{"id":12382,"date":"2022-10-31T00:00:42","date_gmt":"2022-10-31T04:00:42","guid":{"rendered":"https:\/\/magazineampm.com\/?p=12382"},"modified":"2022-10-28T13:10:20","modified_gmt":"2022-10-28T17:10:20","slug":"el-amor-no-es-una-botella-de-ginebra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/el-amor-no-es-una-botella-de-ginebra\/","title":{"rendered":"Love is not a bottle of gin"},"content":{"rendered":"<p>(69 Love Songs, The Magnetic Fields)<\/p>\n<p><strong><em>This is not San Francisco <\/em><\/strong><strong>[La vida, 32 cajas antes]<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Esa noche no estaba, l\u00f3gicamente, en el bar donde Stephin Merritt pens\u00f3 que ser\u00eda una buena idea escribir un disco sobre el amor. Tampoco estaba en 1999. Estaba en un bar muy peque\u00f1o, lejos de casa, esperando a un amigo que quer\u00eda hablarme sobre una muchacha a la que finalmente conoci\u00f3 en persona y con quien pas\u00f3 \u2014seg\u00fan \u00e9l\u2014 los d\u00edas m\u00e1s felices de la vida. Acudir a m\u00ed es una idea bastante incoherente. Pero nos citamos a las siete. El d\u00eda anterior hab\u00eda estado escuchando \u2014luego de haberlo pospuesto durante siglos\u2014 las <em>69 Love Songs<\/em> de The Magnetic Fields. Algo hab\u00eda escuchado de ese disco en otro momento, por antojos impropios. Pero siempre me pareci\u00f3 demasiado largo, y Stephin Merritt siempre me pareci\u00f3 demasiado intenso como para escucharlo de golpe. As\u00ed que continu\u00e9 escuch\u00e1ndolo ese d\u00eda,\u00a0 poco a poco, mientras esperaba a mi amigo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Alg\u00fan muchacho del bar se acerc\u00f3, me quit\u00e9 uno de los aud\u00edfonos. El muchacho recomend\u00f3 un trago con algo de chocolate. Me preocupa tomar chocolate despu\u00e9s de las seis, porque es malo para el insomnio. As\u00ed que ped\u00ed vodka, que es peor, pero me gusta m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">No estaba yo para dramas ajenos. Ni para los de mi amigo, ni para los de Stephin Merritt. Mucho menos para los dramas propios. Estaba para un peque\u00f1o vodka en paz. Pero tampoco estaba para la paz. As\u00ed que las <em>69 Love Songs<\/em> eran una decisi\u00f3n inapropiada. Y sin embargo me pareci\u00f3 una\u00a0decisi\u00f3n hermosa y con consecuencias, como casi todas las decisiones inapropiadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Volv\u00ed a ponerme el aud\u00edfono. <em>Come Back from San Francisco<\/em> fue lo primero que apareci\u00f3. Y mi cabeza dijo <em>Come back<\/em>, y mi cabeza dijo <em>Kiss me, I&#8217;ve quit smoking<\/em>. Y encend\u00ed un cigarro terminada la canci\u00f3n. Volv\u00ed a reproducirla para escuchar mejor la letra. Y me lo fum\u00e9 todo de golpe, porque yo le s\u00e9 fallar a todo. A las canciones. A los regresos. A todo. Qu\u00e9 le vamos a hacer&#8230; [<em>Damn you, I&#8217;ve never stayed up as late as this<\/em>]. Un cigarro entero dura lo mismo que <em>Come Back from San Francisco.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Los regresos duran poco m\u00e1s. Unas 32 cajas aproximadamente.<\/p>\n<p>Uno deja el pulm\u00f3n en los encuentros.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><iframe loading=\"lazy\" title=\"YouTube video player\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/k3J-TBG4ths\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u2014\u00bfTodav\u00eda est\u00e1s ah\u00ed? El transporte est\u00e1 p\u00e9simo.<br \/>\n\u2014No te preocupes. Estoy bien. T\u00f3mate tu tiempo.<\/p>\n<p>Y me tom\u00e9 mi trago. Y ped\u00ed vodka. Otra vez. \u00daltimamente los cocteles me dan una n\u00e1usea horrible y prefiero algo sin mucha elaboraci\u00f3n. Trago y hielo. Al menos el vodka nunca sabe a perfume.<\/p>\n<p>Estaba muy metida en el disco. Todas las canciones parec\u00edan hablarme, porque todas las canciones hablan de lo mismo cuando uno tiene algo que persiste en la memoria.<\/p>\n<p>Las canciones de The Magnetic Fields \u2014no solo las <em>69 Love Songs<\/em>\u2014 dan a veces la impresi\u00f3n de estar hablando desde un presente medio triste, o adherido a una resignaci\u00f3n burlona; pero asumo que aqu\u00ed no se est\u00e1 hablando del presente, al menos no se habla de \u00e9l con exclusividad, ni con la importancia y el rigor que deber\u00eda conferirle uno al tiempo en el que vive. Asumo que el pasado no quiere desprenderse. El pasado se aferra a una estrofa y la muerde y le escupe en la boca y le deja marcas. Despu\u00e9s se va. Asumo que las letras viven dentro de un sue\u00f1o que sigue transcurriendo en un tiempo verbal extra\u00f1o. Antepresentes cr\u00f3nicos, quiz\u00e1s. El sentimiento arrastrado como una cadena de seda. Pareciera no pesar. Y no pesa en los pies. Pero son amarras, a fin de cuentas. Aunque la seda pese menos que el metal.<\/p>\n<p>Por eso creo que est\u00e1 muy lejos de ser un disco ligero, aunque diga todas las ligerezas amorosas de golpe.<\/p>\n<p><strong>Cuarto vaso [<em>I love you, I can&#8217;t touch you anymore<\/em>].<br \/>\n<\/strong><br \/>\nMi amigo no llegaba todav\u00eda. Un silencio inhumano por fuera de los aud\u00edfonos. Yo estaba cansada, y me dol\u00edan los pies, y hab\u00eda estado involucrada en un conflicto letargoso y ya quer\u00eda irme a casa. Siempre hay un momento del d\u00eda en el que da igual cu\u00e1n justo o cu\u00e1n pecador seas. Vas a preguntarte qu\u00e9 hiciste mal, por qu\u00e9 est\u00e1s donde est\u00e1s, por qu\u00e9 no tienes algo, por qu\u00e9 alguien se fue lejos. Esto se intensifica cuando tienes cuatro tragos en la sangre y un conflicto sembrado en el l\u00f3bulo frontal. Hay un momento en el que toda la esperanza acumulada se desvanece como por un error en el sistema. Solo quieres una justicia que quiz\u00e1s ni merezcas. Solo quieres que alguien deje de servirte tragos, o que te los sirva todos. Quieres no estar donde est\u00e1s. Quieres tener algo. Quieres no tener algo. Quieres abrazar a alguien que se fue lejos. Ese momento del d\u00eda puede durar cuatro segundos o puede durar la noche entera. Y sucedi\u00f3 cuando escuch\u00e9 <em>I Can&#8217;t Touch You Anymore<\/em>. Y no pude pensar en el peque\u00f1o placer del vodka, ni en la alegr\u00eda de la m\u00fasica. [<em>There&#8217;s so much to hate you for<\/em>]. Solo pude pensar que 32 cajas son 6400 pesos por gusto y que los encuentros no val\u00edan mucho m\u00e1s que eso. [<em>You wanna tell me how you&#8217;ve loved 200 others<\/em>]. Solo pude pensar en el error del sistema que me llev\u00f3 a escuchar un disco en medio de un barcito lejano.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><iframe loading=\"lazy\" title=\"YouTube video player\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/H9BQLlcAW3s\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Mi amigo lleg\u00f3 cerca de las nueve. Lleg\u00f3 con los ojos llorosos y con el rostro cansado.<\/p>\n<p>\u2014Mi ni\u00f1o, \u00bft\u00fa est\u00e1s bien?<br \/>\n\u2014No.<br \/>\n\u2014\u00bfQu\u00e9 vas a tomar?<br \/>\n\u2014\u00bfQu\u00e9 est\u00e1s tomando?<br \/>\n\u2014Vodka.<\/p>\n<p>Y pidi\u00f3 uno para \u00e9l tambi\u00e9n. Quise verlo mejor y le pregunt\u00e9 si le pod\u00eda poner una canci\u00f3n y me dijo que s\u00ed. Le expliqu\u00e9 que estaba emocionada por el disco, siempre le hace bien verme emocionada y esta vez no fue la excepci\u00f3n. Me quit\u00e9 los aud\u00edfonos. Se los di. Comet\u00ed el ligero y premeditado error de ponerle <em>Love is Like a Bottle of Gin<\/em>. La hab\u00eda escuchado el d\u00eda anterior y pens\u00e9 que podr\u00eda gustarle.<\/p>\n<p>Me levant\u00e9. Fui al ba\u00f1o. Cuando regres\u00e9, me lo encontr\u00e9 llorando con cierta contenci\u00f3n, quiz\u00e1s era verg\u00fcenza. Inicialmente sent\u00ed un placer s\u00e1dico. Me gusta demasiado el llanto como para impedirlo. Me qued\u00e9 quieta. Me daban ganas de mirarlo durante un rato, pero solo lo hice de manera intermitente. Adoro que las canciones sean una bomba estallando, o haciendo su conteo regresivo. Disimul\u00e9 mi sadismo sonoro y puse mi mano en su rodilla en se\u00f1al de calidez. Fue un gesto sincero.<\/p>\n<p>Se quit\u00f3 los aud\u00edfonos. Se pas\u00f3 la mano por la cara. Yo no sab\u00eda qu\u00e9 hacer. Nunca s\u00e9 qu\u00e9 hacer cuando alguien llora.<\/p>\n<p>\u2014La muchacha. La conoc\u00ed al fin. Se fue. Yo nunca me he sentido tan mal. No puedo hacer nada.<\/p>\n<p>Sus palabras eran las mismas palabras que dicen los desesperados desde siempre. Y conten\u00edan el mismo sentimiento que contienen todas las canciones que hablan de amor, absolutamente todas. En otro momento me hubiese parecido muy pat\u00e9tica la situaci\u00f3n [<em>I can make you see rainbows<\/em>]. Pero yo una vez fui una muchacha que se fue, y una vez fui la muchacha que se qued\u00f3, y la que dijo Yo nunca me he sentido tan mal; y una vez fui la muchacha que dijo Yo nunca me he sentido tan bien. Y una vez tuve m\u00e1s ganas de abrazar que de vivir. Y una vez quise vivir a pesar de un abrazo.<\/p>\n<p>Seguimos bebiendo. Compartimos aud\u00edfonos. Hablamos de otras cosas, pero el tema era recurrente. El amor es como una botella de ginebra.<\/p>\n[<em>But a bottle of Gin is not like love<\/em>].<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><iframe loading=\"lazy\" title=\"YouTube video player\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/sk8vs1pKW5A\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Nos fuimos pronto del bar. Le propuse ir a un lugar tranquilo para escuchar m\u00fasica y para hablar un rato. Era muy temprano todav\u00eda. Nos sentamos en un parque.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Hablamos de la monogamia accidentada, de las canciones, y todo estuvo bien hasta que me pidi\u00f3 un consejo. Recuerdo que le ped\u00ed que escuch\u00e1ramos una canci\u00f3n antes.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Puse <em>The Cactus Where Your Heart Should Be<\/em>. Adoro el silencio que se hace cuando una canci\u00f3n hermosa suena. Me gusta la serenidad con la que Stephin Merrit asume que ese m\u00fasculo que tengo en el pecho necesita poco para alimentarse y para permanecer. Me irrita que me diga que estoy atrapada [est\u00e1 bien, estoy atrapada], y que si no huyo es porque no puedo. <em>The Cactus Where Your Heart Should Be<\/em>, por gusto, porque nadie iba a llegar a tirarme un poco de agua ni a pasarme la mano por el pelo mientras yo vomitaba mi teor\u00eda sobre The Magnetic Fields. Un cactus, s\u00ed. Un cactus que se alimenta de vodka, un cactus monstruoso que escucha los problemas del hogar ajeno. No me hace falta que nadie me lo repita. Yo lo s\u00e9 muy bien. Pero segu\u00ed escuchando la canci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014A ver, querido, \u00bfqu\u00e9 probabilidades existen ahora mismo de que ustedes dos puedan estar juntos?<br \/>\n\u2014Ninguna.<\/p>\n<p>Y en mi cabeza desat\u00e9 toda mi rabia y me la tragu\u00e9, sobre todo porque la muchacha estaba durmiendo a 15 cuadras del parque. Y en mi cabeza dije S\u00ed, yo s\u00e9, la vida <em>hecha<\/em>, tu hogar, las relaciones, las cosas, los a\u00f1os. El amor que ya no es amor, sino un quiste del amor, pero ah\u00ed est\u00e1, medio palpable y medio da\u00f1ino, en casa; incapaz de crecer, incapaz de matar. Incapaz de todo. Pero ah\u00ed est\u00e1 y ah\u00ed debe estar, \u00bfno? Nunca vas a ser feliz porque cada vez que quieres algo te llenas de espinas y luego te secas.<\/p>\n<p>Pero le dije que tratara de pensar en otra cosa y tambi\u00e9n le dije que su vida era apacible y bonita, que \u00e9l era feliz, c\u00f3mo no. Le dije que todo iba a pasar. Pero se lo dije con rabia. Con la rabia de quien tampoco pudo hacer nada al respecto en una situaci\u00f3n similar. Lo dije con toda la rabia de todos los cobardes del mundo.<\/p>\n<p>Le puse el disco completo esa noche, no s\u00e9 si por venganza, no s\u00e9 si para hacerlo sufrir y que descubriera de golpe lo equivocado que estaba. Con tanto vodka, y con tanto trago, lo \u00fanico que pod\u00eda pensar era La vida es una, tienes que hacer lo posible por estar con ella. (El vodka y su esperanza adolescente).<\/p>\n<p>La ternura de <em>Absolutely Cuckoo <\/em>me invitaba al amor tierno y al pensamiento de que la vida \u00fanicamente est\u00e1 bien cuando uno se mira en otros ojos y descubre que las est\u00e1 pagando todas. No recuerdo la \u00faltima vez que me molest\u00e9 tanto con alguien. Yo sab\u00eda que al d\u00eda siguiente mi pesimismo volver\u00eda. Pero en ese momento todas las canciones de amor estaban cobrando un sentido pat\u00e9tico y esperanzador.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><iframe loading=\"lazy\" title=\"YouTube video player\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/38HomZC_Dds\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Le ped\u00ed que me acompa\u00f1ara a casa, ya eran las tres y algo. Hubo un silencio comod\u00edsimo durante gran parte del camino. Nos detuvimos en una esquina y me pidi\u00f3 que le pasara el disco. Le pas\u00e9 \u00fanicamente <em>Long-Forgotten Fairytale<\/em>, con la excusa de que luego le pasar\u00eda el resto. Quer\u00eda que escuchara esa canci\u00f3n desgarradora. Yo y mi fe de que las canciones hagan que la gente pueda entrar en raz\u00f3n. En la puerta me dijo Si alguna vez sientes esto, no dejes que se escape. [<em>And a long-forgotten fairytale is in your eyes again.<\/em>]. Tuve que re\u00edrme con pesar. A m\u00ed todo se me ha fugado, no del pecho, pero s\u00ed de las manos, porque soy una prisi\u00f3n cuya seguridad es f\u00e1cil de violar. Todo lo expulso. Todo lo amputo. Todo lo aborto. Yo soy cobarde pero estoy en paz con eso. Yo me imagino a las cu\u00e1ntas cuadras duerme lo que amo y no voy a hacer nada al respecto. [<em>There&#8217;s an old enchanted castle<\/em>].<\/p>\n<p>Antes de irme le dije T\u00fa sabr\u00e1s lo que haces.<\/p>\n<p>Sub\u00ed. Me acost\u00e9. El techo daba muchas vueltas. Y repet\u00ed por dentro todas las palabras que no le dije por haber escogido la prudencia. Y lo acus\u00e9 de cobarde y sent\u00ed pena de m\u00ed misma, que he sido m\u00e1s cobarde y m\u00e1s muchacha y m\u00e1s huida. Pero en ning\u00fan momento hablamos de m\u00ed.<\/p>\n<p>Ah, pero a veces vuelve ese momento del d\u00eda en el que da igual cu\u00e1n justo o cu\u00e1n pecador seas. Y te preguntas qu\u00e9 hiciste mal, por qu\u00e9 est\u00e1s donde est\u00e1s, por qu\u00e9 no tienes algo, por qu\u00e9 alguien se fue lejos. Esto se intensifica cuando tienes incontables tragos en la sangre y un conflicto sembrado en el l\u00f3bulo frontal. Vuelve el momento en el que toda la esperanza acumulada se desvanece como por un error en el sistema. Vuelve ese momento en el que quieres pararte en un balc\u00f3n y gritar mientras suena una canci\u00f3n de The Magnetic Fields.<\/p>\n[\u00bfAlguien quiere escuchar mi versi\u00f3n de los hechos?].<\/p>\n<p>Pero prefieres callarte y salvar el bienestar de un pr\u00f3jimo al que supuestamente no le importas. Y cierras los ojos y sales de tu trance y te duermes con la paz de los justos y de los pecadores, sabiendo perfectamente a qu\u00e9 bando perteneces. Al de los pecadores, por supuesto. Al bando de los que escuchan canciones desgarradoras para lavarse las manos.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Saqu\u00e9 el tel\u00e9fono. Envi\u00e9 un SMS:<\/p>\n<p>\u201c<em>A long-forgotten<\/em> <em>fairytale<\/em>. No cometas mis errores, te lo pido por favor\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>La ciudad se apag\u00f3 y yo estaba por apagarme tambi\u00e9n. Todo estaba oscuro y puse <em>Washington D. C. <\/em>cuando no hab\u00eda amanecido todav\u00eda, y esa felicidad contrastaba tristemente con las inmediaciones de la casa. Lugares bonitos y claros, a pesar de la noche. Lugares con el alumbrado p\u00fablico radiante. Lugares lejanos. Alegr\u00edas lejanas. Me pregunto qu\u00e9 estar\u00e1 pensando mi amigo en este momento. Pero s\u00e9 que est\u00e1 en casa, con una camiseta bonita, planificando alg\u00fan papel para el ascenso que quiere, escuchando alguna canci\u00f3n donde la vida y las canciones no se parecen. Pensando en la muchacha a la que dej\u00f3 ir. Mirando a la muchacha con la que decidi\u00f3 quedarse. Regode\u00e1ndose en un quiste. Amando sin amar. Y sin darse cuenta de lo que pesa la decisi\u00f3n que no se toma, de lo que pesa el sentimiento que se evade. La cobard\u00eda es de plomo y no de seda. Tiene el sabor de las balas. Tiene el sonido sordo de un arma con silenciador. [<em>Only a gun<\/em>. Todas las canciones en una].<\/p>\n<p>Pero hoy estoy sobria y hoy lo entiendo. Hoy hubiese sido tan cobarde como \u00e9l. Hoy soy tan cobarde como \u00e9l aunque todo me pese.<\/p>\n[<em>It&#8217;s my baby&#8217;s kiss that keeps me coming back<\/em>].<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><iframe loading=\"lazy\" title=\"YouTube video player\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/PNehrGHip00\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p><strong><em>The One You Really Love<\/em><\/strong> <strong>[La vida, 20 mil cajas<\/strong> <strong>despu\u00e9s]<\/strong><\/p>\n<p>Stephin Merrit escribi\u00f3 \u201c<em>You&#8217;re thinking of someone who&#8217;s gone<\/em>\u201d, pero pudo haber dicho:<\/p>\n<p><em>Nada, querido, qu\u00e9date en tu miserable existencia, sentado en tu miserable sof\u00e1, pero hasta las 12, porque ma\u00f1ana te tienes que levantar a las seis y cuarto. Si te da hambre por la madrugada, pues te levantas, comes algo, pero trata de dormir, \u00bfeh? No vaya a ser que en tu miserable trabajo c\u00edclico te d\u00e9 un desmayo. Despu\u00e9s coges un carro a las cinco de la tarde mientras escuchas cualquiera de las 69 canciones. Llegas a tu casa, puedes comer, tener el mismo sexo decr\u00e9pito (abre los ojos de vez en cuando, que nadie se d\u00e9 cuenta de que tu jadeo est\u00e1 encaminado a alguien que no est\u00e1 debajo de ti, y que cierras los ojos para invocar otras im\u00e1genes; qu\u00e9 distinto es el sexo cuando est\u00e1s pensando en alguien m\u00e1s), puedes ordenar luego los papeles que te llevar\u00e1n al ascenso, ver un <\/em>reality<em>, no s\u00e9. Y luego te duermes, pero a eso de las 12, porque ma\u00f1ana te tienes que levantar a las seis y cuarto. Si te da hambre por la madrugada, pues te levantas, comes algo, pero trata de dormir, \u00bfeh? No vaya a ser que en tu miserable trabajo c\u00edclico te d\u00e9 un desmayo. Despu\u00e9s coges un carro a las cinco de la tarde mientras escuchas otra de las 69 canciones&#8230; Y as\u00ed hasta que pasen los a\u00f1os y quieras romper el <\/em>loop<em>, y se te acaben las canciones y sigas siendo el mismo miserable, pero m\u00e1s miserable, porque ya ese cactus que tienes en el pecho estar\u00e1 seco. Ah&#8230; Pero no te desanimes: un d\u00eda, con tu pobre retiro, podr\u00e1s comprar tres botellas de golpe<\/em> [Oh, bitter tears<em>. Todas las canciones en una<\/em>]<em>, podr\u00e1s comprar todo el vodka del mundo por tu cuenta, y podr\u00e1s sincerarte contigo mismo, y sentarte en el cont\u00e9n de tu pobre vida desgastada, y decir Yo conoc\u00ed una vez a una muchacha que me hac\u00eda feliz de mirarla&#8230; <\/em><em>[<\/em>The endless streets I walk along.\/ You made them so pretty&#8230;<em>]. <\/em><em>Pero ella ni siquiera se va a acordar de tu nombre porque las muchachas se cansan y se aprenden otros nombres, y reemplazan el tuyo, y lo dejan secarse como un cactus. Ese d\u00eda tu esposa (una se\u00f1ora c\u00e1lida) te va a decir Entra, te vas a resfriar.<\/em><\/p>\n<p><em>Vas a cerrar el precioso balc\u00f3n del piso 28, con la mano amaestrada por los a\u00f1os, con la mano autom\u00e1tica [<\/em>only a gun<em>]; y vas a soltarle un Te amo de los que ya son puro significante y pura estafa. Y vas a morirte luego de 20 mil cajas [uno deja el pulm\u00f3n en la espera], vas a haberle fallado a la vida sin haber sido todo lo feliz que fuiste una vez con la muchacha que se olvid\u00f3 de tu nombre [<\/em>What have you done&#8230;<em>]. Pero la vida va de eso, \u00bfno? De darse cuenta demasiado tarde, de levantarse a las seis y cuarto, y de querer volver a casa, no por la alegr\u00eda de ver alguien en el otro extremo de la habitaci\u00f3n, sino por el a\u00f1orado descanso c\u00edclico<\/em>.<\/p>\n<p>Pero Stephen Merrit dijo \u201c<em>You&#8217;re thinking of someone who&#8217;s gone<\/em>\u201d. Y qui\u00e9n soy yo para poner palabras en su boca.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>The Magnetic Fields' songs -not only the 69 Love Songs- sometimes give the impression of speaking from a half-sad present, or adhering to a mocking resignation; but I assume that here they are not talking about the present, at least not exclusively about it, nor with the importance and rigor that one should confer to the time in which one lives. <\/p>","protected":false},"author":1511,"featured_media":12383,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[8085,8086],"tags":[9440,8081,9441,9439],"coauthors":[8084],"class_list":["post-12382","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-columnas","category-ruido-y-furia","tag-69-love-songs","tag-ruido-y-furia","tag-stephin-merritt","tag-the-magnetic-fields"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Ruido-y-furiael-amor-no...-portada-scaled.jpg?fit=1200%2C548&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12382","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1511"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12382"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12382\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12386,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12382\/revisions\/12386"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12383"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12382"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12382"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12382"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=12382"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}