disco fue grabado y financiado de manera totalmente independiente y autogestiva por los tres. Para el Dúo era el primer disco de estudio, con lo cual nuestra experiencia en este campo era muy poca. Solo habíamos grabado anteriormente algunos singles y demos en estudio y un disco en vivo. Rita ya tenía algunos discos de estudio pero también era su primera producción independiente de esta envergadura. 

Como solíamos hacer desde los comienzos en la tríada guarandinguera, cada uno espontáneamente aportaba más en lo que sentía que era su principal fortaleza, a modo de potenciar y repartir eficazmente las múltiples hebras de tareas que el ovillo del proyecto proponía. Al mismo tiempo, los tres siempre estábamos implicados en cada detalle. 

Es así que Rita enfatizaba en el contenido, las palabras, escenas teatrales. Fito en los arreglos, edición y producción musical y yo en la parte más visual, con las ilustraciones y el diseño. 

Teníamos que pensar en financiamiento, producción ejecutiva y musical, arreglos, diseño, fabricación y su comercialización futura. Así que decidimos hacerlo con todo el tiempo del mundo para priorizar que quedase lo más cercano a lo que soñamos. Nos fascinaba la absoluta libertad que nos dimos para hacerlo. No le bajamos ni un milímetro a esa expectativa, y con esa ilusión y amor infinito por el proyecto pusimos manos a la obra.

Los tripulantes de este viaje

Para emprender este viaje nos hicimos acompañar de magos del sonido, músicos de mucho talento y sensibilidad que enseguida se subieron a la Guarandinga con toda la emoción. 

Detrás de los controles, ocupándose minuciosamente de la ingeniería y mecánica guarandinguera estaría Reinier López, quien, como nos gusta decir parafraseando a la musicóloga Layda Ferrando, es la cuarta rueda de La Guarandinga. En la arrancada, los ensayos y las charlas con  Agustín Gómez fueron , muy enriquecedoras. Su versatilidad y conocimiento de las percusiones cubanas y del mundo hicieron que grabara desde un bodhran irlandés en En camino a Guardalavaca hasta todo el formato de una conga, instrumento por instrumento, en La conga del ciempiés. Siempre con una sonrisa luminosa y dispuesto a colaborar en todo lo que iba surgiendo. 

En La Guarandinga no podía faltar un tres y Enid Rosales fue la tripulante que gustosamente se subió poniendo maravillosamente su tres y toda su alegría en este viaje. Su cariño incondicional en todo el proceso de estudio, además de su generosa colaboración, indispensable para contactar a algunos de los músicos que grabaron en el disco, fue un bálsamo que agradecemos profundamente.

José Manuel Díaz Iglesias músico de jazz, estudiante del Isa que por aquellos días tocaba en la banda de Alejandro Vargas puso todo su swing con el contrabajo. Con José Manuel fue muy lindo el encuentro, recordamos la anécdota del día que grabamos el bajo para la Controversia murcielaguina en el momento que se acalora la discusión entre los dos murciélagos y hay una pelea sonora que el contrabajo y otros instrumentos de cuerda tenían que ilustrar. La única referencia que tenía José Manuel era a Fito haciéndole gestos teatrales exagerados y onomatopeyas de la discusión, y era muy simpática la escena que veíamos desde la cabina. Tanto así que al final del día José Manuel nos dice, refiriéndose a esa parte del tema, “esto es lo más loco que he grabado hasta hoy, después cuéntenme, por favor, cómo quedó”.

El Guajiro Miranda hizo florecer la Controversia murcielaguina adornándola con su maravilla de laúd. Por fortuna, para cuando El Guajiro grabó ya había un poco más de referencia sonora en la parte de la discusión de los murciélagos.

Impulsando las velas

Ya a fines de marzo del 2008 teníamos una primera maqueta con las voces, guitarras y algunas percusiones. En abril iba a tener lugar el Festival de la Canción infantil de Cantoalegre en Medellín, Colombia, al que estábamos invitados. Nos pareció buena idea impulsar y continuar con la producción del disco llevando esta maqueta para comercializar en los conciertos y talleres del Festival. Así que nos pusimos a elaborar un diseño posible de hacer en los pocos días que teníamos. En ese momento fue que dibujé el boceto del diseño de tapa. Era un dibujo a tinta y lápices de colores, que más tarde en la versión final del disco estaría recreado en plastilinas. Para esta ocasión hicimos 100 copias a mano en sobres de papel alba, uno por uno. Y le hicimos labels también dibujados a mano. Recuerdo estar en sesión de grabación y, mientras Fito o Rita grababan, yo dibujaba en serie del otro lado de la cabina. Aquello tenía su encanto guarandinguero, no lo voy a negar. 

Con Rey hicimos una mezcla express en un tiempo récord para esta versión, casi terminamos de hacer la salva para subirnos al avión. Pero íbamos felices llevando, al menos en estas versiones iniciales y más simples de formato, las canciones de La Guarandinga por primera vez registradas en estudio. 

Aún hoy, algunos colegas o público de aquel Festival nos recuerdan que guardan, junto al disco original que saldría más tarde, aquella versión artesanal pintada a mano.

Las copias artesanales se agotaron y pudimos así proseguir la producción inmediata del disco.

Rita del Prado

Habanera, trovadora, compositora y juglar Doctrina: Siempre crear Deporte: Cazar auroras. Desde siempre y hasta ahora me dedico a la canción. Los buenos públicos son los de todas las edades y voy de juego en verdades según pida la ocasión.

    Más publicaciones

    Xóchitl Galán

    Mamá de Lila del Mar. En tiempo libre: cantora, ilustradora y navegante en la nave Dúo Karma.

      Más publicaciones

      Deja un comentario


      Más en Artículos




      Ayuda a sostener nuestra revista

      • Dona •

      Become a Patreon