{"id":8490,"date":"2021-07-14T00:00:59","date_gmt":"2021-07-14T04:00:59","guid":{"rendered":"https:\/\/magazineampm.com\/?p=8490"},"modified":"2022-03-14T13:04:17","modified_gmt":"2022-03-14T17:04:17","slug":"ruido-y-furia-erik-satie-la-mano-sobre-la-cabeza-de-su-alma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/ruido-y-furia-erik-satie-la-mano-sobre-la-cabeza-de-su-alma\/","title":{"rendered":"Erik Satie: the hand on the head of his soul"},"content":{"rendered":"<h3><em>Gymnop\u00e9dies<\/em>: coraz\u00f3n en 3\/4<\/h3>\n<p>Dicen que el d\u00eda que muri\u00f3 Satie algunos amigos entraron a su cuarto y encontraron sus restos. No era su cuerpo lo que yac\u00eda, pues su cuerpo hab\u00eda sido sepultado unas horas antes en el Cimeti\u00e8re d\u2019Arcueil. Los restos consist\u00edan en seis partituras, botellas de licor empolvadas, una colecci\u00f3n de paraguas, anuncios de peri\u00f3dicos y decenas de cartas escritas para su \u00fanico amor: Suzanne Valadon.<\/p>\n<p>Satie era un muchacho que tocaba de vez en cuando en Le Chat Noir, un alma silenciosa que se sentaba junto al piano en los <em>cabarets<\/em> y tocaba mientras la gente beb\u00eda. Tambi\u00e9n fue el hombre que compuso las\u00a0<em>Gymnop\u00e9dies<\/em>, una de las obras m\u00e1s retorcidas y hermosas del siglo XIX, la obra de las peque\u00f1as disonancias tremendas. Por aquel tiempo el coraz\u00f3n de Satie lat\u00eda en 3\/4, y lo tradujo en dos acordes mayores con s\u00e9ptima, en disonancias para ser tocadas \u201cdolorosamente\u201d, \u201ctristemente\u201d, \u201cgravemente\u201d; es decir, aquello era una obra fragmentada que significaba lo mismo que la tristeza, el dolor, la gravedad.<\/p>\n[Supongamos que son las dos de la tarde, que me levanto de la cama por primera vez en el d\u00eda. Abro la ventana. La cierro. Abro el reproductor y pongo las <em>Gymnop\u00e9dies<\/em>.<\/p>\n<p>Hago algunas anotaciones:<\/p>\n<p>0:14<\/p>\n<p>0:49<\/p>\n<p>0:57<\/p>\n<p>1:34<\/p>\n<p>2:20<\/p>\n<p>2:45<\/p>\n<p>2:55 (!)<\/p>\n<p>Anoto los segundos que me gustaron m\u00e1s. Siempre hago eso. Supongo que componer es sentir y traducir esos segundos, anotarlos dolorosamente, tristemente, gravemente. Yo solo los anoto para recordar despu\u00e9s. Yo solo recuerdo.<\/p>\n<p>Hay un momento de las <em>Gymnop\u00e9dies<\/em> en el que crees que est\u00e1s componiendo todo eso, que la m\u00fasica te pertenece, que la hiciste t\u00fa con otras manos, que te duele exactamente como le doli\u00f3 a Satie. No es tu dolor. Tu dolor es peque\u00f1o. Es el suyo el que te abarca. Sientes que eres otro, que el coraz\u00f3n late en 3\/4, que tienes una arritmia, un infarto, algo.<\/p>\n<p>Entonces te levantas de la cama otra vez. Apagas el reproductor. Es muy temprano para sentir el dolor de los otros. Te da el impulso de cerrar la ventana, pero ya la cerraste antes. Vuelves a la cama y te dispones a pensar en lo que piensas siempre antes de iniciar el d\u00eda: comprar algo, digamos].<\/p>\n<h3>Bonjour, Biqui, bonjour\u2026<\/h3>\n<p>El \u00fanico amor que tuvo Satie en su vida fue Suzanne Valadon, la modelo de Renoir, la que alimentaba con caviar a sus gatos todos los viernes, la que beb\u00eda en los peores bares parisinos y se dejaba dibujar de perfil por Toulouse-Lautrec. Suzanne fue un amor de unos meses en la vida de Satie y, por supuesto, fue la due\u00f1a de sus composiciones m\u00e1s l\u00fagubres. Suscit\u00f3 lo que suscitan los amores breves y tremendos: un crujido, un <em>bonjour<\/em> de 28 segundos que durar\u00eda todo el d\u00eda durante todos los d\u00edas de la vida.<\/p>\n<p>La historia comenz\u00f3 en 1893. En esta \u00e9poca Satie compuso las <em>Danses gothiques<\/em>, una especie de gran rezo musical con el que ten\u00eda la fe de hacer que la paz volviera a su esp\u00edritu, que ya estaba siendo atormentado por los peque\u00f1os pies de Suzanne, por sus ojos tremendos.<\/p>\n<p>Le compuso una obra muy dulce llamada <em>Biqui<\/em> (as\u00ed le dec\u00eda \u00e9l a su amiga. Y tambi\u00e9n le dec\u00eda amiga, porque lo era de manera hermosa). La obra dura casi cuatro minutos, los mismos cuatro minutos que tard\u00f3 Satie en pedirle, in\u00fatilmente, matrimonio. Le dijo que no esa vez.<\/p>\n<p>Unos meses despu\u00e9s Suzanne se fue.<\/p>\n<p>Satie puso un cartel en su cuarto que dec\u00eda: \u201cEl lunes 16 del mes de enero de 1893 mi amiga Suzanne Valadon vino por primera vez en su vida a este lugar, y lo hizo por \u00faltima vez el s\u00e1bado 17 de junio del mismo a\u00f1o\u201d.<\/p>\n<p>La paz nunca volvi\u00f3 a su esp\u00edritu.<\/p>\n<h3>Satie era una <em>pi\u00e8ce froide<\/em> y un mono que tocaba el piano<\/h3>\n<p>Los compositores de la \u00e9poca dec\u00edan que no tocaba bien. Ahora es el tipo que compuso las <em>Pi\u00e8ces froides<\/em>, las <em>Gymnop\u00e9dies<\/em>, el<em> Je te veux<\/em>, las obras sin tiempo. Se muri\u00f3 pobre, vivi\u00f3 en un cuarto asquerosamente peque\u00f1o, se muri\u00f3 borracho, triste, con su EPOC y su fe puesta en una muchacha que pintaba su rostro, que bajaba por la Rue Cortot para besarlo. Satie era un mono que tocaba el piano para que Suzanne quisiera re\u00edr.<\/p>\n<p>Y es uno de los mejores compositores de todos los tiempos, y eso es tan cierto como que la tristeza hay que sac\u00e1rsela de adentro, porque una vez que se instala nos sepulta en un lugar que no es el Cimeti\u00e8re d\u2019Arcueil. Tampoco queda en el alma, como puede creerse. Las tristezas como esa no tienen tiempo ni precisan un lugar para instalarse [caminan descalzas por la pieza mientras piensas abrir una ventana], no dan \u00f3rdenes comunes en las esquinas de un papel pentagramado: y eso es tan cierto como que una vez amaste a una puta hermosa que pudo haberse llamado Suzanne, pero que se llamaba de otra manera; que te dur\u00f3 unos meses, que compusiste una sinfon\u00eda en tu cabeza, que quisiste tocar el piano para que ella, la mujer que alimentaba a los gatos, se quedara para siempre en una pieza fr\u00eda, para que esa mujer no constituyera los restos tuyos, los que a\u00fan despu\u00e9s de muerto descansan junto a las botellas empolvadas, junto a las danzas in\u00fatiles que no lograron su regreso.<\/p>\n<p>Suzanne casi se suicida por Toulouse-Lautrec, se acost\u00f3 con muchos hombres, probablemente haya olvidado a Satie muy pronto; pero \u00e9l (muchacho t\u00edmido y enfermo), por suerte para la m\u00fasica y por desgracia para su propia alma, no la olvid\u00f3 jam\u00e1s.<\/p>\n<p>Estaba tan loco como puede estarse. Hac\u00eda anotaciones tremendas en el pentagrama.<\/p>\n<p>Pon\u00eda:<\/p>\n<p>Con la mano sobre la cabeza de tu alma<\/p>\n<p>Con un profundo alivio del presente<\/p>\n<p>Lleno de sutilidad, h\u00e1game caso<\/p>\n<p>M\u00e1s pesado todav\u00eda si es posible<\/p>\n<p>Moderado y muy aburrido<\/p>\n<p>Retire la mano y m\u00e9tasela en el bolsillo<\/p>\n<p>Sin ruido, vuelva a hacerme caso<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esos son los restos: partituras escritas dolorosamente, tristemente, gravemente. Eso no puede sepultarse en el Cimeti\u00e8re d\u2019Arcueil ni en ning\u00fan otro.<\/p>\n[Tampoco puede sepultarse lo que se siente al recordar a la mujer aquella que no se llama esposa ni mujer ni muchacha. Tampoco se llama Suzanne.<\/p>\n<p>No pueden sepultarse las anotaciones breves, el segundo 18 que pusiste en una libreta, las ganas de volver en el tiempo a una tarde en la que alguien bajaba por una calle para besarte, para poner la mano sobre la cabeza de tu alma. \u00bfC\u00f3mo se sepulta el alma si tiempo despu\u00e9s alguien la escucha mientras piensa cerrar una ventana cerrada?<\/p>\n<p>Ahora sientes un profundo alivio del presente.<\/p>\n<p>Te pones de pie. Piensas en ella. Es preciso que ahora pienses en ella. Debe dolerte.<\/p>\n<p>Te da el impulso de cerrar la ventana, pero ya la cerraste antes. Vuelves a la cama y te dispones a pensar en lo que piensas siempre antes de iniciar el d\u00eda:<\/p>\n<p>comprar algo, digamos].<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>They say that the day Satie died, some friends entered his room and found his remains. It was not his body that lay, for his body had been buried a few hours earlier in the Cimeti\u00e8re d&#039;Arcueil. The remains consisted of six sheet music, dusty liquor bottles, a collection of umbrellas, newspaper advertisements and dozens of letters written to his only love: Suzanne Valadon.<\/p>","protected":false},"author":1511,"featured_media":8494,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[8085,8086],"tags":[8464,8465,8467,8466],"coauthors":[8084],"class_list":["post-8490","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-columnas","category-ruido-y-furia","tag-erik-satie","tag-gymnopedies","tag-suzanne-valadon","tag-toulouse-lautrec"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/WENDY-Julio-2021-AM-PM.jpg?fit=1520%2C690&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8490","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1511"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8490"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8490\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10247,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8490\/revisions\/10247"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8494"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8490"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8490"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8490"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=8490"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}