{"id":13846,"date":"2023-05-19T00:00:37","date_gmt":"2023-05-19T04:00:37","guid":{"rendered":"https:\/\/magazineampm.com\/?p=13846"},"modified":"2023-05-19T12:16:35","modified_gmt":"2023-05-19T16:16:35","slug":"white-cuanto-en-el-arte-cabe-alli-esta-puesto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/white-cuanto-en-el-arte-cabe-alli-esta-puesto\/","title":{"rendered":"White: As much as there is room for in art, it is placed there."},"content":{"rendered":"<p>Por Jos\u00e9 Mart\u00ed<\/p>\n<p>Al correr de la pluma y a \u00faltima hora, me encomienda la Revista \u2014y yo acepto con gusto el encargo\u2014 la tarea de hacer rese\u00f1a r\u00e1pida del concierto de anoche en el Conservatorio, de aquel \u00e9xito un\u00e1nime y desusado, del concierto nuevo en que, en definitiva despedida, ofrece ma\u00f1ana en el Conservatorio mismo este gigante artista, para quien no tiene el arte dificultad invencible, ni germen de maravillas escondidas que \u00e9l no sorprenda y desarrolle.<\/p>\n<p>No quiso mi mala fortuna que alcanzase yo a o\u00edr el tr\u00edo en re menor de Mendelssohn, ni el d\u00fao para piano a cuatro manos de Hummel que, al decir de los que los oyeron, ejecutaron como ellos saben, los Sres. Ituarte y Le\u00f3n.<\/p>\n<p>Present\u00e1base White a tocar la <em>Ciaconna<\/em>, para viol\u00f3n obligado, de Bach, cuando llegaba yo al sal\u00f3n. En buena hora llegu\u00e9: ni antes de aquella m\u00fasica tit\u00e1nica debe o\u00edrse nada, ni nada debiera haberse o\u00eddo despu\u00e9s, si todav\u00eda no hubiese quedado algo nuevo con que asombrarse en el quinteto de Mozart.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 era White tocando la m\u00fasica de Bach? Como dos fornidos luchadores se enlazan cuerpo a cuerpo, y se encarnizan en la lucha, y nada ven m\u00e1s que su exaltaci\u00f3n creciente, y encendidos en ira no cesan en la fiera pelea hasta que el uno cae vencido, y se levanta el otro erguido vencedor. As\u00ed y en lucha igual, emprendieron batalla ante el p\u00fablico asombrado del Conservatorio, White y su viol\u00edn: \u00bfc\u00f3mo han de querer mis palabras decir lo que en la m\u00fasica se dice? El arco de White resbal\u00f3 primero sobre las cuerdas, luego rod\u00f3 sobre ellas, luego las oprim\u00eda al correr, iba y ven\u00eda en carreras incesantes: cuando todo estaba agotado, hab\u00eda algo m\u00e1s que agotar, cuando todas las voces del instrumento gem\u00edan vencidas, y todas lloraban y murmuraban todas, a\u00fan hab\u00eda nuevos gemidos, a\u00fan hab\u00eda iras nuevas en aquellas cuerdas fatigadas, impotentes ya, ya dominadas por aquella mano soberbia y poderosa que excita y subleva contra s\u00ed a las cuerdas para luchar con ellas, o\u00edrlas sollozar, o\u00edrlas gemir, doblegarlas absolutamente y no descansar hasta vencerlas.<\/p>\n<p>Estall\u00f3 el p\u00fablico en bravos incesantes.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n tiene idea sin o\u00edrla, que o\u00edda una vez se olvida, de aquella lucha fant\u00e1stica en que el esfuerzo humano hall\u00f3 su l\u00edmite, y una facultad pasmosa su grado mayor de perfecci\u00f3n?<\/p>\n<p>Cuanto en el arte cabe, all\u00ed est\u00e1 puesto: cuanto la mano vence, est\u00e1 vencido. Yo he o\u00eddo a Jehin Prume<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> y a Monasterio<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>, yo he o\u00eddo a Fortuny<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> y a Sarmiento<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>: todo es peque\u00f1o ante esta tez cobriza, todo es peque\u00f1o ante este hombre modesto que as\u00ed cautiva los aplausos de una concurrencia distinguida, as\u00ed encadena a su voluntad toda atenci\u00f3n y todo honor, as\u00ed hondamente me conmueve, tanto que ayer la o\u00ed, y tal me parece que todav\u00eda tengo en el alma esa potente m\u00fasica de White.<\/p>\n<p>Tocaron luego White y N\u00fa\u00f1ez<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a> una sonata en do menor de Beethoven: digno es del eminente violinista el artista puertorrique\u00f1o: aplausos merecidos saludaban las notas finales de cada tema, y el galante Sr. N\u00fa\u00f1ez aplaud\u00eda y presentaba al p\u00fablico al violinista, al ser cari\u00f1osamente llamados a la escena.<\/p>\n<p>N\u00fa\u00f1ez toc\u00f3 despu\u00e9s el <em>allegro<\/em> de una sonata de Hummel: no es un aficionado distinguido: es un maestro notable en grado nada com\u00fan. Presi\u00e9ntese desde las primeras notas que el artista domina por completo el instrumento que toca: acumula dificultades: recorre con mano ni un instante insegura el obediente y sonoro teclado: brev\u00edsimo nos pareci\u00f3 el <em>allegro<\/em>, muestra ya bastante para anunciar a un artista a quien el renombre tiene de seguro reservado ancho y espl\u00e9ndido camino.<\/p>\n<p>Y lleg\u00f3 al fin el quinteto de Mozart. \u00bfA qu\u00e9 escribir con palabras? Aquello se ama y se suspira, aquello se oye y se respeta, y se siente con la ternura exquisita con que Mozart lo engendr\u00f3 y escribi\u00f3. Rompi\u00f3 Mozart por entre la densa atm\u00f3sfera racional que tan alto grado alcanz\u00f3 en la mitad segunda del siglo XVIII. Lanzaban de s\u00ed los poetas y fil\u00f3sofos toda pura doctrina espiritualista: explicaba Condillac su sistema de sensaciones, y Voltaire su incredulidad convencional; ahog\u00e1base el alma bella del artista en aquel espacio mortal y mezquino \u2014y guard\u00f3 en sus notas los suspiros del alma abandonada, y compuso sus obras con las l\u00e1grimas del esp\u00edritu hu\u00e9rfano. Ni un instante cej\u00f3 en su empe\u00f1o la vida siempre activa del imperecedero autor de <em>Nozze<\/em>\u2014. Su m\u00fasica es una especie de lamentos de \u00e1ngeles.<\/p>\n<p>Y White sabe esto, White lo entiende, lo venera, lo ama y lo toca. El entusiasmo del p\u00fablico lleg\u00f3 a su colmo, el entusiasmo y el asombro, ante aquella sutil\u00edsima manera con que dirigi\u00f3 y en su mayor parte ejecut\u00f3 White el <em>larghetto<\/em> de esta pieza bell\u00edsima saboreado con delicia verdadera por los que conmovidos y absortos o\u00edamos, y repetido luego entre salvas de aplausos, atrayendo de nuevo al sal\u00f3n gran n\u00famero de personas que lo hab\u00edan abandonado ya.<\/p>\n<p>Todo lo tenue y suave, todo lo vago y tierno, todo lo pl\u00e1cido y tranquilo, m\u00e9zclase y resbala sobre aquellas gemidoras cuerdas, apenas heridas al pasar, por un arco que tiene el secreto de suspirar y de llorar.<\/p>\n<p>Nada m\u00e1s: me irrito con mis palabras impotentes, que en nada dan idea de aquellos instantes de asombro transportado y conmovido.<\/p>\n<p>\u00a1Todav\u00eda resuena en mi coraz\u00f3n aquella m\u00fasica divina: todav\u00eda no duerme en m\u00ed el germen de infinitas bellezas en mal hora enamorado y despertado!<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> Frantz Jehin-Prume (18 de abril de 1839 &#8211; 29 de mayo de 1899) fue un violinista, compositor y educador musical canadiense de origen belga. Comenz\u00f3 su carrera como concertista de viol\u00edn en Europa. De 1852 a 1863 tuvo una carrera de gran \u00e9xito en Europa y Rusia; actuando en las cortes de varios monarcas y con las grandes orquestas de la \u00e9poca.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> Potes (Cantabria, 20.03.1836 \u2013 28.09.1903). Violinista, compositor, director, profesor y acad\u00e9mico, uno de los principales impulsores de la m\u00fasica instrumental durante el siglo XIX en Espa\u00f1a. Considerado, junto a Pablo de Sarasate, el representante m\u00e1s importante de la escuela violin\u00edstica espa\u00f1ola de este siglo.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> Andreu Fortuny F\u00e1bregas (Sant Mart\u00ed de Proven\u00e7als, 1835 &#8211; Barcelona, 1884). Vers\u00e1til instrumentista que se dedic\u00f3 a actuar adem\u00e1s de en teatros, en los salones de sociedades de recreo y otros espacios de ocio de car\u00e1cter popular frecuentados tanto por el p\u00fablico en general, como por el especializado.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> Pedro Sarmiento y Verdejo (Madrid, 23.10.1818 \u2013 11.02.1882). M\u00fasico muy distinguido y considerado, brill\u00f3 notablemente como concertista de flauta; adquiri\u00f3 gran fama por sus intervenciones en los acompa\u00f1amientos m\u00e1s dif\u00edciles de las fermatas y adornos de las sopranos ligeras de la \u00e9poca.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><sup>[5]<\/sup><\/a> El pianista y compositor Gonzalo de J. N\u00fa\u00f1ez fue el primer m\u00fasico puertorrique\u00f1o en alcanzar fama internacional. Naci\u00f3 en Bayam\u00f3n, Puerto Rico en 1850, viaj\u00f3 por toda Europa y Estados Unidos, celebrado siempre por la cr\u00edtica.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>*Publicado originalmente en la Revista Universal de M\u00e9xico, 12 de junio de 1875.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Thus and in equal struggle, White and his violin engaged in battle before the astonished audience of the Conservatory: how can my words mean what is said in the music? White's bow first slipped on the strings, then rolled over them, then pressed them as it ran, came and went in ceaseless races.<\/p>","protected":false},"author":15,"featured_media":13847,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[1039,8906],"tags":[9867,9869,9871,520,9865,9870,9868,9866,5060,9541],"coauthors":[110],"class_list":["post-13846","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-dando-la-nota","category-variaciones","tag-bach","tag-beethoven","tag-hummel","tag-jose-marti","tag-jose-white","tag-mendelssohn","tag-mozart","tag-musica-cubana-del-siglo-xix","tag-resenas","tag-violin"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/DANDO-LA-NOTA-WHITE-PORTADA-1.png?fit=1816%2C830&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13846","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13846"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13846\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13855,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13846\/revisions\/13855"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13847"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13846"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13846"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13846"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=13846"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}