{"id":13624,"date":"2023-04-26T00:00:57","date_gmt":"2023-04-26T04:00:57","guid":{"rendered":"https:\/\/magazineampm.com\/?p=13624"},"modified":"2023-04-25T17:20:28","modified_gmt":"2023-04-25T21:20:28","slug":"killer-obituario-a-las-mil-canciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/killer-obituario-a-las-mil-canciones\/","title":{"rendered":"Killer. Obituary to a thousand songs"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><i>Para Archie, in memoriam<\/i><\/p>\n[\u2014A lo mejor yo me muero primero.<\/p>\n<p>\u2014Si t\u00fa te mueres primero, te prometo que yo escribo tu obituario. Tambi\u00e9n voy a poner la m\u00fasica m\u00e1s inapropiada].<\/p>\n<p>Ahora voy a hablar. Ahora voy a poner todas las canciones juntas. Ahora voy a hacerle contrapeso al silencio, porque s\u00ed, porque me levant\u00e9 de la cama, porque regres\u00e9 de la muerte, me arranqu\u00e9 las balas con mis u\u00f1as largu\u00edsimas. Ahora voy a contar una historia que comenz\u00f3 con Mick Harvey y que quiso acabar conmigo. Ah. M\u00e1s vidas que una gata perpetua. Kamikaze inmortal. Esto no se acaba. Ahora voy a poner toda la m\u00fasica que tra\u00eda encima, como si estuviera a las puertas de una prisi\u00f3n o de un manicomio, como despoj\u00e1ndome de toda pertenencia. Ahora voy a contar por qu\u00e9 doli\u00f3 como si hubiese sido la vida \u00faltima, la bala \u00faltima, la \u00faltima nota de la sinfon\u00eda m\u00e1s grande. Ahora voy a hablar con la fragilidad de una bomba.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>1.- <\/b><b><i>Lamento della Ninfa<\/i><\/b><b> &#8211; Monteverdi\/ Medio duelo\u00a0<\/b><\/p>\n<p>Al fondo, como a 40 pasos, hab\u00eda una copia saturad\u00edsima de Madame R\u00e9camier. No s\u00e9 qu\u00e9 me miraba con la copia de sus ojos ni qu\u00e9 gracia advert\u00ed en la copia de sus pies, pero tuve que quitarme los zapatos. Era un bar peque\u00f1o, amarillo y tabernoso, de esos que est\u00e1n en la costa y en cuyas ventanas parece que va a posarse un frailecillo, cualquier p\u00e1jaro no mar\u00edtimo, cualquier cosa. Afortunadamente no se pos\u00f3 ning\u00fan ave.<\/p>\n<p>Mientras esperaba el primer trago \u2014con un escaso dolor conforme\u2014 me envolv\u00eda la sensaci\u00f3n de haber regresado de un funeral. Ese sentimiento de sentarse y decir: Se acab\u00f3, ya fue, hice lo que pude.<\/p>\n<p>No s\u00e9 c\u00f3mo fui a parar a ese lugar. Quiz\u00e1s s\u00ed lo sepa. Un par de silencios terribles. Y all\u00ed, sentada, descalza, y frente a la falsa Madame R\u00e9camier, pens\u00e9 en otras tantas falsedades. Algo se hab\u00eda muerto. Una historia. Un amor. Llam\u00e9mosle como sea. Sent\u00ed que me hab\u00edan arrancado una costilla para convertirla en un hombre finalmente in\u00fatil.<\/p>\n<p>Hay un\u00a0 madrigal de los de Monteverdi que pongo cada vez que siento que el adi\u00f3s est\u00e1 muy cerca, o latente. <i>Lamento della ninfa<\/i>. No s\u00e9 por qu\u00e9 lo hago, por la b\u00fasqueda de un dolor parecido al m\u00edo o de una paz parecida a la que aspiro tener. El ansia de correr al bosque. No s\u00e9. Puse la canci\u00f3n al llegar. Me la pidi\u00f3 el cuerpo. No solt\u00e9 una l\u00e1grima, no dije nada. Cant\u00e9 detr\u00e1s de la voz de Anna Simboli. Escrib\u00ed un mensaje en las notas. No lo envi\u00e9 nunca. Ya hab\u00eda dicho suficiente y me hab\u00edan dicho suficiente. Apart\u00e9 el tel\u00e9fono.<\/p>\n<p>Quise llorar. Intent\u00e9 forzarlo. Otra vez no pude.<\/p>\n<p>La ninfa de Monteverdi se va al bosque a llorar porque su amante no la quiere como antes, las voces se compadecen y la acompa\u00f1an y le cantan. Aquello no ten\u00eda nada que ver con lo que yo estaba sintiendo. Estaba enfrent\u00e1ndome a un sentimiento totalmente nuevo y por eso me recost\u00e9 a la silla y puse el madrigal unas cuantas veces. Traiciones sin nombre.<\/p>\n<p><i>\u00bfD\u00f3nde?, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 la fidelidad que me jur\u00f3 el traidor?\u00a0<\/i><\/p>\n<p>La muerte de las cosas, la muerte que ronda por sobre los recuerdos, rest\u00e1ndoles la importancia y la majestad, susurrando su canci\u00f3n de bosque hasta que esos recuerdos se adormecen y se apagan.<\/p>\n<p><i>Calla, \u00e9l bien lo sabe.\u00a0<\/i><\/p>\n<p>Funerales por dentro. [<i>Killer<\/i>]. Desconocer. La gente se muere en vida, y duele como si todos los bosques del mundo estuvieran ardiendo en la sangre propia.<\/p>\n<p><i>Haz que vuelva mi amor,\u00a0<\/i><\/p>\n<p><i>as\u00ed como anta\u00f1o fue.\u00a0<\/i><\/p>\n<p>La certeza del dolor venidero produce m\u00e1s espanto que el golpe.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>2.- Andrew Bird &amp; Phoebe Bridgers &#8211; I felt a Funeral in my brain\/ Las promesas\u00a0<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><i>I felt a Funeral, in my Brain,<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><i>and Mourners to and fro<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><i>kept treading \u2013 treading \u2013 till it seemed<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><i>that Sense was breaking through.\u00a0<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><i>Emily Dickinson\u00a0<\/i><\/p>\n<p>Hab\u00eda un televisor a la izquierda, grand\u00edsimo. Pusieron uno de esos variados rom\u00e1nticos en ingl\u00e9s con im\u00e1genes de <i>Jeux d&#8217;enfants<\/i>. No es precisamente mi pel\u00edcula preferida, pero \u00e9l se casa y ella va a su boda. Todo termina ca\u00f3ticamente. Hay dos j\u00f3venes que se encuentran muchas veces, con eso me bast\u00f3 para volver a ponerme los aud\u00edfonos.<\/p>\n<p>\u00ab<i>I felt a Funeral in my brain<\/i>\u00ab.<\/p>\n<p>Agarr\u00e9 mi tel\u00e9fono mirando todav\u00eda las muecas de Marion Cotillard. No va a volver a suceder. As\u00ed me dije.<\/p>\n[\u2014\u00bfMe prometes que vamos a ser amantes siempre?<\/p>\n<p>\u2014Te lo prometo.<\/p>\n<p>Siempre<\/p>\n<p>Siempre<\/p>\n<p>Siempre<\/p>\n<p>Qu\u00e9 palabra tan agobiante, precisamente por lo pronunciable que es.].<\/p>\n<p>Cuando Andrew Bird musicaliz\u00f3 ese poema, sent\u00ed mucha felicidad. En parte porque la voz de Phoebe Bridgers estaba all\u00ed, la voz de ella que contiene tardes afortunadamente perdidas. Ella signific\u00f3 todo el amor del mundo cuando me regalaron <i>Killer<\/i> y <i>Demi Moore<\/i> y cuando me dijeron lo mismo que dicen esas canciones. [<i>Take a dirty picture, babe.\/ I&#8217;m a stupid in love.<\/i>].<\/p>\n<p>No hay cosa m\u00e1s infertil y m\u00e1s cruel que la promesa de alguien que no sabe lo que quiere. La promesa que se dice solo con la boca. Alma apartada.<\/p>\n[<i>And I, and Silence, some strange Race,<\/i><\/p>\n<p><i>wrecked, solitary here<\/i>].<\/p>\n<p>Afortunadamente mi trago lleg\u00f3 antes de que la m\u00fasica me ahogara.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>3.- Broom people &#8211; The Mountain Goats.\u00a0<\/b><\/p>\n<p>No.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>4.- Ode to the blue &#8211; Grouper \/ Volver un momento\u00a0<\/b><\/p>\n<p>Quise regresar a las primeras canciones. Quise que me dieran ganas de llorar. Concretar el llanto. Tampoco pude. Esa canci\u00f3n es un susurro.<\/p>\n[<i>I&#8217;ve been thinking about the way\/ the light gets lost in your hair<\/i>].<\/p>\n<p>Los recuerdos permanec\u00edan mansos como un escombro, no hab\u00eda calidez alguna. Sin embargo volvi\u00f3 el tedio cinematogr\u00e1fico, volvieron las escenas perfectas, los cuerpos escondidos en una ciudad que no era m\u00eda. Volvi\u00f3 esa voz apresurada cerca de mi o\u00eddo. Como una canci\u00f3n vieja y olvidada.<\/p>\n<p>Qu\u00e9 fue de nosotros. Me lo pregunt\u00e9 mil veces. Un vac\u00edo. Una canci\u00f3n compuesta \u00fanicamente por silencios, la anticanci\u00f3n. [<i>Se muri\u00f3 mi \u00faltimo gato y dije D\u00f3nde est\u00e1s. Tambi\u00e9n dije Por qu\u00e9 me est\u00e1s haciendo esto<\/i>]. Me pregunt\u00e9 por qu\u00e9 la m\u00fasica era capaz de traer de manera tan dulce algo que ya hab\u00eda perdido el color y la calidez. Se acab\u00f3 la canci\u00f3n.<\/p>\n<p>Llam\u00e9 al mesero.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfD\u00f3nde puedo fumar?<\/p>\n<p>\u2014Aqu\u00ed mismo. Pero tambi\u00e9n hay un patio interior. Al fondo del pasillo hay una puerta.<\/p>\n<p>El salitre es una canci\u00f3n bastante amarga.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>5.- It&#8217;s easier now \u2013 Jason Molina<\/b><\/p>\n<p>El patio era circular. Cuatro bancos alrededor de una fuente sin agua. Arena por todas partes. Y a lo lejos se ve\u00eda el mar por una reja. Parec\u00eda que estaba preso. Preso y furioso. Pero la presa era yo, que estaba de este lado. Con una lista de 1163 canciones. Corr\u00ed hasta la reja, me agarr\u00e9 con las dos manos. El salitre me cri\u00f3 y yo s\u00e9 que el mar me estaba escuchando. No s\u00e9 qu\u00e9 le dije. Me sent\u00ed atormentada. Todos los recuerdos a la misma vez. Palabras en mi memoria, persistentes como el mar contra los muros, capaces de abrir huecos y de hundir ciudades.<\/p>\n<p>Alguien dici\u00e9ndome que yo, la de los besos en el cuello, no era un monstruo. [<i>Y pensar que dices odiar el tacto<\/i>]. Recuerdo eso. Un beso en mi cara. Abrazos. No s\u00e9 si en alg\u00fan otro momento de mi vida sent\u00ed que una canci\u00f3n hablaba tanto por m\u00ed como <i>It&#8217;s easier now<\/i>. Es probable que s\u00ed. Mar furioso. [No te vayas]. \u00d3xido y heridas. [Vengo ma\u00f1ana a esta misma hora].<\/p>\n<p>El mar se volvi\u00f3 negro. Yo lo vi opacarse. Di la espalda. No era el mar. Era el luto. Eran las mil canciones furiosas.<\/p>\n<p><i>I finally got it<\/i><\/p>\n[\u2014No me hagas da\u00f1o.<\/p>\n<p>\u2014Te lo prometo].<\/p>\n<p><i>A desert spirit.<\/i><\/p>\n<p>Puse la canci\u00f3n. Abr\u00ed un hueco en la arena. Con las dos manos. Muy r\u00e1pido. Ritos funerarios curiosos.<\/p>\n<p><i>Death comes now<\/i>.<\/p>\n<p>Lo record\u00e9 todo.<\/p>\n<p>Las manos llenas de arena. El mar de espaldas, calmado y furioso. La intermitencia del desenfreno. La intermitencia del mar, que es una canci\u00f3n sola.<\/p>\n<p>Tuve que tragarme el luto como si fuera una pastilla para los nervios.<\/p>\n<p>Me dije Qui\u00e9n va a asistir a este entierro.<\/p>\n<p>Ni un testigo, ni una cruz, ni una procesi\u00f3n, ni un vestido negro para guardar las antiguas apariencias. Las canciones, todas, cayendo en un hueco. Tir\u00e9 una moneda. Record\u00e9 las \u00faltimas palabras\u2026<\/p>\n<p><i>And the next minute,<\/i><\/p>\n<p><i>the next minute\u00a0<\/i><\/p>\n<p><i>behind these eyes<\/i><\/p>\n<p>Gradualmente fui olvidando el tacto.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>6.- The end &#8211; Sibylle Baller \/ Los sue\u00f1os\u00a0<\/b><\/p>\n<p>So\u00f1amos cosas una vez. So\u00f1amos con dos cuerpos que despu\u00e9s fueron dos cuerpos algunas veces. Y so\u00f1amos con una vejez en la que visitarnos, siendo muy amigos [<i>Give me some wine when you open the door<\/i>]. Y so\u00f1amos con un Cadillac y con una Gluck, y con ser villanos, y con pagarnos mutuamente la fianza.<\/p>\n[<i>It&#8217;s the end, friend of mine.<\/i><\/p>\n<p><i>It&#8217;s the end, friend of mine.<\/i>].<\/p>\n<p>Y se muri\u00f3 el Cadillac, y la Gluck se descompuso, y si nos hubiesen metido presos nos hubi\u00e9semos podrido en la c\u00e1rcel. Dos presos fumando en celdas contiguas, respirando el mismo aire y el mismo humo. Dos presos tranquilos, acostumbrados ya a la reja, a la comida temprana y escasa. Sin saber qui\u00e9n habita al lado y qu\u00e9 est\u00e1 pagando.<\/p>\n<p>So\u00f1amos m\u00e1s cosas, unas botellas bonitas, unos reinos, el conde y la princesa, una banda, una pandilla. Uno de los dos tocando a la puerta del otro para confesar alguna tristeza peque\u00f1a. Lo so\u00f1amos todo sentados en la misma cama, en una habitaci\u00f3n azul. Detr\u00e1s de la m\u00fasica.<\/p>\n<p>Y se acab\u00f3. Se muri\u00f3 la puerta. Se murieron los que cantaban en los conciertos a los que nunca fuimos.<\/p>\n[<i>Time is over where we could simply say I love you.<\/i><\/p>\n<p><i>Now you opened the door<\/i>].<\/p>\n<p>Y se muri\u00f3 la taza del t\u00e9, y el deseo de so\u00f1ar con las gasolineras, y aquella voz al tel\u00e9fono. Los dinosaurios y el Estoy cerca. Busqu\u00e9 en la escalera. Y en otra canci\u00f3n, y en otra. Y en el sonido infantil de The Weepies. No encontr\u00e9 nada.<\/p>\n<p>La muerte es el silencio que acontece despu\u00e9s de todos los silencios.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n[<i>Y te fuiste esa tarde. Yo sent\u00ed que ya no eras. Y te guard\u00e9 mi luto y dej\u00e9 de amar al t\u00fa del presente. Y rec\u00e9 una canci\u00f3n tan dulce que parec\u00eda de mentira. Y te llor\u00e9 un R\u00e9quiem en vida, maldito muchacho. Y ahora puedo ver tu cuerpo y tu rostro. Tu pelo largo. Los espejuelos en la mesa, antes del sexo. Podr\u00eda causarme espanto. Pero no. Me toc\u00f3 acostumbrarme a tu presencia como si fueras ya un muerto antiguo, uno que ronda pero ya no dice nada, no toca los pianos ni pretende el m\u00e1s m\u00ednimo susto.<\/i>].<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>El obituario\u00a0<\/b><\/p>\n<p>En la ma\u00f1ana de una fecha que ya no recuerdo \u2014de espaldas al mar, y despu\u00e9s de haber luchado incansablemente contra ciertos olvidos\u2014 se apagaron todas las canciones del mundo.<\/p>\n<p>La muerte, por una transitividad macabra, destruye tambi\u00e9n lo compartido, aunque lo compartido est\u00e9 f\u00edsicamente, con todo su rigor molecular. Y en la ma\u00f1ana de una fecha que ya no recuerdo tuvo lugar un sepulcro sonoro, el m\u00e1s grande. Todas las canciones sonando a la misma vez. Llorando todas. Rezando para no apagarse. Pidi\u00e9ndome a m\u00ed que no las condenara. Todos los colores juntos suman una oscuridad. Todas las canciones juntas suman un ruido negro que se asemeja al silencio y que es, en consecuencia, el silencio.<\/p>\n<p>Me pregunt\u00e9 d\u00f3nde estaban los sonidos aquellos, los que nos maldijeron. Tambi\u00e9n me pregunt\u00e9 por Zero Mostel, y por <i>Killer<\/i>, y por <i>Le Feu Follet<\/i>. Y por todo el cine tr\u00e1gico que se hab\u00eda ido.<\/p>\n<p><i>Le Feu follet<\/i>. 1963. Tiempo. 1996. Todo el tiempo del mundo transcurriendo al mismo tiempo. Y al fin la muerte, muchacho. La tuya. La muerte en vida. La devoluci\u00f3n al pasado.<\/p>\n<p>Un hueco en la arena: Mick Harvey. Fontaines DC. The Raconteurs. Townes van Zandt. Thom Yorke y los disfraces. Modest Mouse y el Cowboy Dan. The Decemberists y el enojo sin causa. Alex G y sus videos horrorosos. Y Alvvays con toda la dulzura de nuestra adolescencia. Y Blue Rev (que pudo haber estado mejor, sinceramente). Las promesas. Tus manos en mi cara. Las risas. Kishi Bashi reproduci\u00e9ndose detr\u00e1s de tus ojos. Y el resto de las cosas. Brando. Archie. Ginebra. Casevattes. Y <i>New year, same old flame<\/i>. Y un ba\u00f1o que no reconozco en las fotograf\u00edas. Y los Shutups y tus ganas de abrirme el pecho y alimentarte de mi sangre, y el sexo repetido, la pared azul, el resto de la habitaci\u00f3n, empujar la cara. Magnolia Electric Co. Y <i>M\u00e1tame a m\u00ed, si total.<\/i> Blue veins. Y <i>R\u00f3bate un collar de diamantes. <\/i>Ma\u00f1ana ser\u00e1 otro d\u00eda. (John Darnielle hubiese sido un buen partido). <i>I hate this. I miss you. I miss you. I miss you. <\/i>(Qui\u00e9n pensar\u00eda que eres capaz de semejante di\u00e1logo). Un mensaje: <i>But you know the killer doesn&#8217;t understand. <\/i>Mac DeMarco. <i>Emily, I&#8217;m sorry. <\/i>Belle and Sebastian cantando la \u00fanica canci\u00f3n que nos sabemos completa. Mentira. Solo es la primera estrofa.<\/p>\n<p><i>We hate Tears in Heaven. <\/i>Mueves los dedos y te mueres al mismo tiempo. Marcas el ritmo de la canci\u00f3n. \u00bfCu\u00e1l era? S\u00ed. Era <i>Be my thrill.<\/i> No le eches la culpa a Ed Gein. Los besos que interrumpen las conversaciones. En fin, las conversaciones. Todo eso no cabe en una caja. Un entierro al que asisto sola. Sin Kill Moon. Un funeral sin m\u00fasica ya. <i>La vida es complicada. But I&#8217;m a stupid in love. <\/i>Todav\u00eda se muere Warren Ellis y el tel\u00e9fono no suena. Tulsa Imperative. <i>Nunca hab\u00eda sentido esto. <\/i>Todos dicen lo mismo. <i>Weird goodbyes. <\/i>Y a m\u00ed Slow Pony Home me daba tremendas ganas de llorar.<\/p>\n<p>Una guitarra que suena. Nadie puede dormir bien con la banda sonora de <i>Suspiria<\/i>, yo tampoco pude. No sabes una mierda sobre Liszt. <i>In love with these songs, in love with you<\/i>. Tus amantes de turno rog\u00e1ndote canciones. <i>Fuck it, I love you so much.<\/i> (A qui\u00e9n tendr\u00e1s que explicarle todo esto, a qui\u00e9n tendr\u00e1s que inventarle que estoy exagerando. A m\u00ed ya me da igual, a ti no te import\u00f3 tampoco). $20. <i>Bullshit of the day<\/i>. Yo s\u00e9 con qu\u00e9 m\u00fasica mientes y qu\u00e9 pel\u00edculas en realidad no te gustaron nunca. Yo s\u00e9 c\u00f3mo abrazas y yo s\u00e9 qu\u00e9 sonaba en tus aud\u00edfonos cuando llegaste la tercera o la cuarta vez. Y me besaste mucho, con las manos en mi cara. Yo s\u00e9 que a todas tus amantes les dices Todav\u00eda no s\u00e9 c\u00f3mo te fijaste en m\u00ed. Yo s\u00e9 qu\u00e9 d\u00eda te moriste. Yo s\u00e9 que prometiste no dejarme sola. Blue Rev es lo de menos. Ahora las canciones est\u00e1n muertas, s\u00ed; y solo adquieren significado si vuelvo en el tiempo, si nos damos a la fuga 20 minutos m\u00e1s, un mediod\u00eda cualquiera.<\/p>\n<p>T\u00fa diciendo No me arrepiento de nada.<\/p>\n<p>T\u00fa fingiendo los olvidos para salvarte.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Volv\u00ed a rellenar todo aquello con arena. No fue tan simb\u00f3lico, en realidad. Yo sab\u00eda que estaba ocurriendo algo definitivo. Entonces llor\u00e9. Llor\u00e9 mucho. Tuve el impulso de volver a meter las manos en la arena. No lo hice. Mir\u00e9 hacia todos lados. No hab\u00eda nadie. Y entonces puse mi o\u00eddo muy cerca. Silencio. Era de esperarse.<\/p>\n<p>Sal\u00ed caminando. Abr\u00ed la puerta y entr\u00e9. Me sent\u00e9 en la misma mesa.<\/p>\n<p>El mesero se acerc\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTodo bien?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed. Todo bien.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>7.- <\/b><b><i>Blue Cadet-3, Do you connect?<\/i><\/b><b> &#8211; Modest Mouse<\/b><\/p>\n<p>Es una magn\u00edfica canci\u00f3n. Y cierro los ojos, de manera muy infantil, y me la repito. A ver si algo me escucha.<\/p>\n<p><i>Blue Cadet-3, Do you connect?\u00a0<\/i><\/p>\n<p>Diles que me volv\u00ed loca y que realmente est\u00e1s muy vivo, que no sabes de lo que hablo. A ti te ampara tu belleza inocente. A ti cualquiera te creer\u00eda, porque con el mundo eres escueto y preciso, monosil\u00e1bico; porque a ti el mundo no te ha dejado tirado. Nadie duda. A ti te han perdonado la vida m\u00e1s veces de las que puede perdonarse una vida, la inmortalidad del descaro. Esto tambi\u00e9n te lo van a perdonar. Entre m\u00fasica vivimos y ella nos salva. De todos modos nadie va a creer que en la ma\u00f1ana de una fecha que ya no recuerdo se apagaron todas las canciones del mundo, y que lleg\u00f3 la sinfon\u00eda de los escombros. Y al fin el llanto. Y al fin el grito. Al fin la aceptaci\u00f3n del derrumbe. Y t\u00fa en tu fiesta, en una vida que desconozco ya, poniendo tus m\u00fasicas y haciendo tus bailes tontos, teni\u00e9ndole l\u00e1stima a tus amantes, pero con el miedo de quedarte solo. En la otra vida, t\u00fa. Mientras tanto cierro los ojos bajo el cielo de noviembre, miro hacia arriba, como en un planeta nuevo, como un astronauta que se qued\u00f3 sin radio en medio de Saturno. Como quien sabe que va a morirse y sin embargo deja las \u00faltimas palabras. Por superstici\u00f3n, por terquedad, por man\u00eda.<\/p>\n<p>Me repito el r\u00e9quiem como un mantra.<\/p>\n<p>Puse todas las canciones juntas. Ya le hice contrapeso al silencio, porque s\u00ed, porque me levant\u00e9 de la cama, porque regres\u00e9 de la muerte, me arranqu\u00e9 las balas con mis u\u00f1as largu\u00edsimas. Ya cont\u00e9 una historia que comenz\u00f3 con Mick Harvey. Pero \u00bfqui\u00e9n va a acabar conmigo a estas alturas? Blindada como una limusina Hummer. M\u00e1s vidas que una gata perpetua. Kamikaze inmortal. Todo se acaba. Ya puse toda la m\u00fasica que tra\u00eda encima. Ni la vida \u00faltima, ni la bala \u00faltima, ni la \u00faltima nota de la sinfon\u00eda m\u00e1s grande. Ahora explot\u00f3 la bomba sin haberla tocado. <i>Baby, it&#8217;s Halloween, we can be anything. <\/i>Ya vendr\u00e1n tiempos mejores. Ya vendr\u00e1n muertos mejores.<\/p>\n<p>No tengo toda la ma\u00f1ana para poner estas m\u00fasicas.<\/p>\n<p>No tengo toda la ma\u00f1ana para redactar obituarios.<\/p>\n<p>Nada es m\u00e1s persistente que la necesidad de enterrar los pasados. Nada es m\u00e1s persistente que la tristeza que le sucede a la arena, al mar de espaldas. Nada es m\u00e1s persistente que un entierro, salvo estas ansias <i>post mortem<\/i> de comprar vestidos nuevos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>We dreamed more things, some pretty bottles, some kingdoms, the count and the princess, a band, a gang. One of us knocking on the other's door to confess some small sadness. We dreamt it all sitting on the same bed, in a blue room. Behind the music.<\/p>","protected":false},"author":1511,"featured_media":13627,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[8085,8086],"tags":[8096,9787,9785,9780,9781,9777,9779,9783,9782,9778,8787,9784,9786,8650],"coauthors":[8084],"class_list":["post-13624","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-columnas","category-ruido-y-furia","tag-canciones","tag-emily-dickinson","tag-grouper","tag-jason-molina","tag-killer","tag-madame-recamier","tag-madrigal","tag-mick-harvey","tag-modest-mouse","tag-monteverdi","tag-obituarios","tag-sibylle-baller","tag-the-mountain-goats","tag-warren-ellis"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Killer-RyF-Portada.png?fit=1816%2C830&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13624","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1511"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13624"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13624\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13628,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13624\/revisions\/13628"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13627"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13624"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13624"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13624"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=13624"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}