{"id":7644,"date":"2021-03-01T00:00:27","date_gmt":"2021-03-01T05:00:27","guid":{"rendered":"https:\/\/magazineampm.com\/?p=7644"},"modified":"2021-02-28T10:15:52","modified_gmt":"2021-02-28T15:15:52","slug":"orlando-vallejo-el-bolero-no-cantado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/orlando-vallejo-el-bolero-no-cantado\/","title":{"rendered":"Orlando Vallejo: the unsung bolero"},"content":{"rendered":"<p>Callado \u2014m\u00e1s que callado, herm\u00e9tico\u2014, solitario, de mal vestir, con la ropa generalmente arrugada, los zapatos sin buen lustre y una dentadura descuidada, as\u00ed Orlando Vallejo encontr\u00f3 barreras que parec\u00edan infranqueables para triunfar como int\u00e9rprete de boleros.<\/p>\n<p>\u00c9l, que debut\u00f3 en la d\u00e9cada del 30 del pasado siglo, tuvo la primera oportunidad de grabar como solista\u00a0 20 a\u00f1os despu\u00e9s, en 1951, cuando se uni\u00f3 a una agrupaci\u00f3n de m\u00fasica bailable que se convertir\u00eda en una de las m\u00e1s importantes del g\u00e9nero hacia la segunda mitad de la centuria en Cuba: el\u00a0 Conjunto Casino.<\/p>\n<p>Antes, hab\u00eda colaborado con conjuntos diversos en cuyos acetatos se escucha su voz desde los coros. Luego, solo luego, vinieron algunos solos. Y es que para la mayor\u00eda de los directores de agrupaciones musicales y productores de discos, Vallejo pose\u00eda una voz limitada, de escasa potencia, totalmente inadecuada para el bolero. Pero de repente Roberto Esp\u00ed \u2014director\u00a0 del naciente Conjunto\u2014 lo prob\u00f3 en salones de bailes y la respuesta del p\u00fablico fue c\u00e1lida y entusiasta; lo que lo condujo a proponerle a Panart, disquera de la agrupaci\u00f3n, que la voz de Vallejo hiciera los solos de dos n\u00famero: <em>Cielo y sol<\/em>, y <em>Dudas de m\u00ed<\/em>, ambos muy aplaudidos en los bailables.<\/p>\n<p>Pero el empresario de Panart no acept\u00f3 la voz de Vallejo. Afirm\u00f3 que el cantante hab\u00eda ido de conjunto en conjunto y nunca pas\u00f3 nada con \u00e9l. Ante la negativa, Esp\u00ed lo precis\u00f3: si Vallejo no grababa esos n\u00fameros, romper\u00eda su contrato con la disquera.\u00a0 Y as\u00ed fue c\u00f3mo, finalmente, los temas\u00a0 se grabaron en la voz de Orlando, convirti\u00e9ndose en dos rotundos n\u00fameros triunfadores. A partir de ese momento, el cantante fue visita frecuente a espacios radiales y televisivos, sus discos lograron altos niveles de ventas y pas\u00f3 a engrosar las huestes de los bien cotizados int\u00e9rpretes vitroleros.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/s4Dl9TvAk74\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p>En poco m\u00e1s de un a\u00f1o de aquel episodio,\u00a0 entre 1951 y finales de 1952, grab\u00f3 unas 30 caras, tanto de discos de 78 como de 45 rpm. Inmediatamente despu\u00e9s,\u00a0 lleg\u00f3 el momento de empoderarse en la tradici\u00f3n boler\u00edstica cubana. El primer espaldarazo vino con <em>Yo estoy triste<\/em>, grabado el 28 de mayo de 1952, y <em>Perdido amor<\/em>, de C\u00e9sar Portillo de la Luz, cuyo acetato apareci\u00f3 en septiembre de ese mismo a\u00f1o. De inmediato ambas grabaciones ocuparon lugares destacados de las listas de \u00e9xitos en la radio.<\/p>\n<p>Por este camino, la personalidad del hasta entonces desconocido cultor del bolero adquiri\u00f3 contornos muy bien definidos, ofreci\u00e9ndole la oportunidad de abandonar conjuntos y agrupaciones musicales, y emprender as\u00ed una carrera en solitario.<\/p>\n<p>Pero volvamos al antes, porque Vallejo \u2014que hab\u00eda nacido en Arroyo Naranjo, barrio perif\u00e9rico de la capital cubana\u2014 tuvo una carrera marat\u00f3nica cuando, siendo muy joven, se radic\u00f3 en Santiago de las Vegas. All\u00ed cant\u00f3 tangos con la orquesta Ritmo Alegre \u2014resulta un tanto contradictorio que una agrupaci\u00f3n que se define, desde su nombre, con esta cualidad interprete un g\u00e9nero tan llor\u00f3n como el tango. Despu\u00e9s se le escuch\u00f3 en el Sexteto Progreso,\u00a0 la orquesta de Paul\u00edn Quintana, Melody Boys, Havana Casino, Kubavana, el cuarteto de Remberto Becker y el de Ernesto Grenet. Su trayectoria es, efectivamente, una acuarela en la que se dan cita la m\u00fasica tradicional cubana y otras modalidades muy internacionales, primando las norteamericanas. Ese camino, en los inicios, lo alej\u00f3 de la fama, pero le aport\u00f3 un oficio realmente envidiable.<\/p>\n<p>Sobre esos tiempos, el guitarrista, compositor y cronista musical Sen\u00e9n Su\u00e1rez aporta un interesante testimonio: \u201cVallejo cantaba con mucha ternura, pronunciaba bien y con excelente afinaci\u00f3n, muy sentimental con su voz arm\u00f3nica. Ten\u00eda un ritmo cadencioso y suave, con un tono de voz que en ocasiones recordaba a Pablito Quevedo. Adem\u00e1s de bolerista, interpretaba versiones de canciones est\u00e1ndar americanas y sus guarachitas con Ernesto Grenet\u201d. <a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>En otro momento, Sen\u00e9n recuerda: \u201cVallejo resultaba un buen compa\u00f1ero, muy comunicativo, disciplinado, pero hab\u00eda datos de su vida muy misteriosos que nunca mencionaba, no le gustaba hablar de ello. No era enamorado, parec\u00eda un tuberculoso, viv\u00eda con una se\u00f1ora de mucha edad, de la cual nunca se separ\u00f3\u2026 Nunca le preocup\u00f3 su porte y eso le ocasion\u00f3 muchos inconvenientes. Sin embargo, debo decir que Orlando era muy puntual en su trabajo. Nunca supimos de d\u00f3nde le brotaba ese don de cantar tan refinado\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/9TtREPOsjUU\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p>Pero uno de esos puntos culminantes en la carrera del cantante, estuvo ligado a la interpretaci\u00f3n que hiciera la canci\u00f3n de su autor\u00eda, <em>Un amigo m\u00edo<\/em>. Con un t\u00f3pico muy agradecido por los amantes del bolero de despecho \u2014el t\u00edpico\u00a0 tri\u00e1ngulo amoroso formado por una mujer, su esposo y su amante, amigo, a su vez,\u00a0 de este \u00faltimo\u2014, el sencillo alcanz\u00f3 las m\u00e1s altas cimas de popularidad en su momento. Inesperadamente otro Orlando \u2014Contreras\u2014, excelente bolerista tambi\u00e9n, sali\u00f3 al ruedo con una respuesta: <em>Amigo de qu\u00e9<\/em>.<\/p>\n<p>Una vieja tradici\u00f3n en el cancionero cubano renac\u00eda y las victrolas pasaban una y otra vez el original y la r\u00e9plica, que se convirtieron, a su vez, en <em>hits<\/em>. El <em>affaire<\/em> del \u201camigo traidor\u201d acrecent\u00f3 la fama de este cantante de boleros que necesit\u00f3 m\u00e1s de 20 a\u00f1os para encontrar su sitio de preferencia en el complejo mundo boler\u00edstico y vitrolero.<\/p>\n<p>El caso de Orlando Vallejo es sumamente interesante. No pose\u00eda una voz t\u00edpica en el devenir de la canci\u00f3n popular cubana y, particularmente, del bolero. Se apartaba, adem\u00e1s, de la crispaci\u00f3n y la sobreactuaci\u00f3n empleados por la mayor\u00eda de sus antecesores. Con ello, Vallejo dio paso a boleristas m\u00e1s sosegados como Wilfredo Mendi, \u00d1ico Membiela y, sobre todo, Lino Borges, tres int\u00e9rpretes que despojaron al bolero de esas expresiones l\u00edmites del sentimiento que acompa\u00f1aron a Panchito Riset, Vicentico Vald\u00e9s, Jos\u00e9 Tejedor e, incluso, Orlando Contreras. Y si Lino Borges fue el m\u00e1s l\u00edrico de ellos, tanto Mendi, como Membiela o el propio Vallejo andaban un poco m\u00e1s cerca del <em>crooner<\/em>, la mayor\u00eda de las veces narrando con su interpretaci\u00f3n las historias que hilvanaban las letras de sus boleros y no vivi\u00e9ndolas intensamente.<\/p>\n<p>En los 60, Vallejo viaj\u00f3 primero a M\u00e9xico y luego a Estados Unidos, donde fij\u00f3 residencia al sur de la Florida. Se convirti\u00f3 entonces en un sorbo de nostalgia para quienes abandonaron la Isla con el triunfo revolucionario. All\u00ed pas\u00f3 sus \u00faltimos d\u00edas, muy afectado por la adicci\u00f3n al alcohol que le hab\u00eda llegado con la fama en La Habana.<\/p>\n<p>El bolerista muri\u00f3 en Miami, el\u00a0 20 enero de 1981, a los 61 a\u00f1os de edad; y seguramente en su refugio de soledades y remembranzas qued\u00f3 olvidado alg\u00fan bolero que nunca interpret\u00f3. Vaya usted a saber por qu\u00e9 razones.<\/p>\n<p>El cantor desali\u00f1ado, celador de su privacidad, no se march\u00f3 de este mundo a buscar al amigo que mancill\u00f3 a la que \u00e9l un d\u00eda llev\u00f3 hasta el altar, sino siguiendo la huella del bolero que nunca cant\u00f3 y que, al mismo tiempo, nunca olvid\u00f3. Y cuyo t\u00edtulo nunca revelar\u00eda porque \u00e9l \u2014rey de la mesura melanc\u00f3lica\u2014 fue celoso, m\u00e1s que de su intimidad,\u00a0 de sus misterios, esos que la mayor\u00eda de los humanos no sacamos a la luz para que no pierdan la fuerza del enigma.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> Los testimonios de Sen\u00e9n Su\u00e1rez fueron tomados de Lam, Rafael: <em>Los maestros del placer. Orlando Vallejo<\/em>, disponible en &lt;http:\/\/www.cadenahabana.icrt.cu\/exclusiva\/los-maestros-placer-orlando-vallejo-20190703\/&gt;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Orlando Vallejo made his debut in the 30s of the last century, but he had his first opportunity to record as a soloist 20 years later, in 1951, when he joined a dance music group that would become one of the most important in the genre to date. second half of the century in Cuba: the Casino Complex. This is his story.<\/p>","protected":false},"author":1394,"featured_media":7645,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[1766],"tags":[7952,5643,8181,8182],"coauthors":[724],"class_list":["post-7644","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","tag-boleros","tag-conjunto-casino","tag-orlando-vallejo","tag-roberto-espi"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Portada-Orlando-Vallejo.jpg?fit=1520%2C690&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7644","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1394"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7644"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7644\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7645"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7644"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7644"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7644"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=7644"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}