{"id":21137,"date":"2024-03-20T00:02:35","date_gmt":"2024-03-20T04:02:35","guid":{"rendered":"https:\/\/magazineampm.com\/?p=21137"},"modified":"2024-03-19T19:30:07","modified_gmt":"2024-03-19T23:30:07","slug":"dos-oceanos-entre-arica-y-la-habana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/dos-oceanos-entre-arica-y-la-habana\/","title":{"rendered":"Two oceans between Arica and Havana"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">Setenta minutos despu\u00e9s, en otra sala, con una serie de retratos del Che a sus espaldas formando una iconograf\u00eda de arte pop, Manuel Garc\u00eda me dir\u00e1 por qu\u00e9 cambi\u00f3 esa palabra de su canci\u00f3n. Me contar\u00e1 tambi\u00e9n que ellos, los cantautores, prefieren que les digan trovadores, y que naci\u00f3 en Arica, al norte de Chile, donde hay un trozo de salar y arena de desierto y una cortina de mar muy clarita.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una periodista de alg\u00fan otro pa\u00eds de Am\u00e9rica Latina le grabar\u00e1 una entrevista con el m\u00f3vil y \u00e9l le explicar\u00e1 con el convencimiento de quien se cree sus propios sue\u00f1os que \u201cel amor es el motivo por el que estamos vivos y no la muerte\u201d. El malec\u00f3n, tan pr\u00f3ximo a esta sala en el segundo piso de la Casa de las Am\u00e9ricas, ha dibujado las paredes con una radiograf\u00eda de salitre. Y las letras de Manuel Garc\u00eda regresar\u00e1n, prof\u00e9ticas: \u201cAhora parece que yo\/ debo mirar hacia el mar\u201d, como si esa melod\u00eda que el chileno compuso tantos a\u00f1os antes de conocer Cuba tuviera encapsulada un poco de nuestra tierra, como si <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La Danza de las Lib\u00e9lulas <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">estuviera confes\u00e1ndole algo a La Habana.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cEl 15 de septiembre del 2023 hizo un primer concierto en la Isla por los 50 a\u00f1os del golpe de estado perpetrado en Chile contra el gobierno de Salvador Allende, en la sala Che Guevara de la Casa de las Am\u00e9ricas. Luego, el 16, cant\u00f3 en la sede de la Uneac de Santa Clara y el 18 en el Teatro Mart\u00ed, como homenaje a las fiestas patrias chilenas. Esta vendr\u00eda siendo la cuarta ocasi\u00f3n que interpreta en Cuba y la segunda que se presenta en la sala Che Guevara\u201d, explic\u00f3 Adis Santos Acosta, de la embajada de Chile, encargada de la mayor\u00eda de los detalles log\u00edsticos del concierto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cQuer\u00edamos traerlo a \u00e9l por su talento, claro. Manuel es un artista muy reconocido, que ha colaborado con un cat\u00e1logo extenso de m\u00fasicos: Silvio Rodr\u00edguez, Pedro Aznar, Mon Laferte. Pero por encima de ese hecho, es un hombre de compromiso, de pensamiento profundo, con una posici\u00f3n pol\u00edtica abierta y que esgrime una serie de causas sociales, es decir, no es un m\u00fasico m\u00e1s\u201d, apunta Santos y luego explica que para que el concierto El Caminante en Casa sucediera tuvieron que \u201cconjugarse los astros\u201d y apelar al azar.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Primero fue la presentaci\u00f3n del libro. \u201cLa vida y la obra de Hayd\u00e9e Santamar\u00eda no puede restringirse de ning\u00fan modo, como ha ocurrido a menudo, a unos pocos hechos o un per\u00edodo espec\u00edfico\u201d. As\u00ed escriben los compiladores Jaime G\u00f3mez Triana y Ana Niria Albo D\u00edaz en el volumen <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Hay que defender la vida<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. \u201cNo existi\u00f3 la Hayd\u00e9e guerrillera o la intelectual, sin la campesina, sin la martiana, sin la comunista, sin la internacionalista\u201d, reconstruye la periodista Dailene Dovale en su perfil de Hayde\u00e9 <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La noche de la vida<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Despu\u00e9s, llegar\u00eda la noticia de las veinte canciones para Hayde\u00e9 que Manuel Garc\u00eda hab\u00eda memorizado apenas y que escribi\u00f3 para que se accionaran como los engranajes biol\u00f3gicos de una vida; un poco m\u00e1s tarde, la selecci\u00f3n cuidadosa de once de esos temas in\u00e9ditos para compartirlos en Casa de las Am\u00e9ricas y, finalmente, este s\u00e1bado de concierto.<\/span><\/p>\n<div id=\"attachment_21150\" style=\"width: 970px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-21150\" data-attachment-id=\"21150\" data-permalink=\"https:\/\/magazineampm.com\/en\/dos-oceanos-entre-arica-y-la-habana\/_mg_5169_1\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/MG_5169_1.jpg?fit=3000%2C2000&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"3000,2000\" data-comments-opened=\"1\" data-image-title=\"_MG_5169_1\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"&lt;p&gt;Fotos: Abel Carmenate. Cortes\u00eda de Carmen Souto y Casa de Las Am\u00e9ricas.&lt;\/p&gt;\n\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/MG_5169_1.jpg?fit=960%2C640&amp;ssl=1\" class=\"size-large wp-image-21150\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/MG_5169_1.jpg?resize=960%2C640&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"960\" height=\"640\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/MG_5169_1.jpg?resize=960%2C640&amp;ssl=1 960w, https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/MG_5169_1.jpg?resize=570%2C380&amp;ssl=1 570w, https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/MG_5169_1.jpg?resize=263%2C175&amp;ssl=1 263w, https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/MG_5169_1.jpg?resize=768%2C512&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/MG_5169_1.jpg?resize=1536%2C1024&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/MG_5169_1.jpg?resize=2048%2C1365&amp;ssl=1 2048w, https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/MG_5169_1.jpg?resize=18%2C12&amp;ssl=1 18w, https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/MG_5169_1.jpg?w=3000&amp;ssl=1 3000w\" sizes=\"auto, (max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><p id=\"caption-attachment-21150\" class=\"wp-caption-text\">Fotos: Abel Carmenate. Cortes\u00eda de Carmen Souto y Casa de Las Am\u00e9ricas.<\/p><\/div>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No es habitual un espect\u00e1culo en d\u00edas as\u00ed para un espacio que funciona de lunes a viernes, comenta Carmen Souto, music\u00f3loga de la Direcci\u00f3n de M\u00fasica. Pero cuando tantas confluencias se manifiestan (el viaje de Manuel Garc\u00eda a Cuba para grabar dos discos en los estudios Ojal\u00e1, su admiraci\u00f3n desbordada por Silvio Rodr\u00edguez, el aniversario 65 de la fundaci\u00f3n de la Casa) entonces es que ese algo, el concierto tem\u00e1tico, estaba deseando ocurrir; cuenta Santos que no parece, a primeras vistas, una mujer supersticiosa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El trovador Frank Delgado cree tambi\u00e9n que el recital no hubiera podido ser sino aqu\u00ed, en la Casa de Las Am\u00e9ricas, una especie de meca habanera. Recuerda la bella analog\u00eda de que muchos a\u00f1os antes toc\u00f3 V\u00edctor Jara las canciones a las que hoy El Caminante rendir\u00eda tributo. \u201cEs un lugar que tiene su magia propia y su historia. Es dif\u00edcil tocar aqu\u00ed, pero siempre es importante\u201d, asegura.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Manuel Garc\u00eda, en cambio, habita en otra secuencia del mundo real, donde la simbolog\u00eda de tocar en la Casa se mezcla con la del altar con dos fotos, velas y chocolates para Hayde\u00e9, la historia que le transpira el cuello, la de los juegos de palabras y los motivos mel\u00f3dicos. \u201cAgradezco la complicidad de quienes sufrir\u00e1n estos temas que nacer\u00e1n hoy en verdad \u2014dice el chileno nada m\u00e1s arrancar su presentaci\u00f3n\u2014<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">y los parteros y parteras ser\u00e1n ustedes\u2026 paciencia. Gracias por asistir\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Detr\u00e1s de Manuel Garc\u00eda se eleva El \u00e1rbol de la vida, que model\u00f3 un alfarero mexicano. Las sirenas, deidades y figuras marinas cuentan una versi\u00f3n fosforescente de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cien a\u00f1os de soledad<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Ante esa imagen de un realismo m\u00e1gico caribe\u00f1o, Manuel Garc\u00eda parece un hombre desnudo con una guitarra; desarmado ante una audiencia de al menos doscientas personas, cantando: \u201c&#8230;y el amor y el dolor y la muerte\u2026\u201d. Luego otro tema: \u201cera su guitarra de la noche a la ma\u00f1ana\/ como estrella que alumbraba por ah\u00ed\u201d; otro m\u00e1s: \u201cesa flor, no la puedo salvar solo\u201d; \u201cando sangrando el \u00e1mbar dulce de antiguas mariposas\u201d. Una muchacha con los labios te\u00f1idos de rojo casi marr\u00f3n le lanza besos al aire.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las canciones, me contar\u00e1 luego el chileno, avanzan en la historia cronol\u00f3gicamente y muchas son de amor porque para engendrarlas pens\u00f3 \u201cen Hayde\u00e9 muchacha, enamorada de su novio asesinado cruelmente en los tiempos [en] que empezaba la Revoluci\u00f3n. Quise que estuviera presente esa idea enso\u00f1adora, esa idea juvenil que es tambi\u00e9n parte, por supuesto, del mundo del amor rom\u00e1ntico y no solo del amor a la lucha\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Manuel le hace un mont\u00f3n de confidencias a los cientos de personas que lo escuchan en el p\u00fablico, sumidos en el sagrado ritual de contemplar la creaci\u00f3n, en un silencio casi perfecto. Cuenta que en Santa Clara, despu\u00e9s de pasar una noche entera cantando, despert\u00f3 cantando todav\u00eda; habla de la primera obra que escribi\u00f3 en La Habana, como una carta al padre entre dos hemisferios, y tambi\u00e9n de una pieza de amor (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">De una flor a otra flor<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">) y de su intenci\u00f3n rom\u00e1ntica de retratar al clavel chileno y al girasol \u201cque es una flor muy de estas tierras\u201d; y agarra un ukelele y luego la guitarra, y pronuncia varias veces, decenas de veces las palabras sol, luna, cosmovisi\u00f3n, sola. Rima algunos textos po\u00e9ticos que jura no son poemas. Promete que si all\u00ed hubiese estado Retamar, no se hubiera atrevido a leerlos. Para el momento en que entona \u201cSe rompe el viento como las cortinas de tu casa, personas y perros te buscan en las sombras que se alargan y tambi\u00e9n te busco yo\u201d, el p\u00fablico se deja vencer, como si respirar no hiciera falta.<\/span><\/p>\n<div id=\"attachment_21144\" style=\"width: 970px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-21144\" data-attachment-id=\"21144\" data-permalink=\"https:\/\/magazineampm.com\/en\/dos-oceanos-entre-arica-y-la-habana\/_mg_5334_1\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/MG_5334_1.jpg?fit=3000%2C2000&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"3000,2000\" data-comments-opened=\"1\" data-image-title=\"_MG_5334_1\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"&lt;p&gt;Fotos: Abel Carmenate. Cortes\u00eda de Carmen Souto y Casa de Las Am\u00e9ricas.&lt;\/p&gt;\n\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/MG_5334_1.jpg?fit=960%2C640&amp;ssl=1\" class=\"size-large wp-image-21144\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/MG_5334_1.jpg?resize=960%2C640&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"960\" height=\"640\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/MG_5334_1.jpg?resize=960%2C640&amp;ssl=1 960w, https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/MG_5334_1.jpg?resize=570%2C380&amp;ssl=1 570w, https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/MG_5334_1.jpg?resize=263%2C175&amp;ssl=1 263w, https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/MG_5334_1.jpg?resize=768%2C512&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/MG_5334_1.jpg?resize=1536%2C1024&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/MG_5334_1.jpg?resize=2048%2C1365&amp;ssl=1 2048w, https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/MG_5334_1.jpg?resize=18%2C12&amp;ssl=1 18w, https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/MG_5334_1.jpg?w=3000&amp;ssl=1 3000w\" sizes=\"auto, (max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><p id=\"caption-attachment-21144\" class=\"wp-caption-text\">Fotos: Abel Carmenate. Cortes\u00eda de Carmen Souto y Casa de Las Am\u00e9ricas.<\/p><\/div>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A Mar\u00eda Fernanda Coll,<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> Tat\u00fa<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, como prefiere que la conozcan, la acompa\u00f1a su madre: \u201cPara nosotros los chilenos, la m\u00fasica de Manuel es un himno, nos identificamos much\u00edsimo con \u00e9l, es una persona que no desti\u00f1e, que no defrauda, que sigue transmitiendo esa pureza en sus canciones y eso es lo que uno finalmente recibe\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Manuel Garc\u00eda entonces se encarna en Silvio, la leyenda, y canta como \u00e9l, con las palabras saboreadas bajito, apresuradas por sal\u00edrseles de la boca: \u201cSupo la historia de un golpe,\/ sinti\u00f3 en su cabeza cristales molidos\u201d. Sonr\u00ede como un muchacho. Nadie podr\u00eda decirle a Garc\u00eda que despu\u00e9s de los cincuenta empiezan a envenenar el cinismo y el desencanto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cLos j\u00f3venes que fueron Silvio Rodr\u00edguez, Noel Nicola, Vicente Feli\u00fa, Pablo Milan\u00e9s, pusieron sobre la mesa este di\u00e1logo de una m\u00fasica que est\u00e1 bailando con el tiempo. Esas trovas justamente nacen con la premisa de que no solo lo est\u00e9tico, lo rom\u00e1ntico, no solo la canci\u00f3n ten\u00eda que ser una especie de comentario superficial de la vida, sino que con la posibilidad de tomar una guitarra y hacer versos, ven\u00eda tambi\u00e9n el desaf\u00edo de filosofar desde el arte\u201d, relata.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El trovador Carlos Lage, que grab\u00f3 voces y acompa\u00f1amiento en el nuevo disco del chileno, confiesa: \u201cSoy muy amigo de Manuel y es un artista de una delicadeza tremenda, capaz de componer homenajes de gran autenticidad. Manuel est\u00e1 dejando al p\u00fablico cubano m\u00e1s que un mensaje art\u00edstico, un agradecimiento. Me consta que est\u00e1 agradecido [por] nuestra m\u00fasica\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cYo pudiera hacer canciones m\u00e1s contempor\u00e1neas, m\u00e1s modernas, tengo tambi\u00e9n algunos proyectos que tienen que ver con rock pop o con electro pop y con cosas experimentales. Pero lo que me da ganas a veces de cantar, por ejemplo, en un pa\u00eds como Cuba, son esas canciones que ya pasan a ser parte de una tradici\u00f3n social, pol\u00edtica, est\u00e9tica y filos\u00f3fica de nuestra civilizaci\u00f3n; y recoger esos cantos y trasvasarlos para que los que escuchan tengan a bien tenerlos en consideraci\u00f3n. Para imponerles nada, todo lo contrario, para exponerlos amorosamente\u201d, aventurar\u00e1 en un rato Manuel Garc\u00eda, en medio de nuestra entrevista.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cCuento con su complicidad \u2014dice el chileno a trav\u00e9s del micr\u00f3fono\u2014 si ustedes no cantan, no tiene sentido la canci\u00f3n\u201d. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La jaula de los sue\u00f1os<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> est\u00e1 dise\u00f1ada para interpretarse en dos tonos; el coro es una frase breve: \u201cc\u00f3mo que no se pod\u00eda lo que el amor nos dec\u00eda\u201d. La sala de concierto, blanca, est\u00e1 iluminada por el sol y diseccionada por muchas puertas, ventanas y balcones. Si el sonido fuera visible, los asistentes mirar\u00edan el conjunto de sus voces llenar la habitaci\u00f3n y escurrirse al mar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cDonde quiera que me encuentre, ser\u00e9 siempre pasajera\u201d. La segunda parte del recital la dedica \u201cal arte de la canci\u00f3n protesta y la filosof\u00eda de nuestros pueblos\u201d, a la tradici\u00f3n art\u00edstica de denuncia en los pa\u00edses del sur<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">. Te recuerdo Amanda<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">,<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> Ni toda la tierra entera.<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> \u201cSolo el amor con su ciencia, nos vuelve tan inocentes\u201d, tararea Amalia. \u201c\u00bfEsa no te la sabes? Es de Violeta Parra, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Volver a los 17<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d. Mi amiga tiene 19 a\u00f1os y creci\u00f3 escuchando esa m\u00fasica, con los antipoemas de Nicanor Parra en la biblioteca. No lo dice, pero ver a Manuel Garc\u00eda en vivo es la discreta explosi\u00f3n de un microsuceso.\u00a0<\/span><\/p>\n<div id=\"attachment_21145\" style=\"width: 970px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-21145\" data-attachment-id=\"21145\" data-permalink=\"https:\/\/magazineampm.com\/en\/dos-oceanos-entre-arica-y-la-habana\/_mg_5238_1\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/MG_5238_1.jpg?fit=3000%2C2000&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"3000,2000\" data-comments-opened=\"1\" data-image-title=\"_MG_5238_1\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"&lt;p&gt;Fotos: Abel Carmenate. Cortes\u00eda de Carmen Souto y Casa de Las Am\u00e9ricas.&lt;\/p&gt;\n\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/MG_5238_1.jpg?fit=960%2C640&amp;ssl=1\" class=\"size-large wp-image-21145\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/MG_5238_1.jpg?resize=960%2C640&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"960\" height=\"640\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/MG_5238_1.jpg?resize=960%2C640&amp;ssl=1 960w, https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/MG_5238_1.jpg?resize=570%2C380&amp;ssl=1 570w, https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/MG_5238_1.jpg?resize=263%2C175&amp;ssl=1 263w, https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/MG_5238_1.jpg?resize=768%2C512&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/MG_5238_1.jpg?resize=1536%2C1024&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/MG_5238_1.jpg?resize=2048%2C1365&amp;ssl=1 2048w, https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/MG_5238_1.jpg?resize=18%2C12&amp;ssl=1 18w, https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/MG_5238_1.jpg?w=3000&amp;ssl=1 3000w\" sizes=\"auto, (max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><p id=\"caption-attachment-21145\" class=\"wp-caption-text\">Fotos: Abel Carmenate. Cortes\u00eda de Carmen Souto y Casa de Las Am\u00e9ricas.<\/p><\/div>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mar\u00eda, que es periodista de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El Ciudadano<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, admite que hace ocho a\u00f1os no visita su tierra y que justo ahora, que va de vuelta a Chile, escucharlo es como una premonici\u00f3n, como un regresar antes del regreso.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Manuel Garc\u00eda se despide con <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La Danza de las Lib\u00e9lulas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y el viol\u00edn de Christopher Simpson. \u201cLa canci\u00f3n dice: \u2018siempre vuelvo al pueblo donde imagin\u00e9 hace tiempo\u2019 <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">explica<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> y hoy la cant\u00e9 como \u2018siempre vuelvo al puerto\u2019, porque cuando vengo a La Habana regreso tambi\u00e9n de alg\u00fan modo a mi tierra. Yo soy de un lugar con mar pero vivo hace much\u00edsimos a\u00f1os en la capital. Entonces el mar se extra\u00f1a de una manera biol\u00f3gica, algo que tiene que ver [con] lo que sensorialmente te construye, las emociones e historias. El agua, a los que nacimos signados por ella, nos resulta vital. Yo a veces firmo Manu Garpez, y pez por la valoraci\u00f3n que tengo de lo marino y de la vida que de all\u00ed nos viene\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En esos minutos se me olvidar\u00e1 preguntarle otras cosas: \u00bfC\u00f3mo es que bailan en realidad las lib\u00e9lulas que parecen recordarle tanto el olvido? Qu\u00e9 remedio. Las palabras de los viscerales como Manuel Garc\u00eda marean, arrojan contra el desfiladero de la utop\u00eda, hacen, del pasatiempo de so\u00f1ar, un trabajo a tiempo completo.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Chilean singer-songwriter Manuel Garc\u00eda recently gave a concert at Casa de las Am\u00e9ricas. Garc\u00eda performed unpublished songs in homage to Cuban revolutionary Hayd\u00e9e Santamar\u00eda, mixing love, social struggle and philosophy in his lyrics. The chronicle captures the magical atmosphere of the event, interweaving the artist's words with the impressions of the audience and reflections on the transformative power of music committed to just causes.<\/p>","protected":false},"author":1645,"featured_media":21154,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[10106,25],"tags":[1135,10726,1334,9369],"coauthors":[10710],"class_list":["post-21137","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","category-resenas","tag-casa-de-las-americas","tag-chile","tag-cuba","tag-manuel-garcia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/web.jpg?fit=908%2C415&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21137","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1645"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21137"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21137\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":21156,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21137\/revisions\/21156"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/21154"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21137"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21137"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21137"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=21137"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}