{"id":6111,"date":"2020-08-04T00:00:33","date_gmt":"2020-08-04T04:00:33","guid":{"rendered":"https:\/\/magazineampm.com\/?p=6111"},"modified":"2022-03-28T19:24:33","modified_gmt":"2022-03-28T23:24:33","slug":"el-disco-rayado-yoshimi-battles-the-pink-robots","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/el-disco-rayado-yoshimi-battles-the-pink-robots\/","title":{"rendered":"Yoshimi Battles the Pink Robots"},"content":{"rendered":"<p>(Cuando escrib\u00ed esto las calles de Minneapolis ard\u00edan \u2014no siempre en sentido figurado\u2014 porque un polic\u00eda, blanco, acababa de matar a un hombre, negro, mientras este se encontraba bajo la custodia de aquel, en lo que fue el inicio de una ola de enojo global sin precedentes, que ha hecho a m\u00e1s de uno revisarse \u2014incluidos s\u00edmbolos del siglo pasado como Coca Cola\u2014, y a m\u00ed pensar ahora en el himno sesentero que dec\u00eda: \u201c<em>How many roads must a man walk down before you call him \u2018a man\u2019<\/em>\u201d).<\/p>\n<p>Juro que este es el disco que toca. No tuve nada que ver con eso. He sido riguroso en el orden de la lista, que es bastante espont\u00e1neo. Cuando la arm\u00e9, la idea no era hacer estos textos, simplemente me fui de excursi\u00f3n al pasado y comenc\u00e9 a recolectar discos y a tirarlos en el morral seg\u00fan iban apareciendo en la memoria. Antes de compartir luego la m\u00fasica y las palabras s\u00ed di una barajada general con el prop\u00f3sito de mezclar los estilos y no aburrir al p\u00fablico que, si no, habr\u00eda tenido que espantarse primero todos los de Spinetta y Charly, pero desde entonces su disposici\u00f3n no ha variado.<\/p>\n<p>Con todo lo que est\u00e1 pasando en Estados Unidos, este es el que toca hoy. Este \u00e1lbum, que empieza as\u00ed: \u201c<em>I thought I was smart. I thought I was right. I thought it better not to fight. I thought there was a virtue in always being cool. So, when it came time to fight I thought I\u2019ll just step aside and that the time would prove you wrong, and you would be the fool<\/em>\u201d. El pret\u00e9rito del enunciado nos deja esperando un <em>pero<\/em>; anticipa que el narrador cambiar\u00e1 de opini\u00f3n muy pronto, y as\u00ed ocurre en la segunda estrofa: \u201c<em>To fight is to defend. <\/em><em>If it\u2019s not now then tell me:When would be the time that you would stand up and be a man?<\/em>\u201d.<\/p>\n<p><em>Fight Test<\/em> \u2015as\u00ed se llama este primer corte del disco\u2015 habla de uno de los cap\u00edtulos m\u00e1s bellos de la historia de cualquiera: el instante en el que toca decidir si fajarse o no. \u201cLa hora caliente, revolucionaria, de las definiciones\u201d, como alguien dijo que hab\u00eda dicho Lino Nov\u00e1s; cuando uno ya no puede seguir \u201cderram\u00e1ndose por los bordes, sobre las cercas\u201d. Es un lapso variable, seg\u00fan las circunstancias, y naturalmente contradictorio, porque justo cuando est\u00e1s en tu punto de ebullici\u00f3n es cuando m\u00e1s se te requiere el c\u00e1lculo fr\u00edo. Es el cl\u00edmax del relato; quienquiera que se est\u00e9 echando el episodio acelerar\u00e1 el gesto maquinal de llevarse rositas de ma\u00edz a la boca y detendr\u00e1 con un adem\u00e1n de su mano derecha, sin hacer contacto visual, a quien acomete desde la cocina para hacer una pregunta. Voy a contar dos de estas escenas. Una, la \u00faltima, tiene que ver directamente con el disco.<\/p>\n<p>Yo pas\u00e9 el verde en el \u00e1rea del entretenimiento. Era el cantante de un grupo musical que a su vez formaba parte de una comitiva circense multidisciplinaria y amateur, cuyo prop\u00f3sito era amenizar las noches de varias unidades militares de la zona. Mont\u00e1bamos la carpa casi todos los d\u00edas en una distinta. Adem\u00e1s del grupo hab\u00eda bailarines y comediantes. A veces hasta nos quit\u00e1bamos el uniforme y nos present\u00e1bamos en las Casas de Cultura de algunos pueblos. Dorm\u00eda en mi casa seis d\u00edas a la semana. Se podr\u00eda decir que mi servicio militar fue bastante <em>light<\/em>, salvo por el hecho de que me metieron preso alguna vez; no por lo que ahora voy a contar, pero me interesa que se conozca que, en el momento de la acci\u00f3n, hab\u00eda una posibilidad para nada remota de ir al calabozo.<\/p>\n<p>En el circo hab\u00eda un bailar\u00edn homosexual. No s\u00e9 si \u00e9l ya lo sab\u00eda, pero en cualquier caso, no hab\u00eda salido del cl\u00f3set a\u00fan, y tampoco s\u00e9 si lo hizo alg\u00fan d\u00eda porque despu\u00e9s de la experiencia milica no lo vi m\u00e1s. Creo que yo le gustaba, porque no me sacaba el dedo. No en plan <em>bullying<\/em>, en plan ni\u00f1o de primaria t\u00edmido y enamorado. Si se hablaba de m\u00fasica, \u00e9l hablaba de m\u00ed. Si de pelota, \u00e9l hablaba de m\u00ed. Si de lo <em>singao<\/em> que era el pol\u00edtico, \u00e9l de m\u00ed. No me soltaba. Me jod\u00eda su excesivo encarne. Era en tono de chucho, y la verdad yo tambi\u00e9n daba cuero a todo lo que se mov\u00eda, pero cambiaba la mirilla a cada rato, como el resto del grupo. \u00c9l era monotem\u00e1tico.<\/p>\n<p>En realidad, me acomplejaba m\u00e1s de lo que me molestaba, porque yo tampoco hab\u00eda salido del cl\u00f3set a\u00fan; del cl\u00f3set de la prehistoria, el cl\u00f3set de creer que la \u00fanica respuesta al flirteo homo era fajarme. Ya lo ven\u00eda maquinando, que a aquello hab\u00eda que ponerle freno.<\/p>\n<div class=\"video-container\"><iframe loading=\"lazy\" title=\"The Flaming Lips - Yoshimi Battles The Pink Robots (Full Album) [2002]\" width=\"500\" height=\"281\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/videoseries?list=PLX68ZEYlh74uKnyNZo1AbOGlmPRSLmaPO\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/div>\n<p>El sitio donde ensay\u00e1bamos era una habitaci\u00f3n peque\u00f1a que siempre se manten\u00eda cerrada para que la bulla se escuchara lo menos posible. Un d\u00eda est\u00e1bamos montando un tema y yo no agarraba la afinaci\u00f3n, siempre le entraba de costado. Se me dio el chucho merecido, el que tocaba. Tambi\u00e9n me re\u00ed, hasta que el bailar\u00edn comenz\u00f3 a hablar. Le dije, en serio, que qu\u00e9 sab\u00eda \u00e9l de m\u00fasica. Me respondi\u00f3 algo que no recuerdo. Dej\u00e9 el micr\u00f3fono y me acerqu\u00e9. \u00c9l estaba sentado sobre un bur\u00f3. Me coloqu\u00e9 a menos de un metro y le dije: \u201cAsere, ven ac\u00e1, \u00bfyo te gusto?\u201d. Estall\u00f3 la carcajada comunal, c\u00f3mplice y homof\u00f3bica \u2014porque la homosexualidad del bailar\u00edn era tambi\u00e9n objeto de chucho. \u00c9l tambi\u00e9n se rio, aunque con una risa menos estridente, y me dijo, coqueto: \u201cS\u00ed\u201d. Y aqu\u00ed est\u00e1 el instante; el tiempo de tomar partido.<\/p>\n<p>Yo nunca me supe fajar, y el bailar\u00edn era m\u00e1s alto y m\u00e1s fuerte. Si le reventaba la cara con mi derecha tendr\u00eda que ser bien duro para que me diera tiempo de salir del cuarto de ensayos y continuar la bronca en un lugar donde alg\u00fan oficial que pasara la detuviese, porque los hijos de puta del grupo no lo iban a hacer, yo tampoco lo habr\u00eda hecho; adem\u00e1s, hab\u00eda demasiados objetos ah\u00ed dentro: una trompeta, varias guitarras, una bater\u00eda con su atril; esa no pod\u00eda ser la arena. Sin embargo, el oficial que me salvar\u00eda, una vez fuera, tambi\u00e9n me iba a enviar al calabozo. Ya hab\u00eda estado all\u00ed. Regresar no me hac\u00eda ninguna gracia. Si no me fajaba, el bailar\u00edn me iba a \u201ccoger la baja\u201d y tendr\u00eda que seguir soportando su sater\u00eda de loca reprimida. Nunca uno es m\u00e1s humano, ni m\u00e1s hermoso, que en este momento crucial.<\/p>\n<p>La otra historia, si todav\u00eda tienen ganas, comienza en Caimito, actual provincia de Artemisa.<\/p>\n<p>En tercer a\u00f1o de la universidad yo daba los viajes todos los d\u00edas desde el pueblo a la facultad y viceversa. Era un suplicio. Ten\u00eda que levantarme muy temprano, y mandarme un paseo de m\u00ednimo dos horas y pico que inclu\u00eda, por solo mencionar un elemento, coger el P9 hacia El Vedado a las 7:30 de la ma\u00f1ana. Fue el a\u00f1o en el que m\u00e1s ausencias tuve. A veces sal\u00eda de mi casa rumbo a la escuela solo para hacer el parip\u00e9. Esperaba por ah\u00ed a que los viejos se fueran a trabajar y regresaba a la cama. Luego dispon\u00eda todo con ma\u00f1a de detective, de modo que pareciera que hab\u00eda regresado primero que mis padres.<\/p>\n<p>Lo \u00fanico bueno del viaje interprovincial era que o\u00eda m\u00fasica todo el rato. Con suerte y con la concentraci\u00f3n suficiente me pod\u00eda aislar de la molotera y el calor. Me pas\u00e9 una buena parte de la universidad buscando pretextos, lo mismo para no ir a la facultad que para no regresar a Caimito una vez que estaba all\u00ed. El tema era evitar la traves\u00eda. Me mataba, me deprim\u00eda; salvo cuando reci\u00e9n hab\u00eda descubierto alg\u00fan sonido de esos asesinos. Entonces las dos horas y pico se iban volando. A veces el gatillo para levantarme de la cama era pensar que iba a repasar esta o aquella discograf\u00eda. El <em>Yoshimi Battles the Pink Robots<\/em> fue una de estas m\u00fasicas. El ruido de laboratorio que surca todo este \u00e1lbum es uno de los enlaces que primero pincho cuando pienso en la universidad.<\/p>\n<p>Ese a\u00f1o, en las conferencias de Derecho Penal, los dos profesores que las impart\u00edan \u2014un matrimonio de funcionarios mediocres\u2014 establecieron este tir\u00e1nico sistema de control de asistencia, consistente en una planilla entregada previamente a los estudiantes, que hab\u00eda que presentar a la entrada y salida del turno para que un alumno ayudante oledor de culo estampara el cu\u00f1o que confirmaba que, efectivamente, se hab\u00eda asistido a la conferencia. Solo permit\u00edan tres ausencias; si te pasabas perd\u00edas el derecho al examen final e ibas directo a \u201cre\u201d.<\/p>\n<p>Consum\u00ed r\u00e1pido mis tres comodines. No recuerdo c\u00f3mo consegu\u00ed otra planilla, tres nuevas oportunidades que tambi\u00e9n gast\u00e9. El d\u00eda de una de las \u00faltimas conferencias del semestre, cuando ya no me quedaban balas, fue el d\u00eda en que escuch\u00e9 el \u00e1lbum por primera y segunda vez, de camino hacia la Colina. No era uno de mis mejores. Estaba fundido por cualquier raz\u00f3n. Todo me molestaba. Una hora y media de reh\u00e9n en el anfiteatro de la Facultad de Derecho parec\u00eda demasiado esa ma\u00f1ana. Hora y media en que mis \u00fanicas ilusiones ser\u00edan fumarme un cigarro y escuchar a los Flaming Lips.<\/p>\n<p>Decid\u00ed hacer las dos cosas, es decir: fajarme. Cuando se acab\u00f3 el turno yo estaba sentado en el monumento a las v\u00edctimas del Maine, fumando y escuchando la cuarta pista del disco, el instrumental que le da t\u00edtulo y narra la batalla de Yoshimi contra los robots.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Cuando escrib\u00ed esto las calles de Minneapolis ard\u00edan \u2014no siempre en sentido figurado\u2014 porque un polic\u00eda, blanco, acababa de matar a un hombre, negro, mientras este se encontraba bajo la custodia de aquel, en lo que fue el inicio de una ola de enojo global sin precedentes, que ha hecho a m\u00e1s de uno revisarse [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1481,"featured_media":6113,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[8085,7204],"tags":[7417,7659,7658],"coauthors":[7255],"class_list":["post-6111","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-columnas","category-el-disco-rayado","tag-el-disco-rayado","tag-the-flaming-lips","tag-yoshimi-battles-the-pink-robots"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/1-Yoshimi-Battles-the-Pink-Robots.jpg?fit=1920%2C1080&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6111","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1481"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6111"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6111\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10623,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6111\/revisions\/10623"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6113"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6111"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6111"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6111"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=6111"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}