{"id":12164,"date":"2022-09-19T00:00:30","date_gmt":"2022-09-19T04:00:30","guid":{"rendered":"https:\/\/magazineampm.com\/?p=12164"},"modified":"2022-09-18T11:45:11","modified_gmt":"2022-09-18T15:45:11","slug":"el-alma-es-un-plato-que-se-come-vivo-bela-bartok-romanian-folk-dances","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/el-alma-es-un-plato-que-se-come-vivo-bela-bartok-romanian-folk-dances\/","title":{"rendered":"The soul is a dish that is eaten alive (B\u00e9la Bart\u00f3k, Romanian Folk Dances)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Primer movimiento: <em>Bot t\u00e1nc<\/em>\u00a0\/\u00a0<em>Jocul cu b\u00e2t\u0103<\/em> [El hambre]\n<\/strong><br \/>\nEl sonido de Arthur Willner flotaba por una sala que estaba compuesta por cinco muebles, un piano, ocho personas y algunas plantas de interiores. La versi\u00f3n de las Romanian Folk Dances que estaba sonando era producto de la transcripci\u00f3n de Willner, por eso digo Ocho personas en lugar de Siete. Hab\u00eda alguien peculiar a mi lado, y con \u00e9l sosten\u00eda yo una conversaci\u00f3n cordial y un poco agradable. No era un sue\u00f1o, pero se le parec\u00eda. Por entre el silencio y las voces comenz\u00f3 a escabullirse el primer movimiento de las Danzas de Bart\u00f3k, de manera perspicaz y envolvente. Alguien las puso y nos callamos. Y alguien m\u00e1s dijo Vamos a quitar eso.<br \/>\nPero nadie se levant\u00f3 a quitar eso.<\/p>\n[\u2014Ojal\u00e1 las quiten, no quiero escuchar. Esas danzas me traen malos recuerdos.<br \/>\n\u2014Bueno, pero ellas no tienen la culpa.<br \/>\n\u2014Yo tampoco.].<\/p>\n<p>Bart\u00f3k comenz\u00f3 a escribirlas en 1915, y en 1915 el ej\u00e9rcito alem\u00e1n atacaba a los rusos, y en 1915 Lanoe Hawker obten\u00eda la Cruz de la Victoria. Y Bart\u00f3k viv\u00eda en el mundo de 1915, con los ojos puestos en un piano que era su propia guerra y su propio ej\u00e9rcito. A pesar del mundo, en ese a\u00f1o, Bart\u00f3k estaba comenzando a crear una de las obras m\u00e1s oscuras de la historia de la m\u00fasica. Las Romanian Folk Dances son lo m\u00e1s parecido a un per\u00edodo de duelo que he escuchado en la vida.<\/p>\n[\u2014Me da rabia. Si la quitaran&#8230; Me dan ganas de comerme un alma.<br \/>\n\u2014Aguanta. Deja que el hambre avance.].<\/p>\n<p>Este movimiento suena imponente. Suena a anuncio, a sal\u00f3n buc\u00f3lico. Suena en La menor, y me da p\u00e1nico. Es sospechosamente grande en su color.<\/p>\n<p><strong>Segundo movimiento: <em>Br\u00e2ul \/ <\/em>[La caza]\n<\/strong><br \/>\n[\u2014\u00bfC\u00f3mo es eso de comerse un alma?].<\/p>\n<p>Le deb\u00eda un silencio a las danzas rumanas. Les deb\u00eda perdonarme y perdonarlas. Ciertamente la m\u00fasica no tiene la culpa, pero la m\u00fasica casi siempre tiene un nombre propio y un recuerdo que queremos volver ajeno. La m\u00fasica hiere y salva como mismo unas manos pueden herir y salvar. Me hab\u00eda pasado ya con la <em>Rusalka<\/em> de Dvo\u0159\u00e1k, que fue durante a\u00f1os mi \u00f3pera adorada. Hasta que un d\u00eda la rompieron delante de m\u00ed y entonces Rusalka adquiri\u00f3 \u2014como las Romanian Folk Dances\u2014 un aire maldito e imperdonable.<\/p>\n<p>El segundo movimiento, espec\u00edficamente, se burla de la tristeza a pesar de ser trist\u00edsimo. Es como una cosquilla hecha con un objeto punzante. Cosquillas de sal\u00f3n y cosquillas de seda. Una risa nerviosa y burlona. Obliga a probar fuerzas con el sonido. Y el sonido gana. Casi siempre.<\/p>\n[\u2014Primero hay que encontrar una.<br \/>\n\u2014\u00bfHay algo que no deba hacerse?].<\/p>\n<p>Mientras sonaba, parec\u00eda que la casa se llenaba de fantasmas danzantes, y parec\u00eda que de pronto algo alegre y armonioso estaba sonando. Y parec\u00eda que toda la felicidad del mundo estaba contenida en menos de un minuto. Escuch\u00e9 sin hacer mucho caso y camin\u00e9 hasta el piano. Toqu\u00e9 un par de segundos, clav\u00e9 los dedos en las teclas con la precisi\u00f3n y la incoherencia de un tenedor para carnes. Me salieron sonidos horribles. Lo golpe\u00e9 en cinco notas a la vez. Rabia. Pero ya el segundo movimiento se hab\u00eda acabado.<\/p>\n<p><strong>Tercer movimiento. <em>Topog\u00f3<\/em> \/ [El alimento]\n<\/strong><br \/>\n[\u2014Es f\u00e1cil. Comerse un alma es un proceso casi musical, y en extremo delicioso. Puedes hablar con la boca llena mientras escuchas una m\u00fasica a la que a\u00fan no perdonas. Es un proceso necesario para el perd\u00f3n.].<\/p>\n<p>Un alma verdaderamente hermosa tiene que sonar a <em>Topog\u00f3<\/em>, a tormento calmado y circular. A volc\u00e1n que amenaza y que no sabe el peligro que representa.<br \/>\nLo que m\u00e1s me gusta de este baile es su oscuridad, porque no es una oscuridad triste sino perturbadora y roja (un rojo-vino). Como la sangre que no sabe derramarse despu\u00e9s de la herida. La versi\u00f3n de ese d\u00eda fue ejecutada limpiamente por un viol\u00edn. Me gustan m\u00e1s las versiones con viol\u00edn que las de flauta, aunque prefiero el piano solo. Son unos pocos segundos dando vueltas en Si menor. Unos pocos segundos de tormento imperdonable. Pero puede negociarse el tormento y puede negociarse el perd\u00f3n. Es una l\u00e1stima que yo no haya encontrado la manera de hacerlo en ese momento.<\/p>\n<p>Bart\u00f3k se me clav\u00f3 en el pecho como un tenedor de plata, pero no pude llorar. Supongo que la m\u00fasica cre\u00eda que mi alma estaba alojada all\u00ed. Y desde all\u00ed llor\u00e9. Sin l\u00e1grimas. Sin sangre. Desde el recuerdo y en un silencio parecido al de las misas. Bart\u00f3k quer\u00eda comerse el alma del piano. La tristeza se volvi\u00f3 profunda y consciente. Sonre\u00ed apenas. Hab\u00eda una luz amarilla, y se fue volviendo hostil.<\/p>\n[\u2014Se disecciona con cuidado, para que no se rompa. El alma es un plato que se come vivo.<br \/>\n\u2014\u00bfDe qu\u00e9 manera se come?, \u00bfcon las manos?].<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><iframe loading=\"lazy\" title=\"YouTube video player\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/a9aZU35so9A\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p><strong>Cuarto movimiento. <em>Bucsum\u00ed t\u00e1nc<\/em>\u00a0\/\u00a0<em>Buciumeana <\/em>[Preparaci\u00f3n]<\/strong><\/p>\n<p>Pareciera que por fin es la calma y que ya no hay necesidad de tragar en seco. Recuerdos. Recuerdos. Recuerdos. Ya sin nombre y ya sin rostro. Igual de lacerantes en la memoria, de todos modos.<\/p>\n<p>La danza de Bucsum rompe en un ligero ataque fren\u00e9tico, con una alegr\u00eda maniatada, que de ninguna forma es alegr\u00eda. Ah\u00ed es donde dan ganas de llorar. Pero tampoco se puede.<\/p>\n[\u2014No. Te explico. Lo primero que hay que hacer es buscar un alma sustancial. La vas derritiendo poco a poco. No lo hagas nunca a prop\u00f3sito, es un plato intuitivo. Tiene que haber algo agridulce. Tiene que haber una dosis m\u00ednima de dulzor. M\u00ednima. Casi nada.].<\/p>\n<p>Las danzas rumanas fueron escritas inicialmente para piano. Por eso me gustan tanto las versiones donde solo el piano se escucha. Pero cuando el viol\u00edn sonaba \u2014muy avanzada ya la noche\u2014 me parec\u00eda estar escuchando los pasos de Bart\u00f3k por los pueblos de Ruman\u00eda, buscando los sonidos como quien busca a tientas un piano en una habitaci\u00f3n oscura.<br \/>\nLa habitaci\u00f3n segu\u00eda a oscuras, excepto por una luz amarilla que hab\u00eda al lado del piano.<\/p>\n[\u2014No ha de ser doloroso, \u00bfo s\u00ed?].<\/p>\n<p>La danza de Bucsum sonaba tan linda que me dieron ganas de agarrar los sonidos con la mano y ponerlos en el agua. Pero no hice nada. Junt\u00e9 las rodillas y levant\u00e9 la cabeza, como quien sabe que est\u00e1 por llegar un movimiento alegre.<\/p>\n<p>Es el movimiento m\u00e1s triste de todos. Es toda la desesperanza junta.<\/p>\n[\u2014T\u00fa creer\u00e1s que no pero, cuando se prepara un alma, es uno quien lo sufre inicialmente. El alma ajena no sabe lo que est\u00e1 pasando. Le duele, pero no sabe. Siempre queda la sensaci\u00f3n terrible de estar abriendo algo sagrado. Es un dolor que proviene de otro lugar. Un dolor en La mayor. Se pasa pronto.].<\/p>\n<p><strong>Quinto movimiento. <em>Rom\u00e1n polka\/ <\/em>[Banquete]\n<\/strong><br \/>\nEs verdaderamente feliz. Es el retorno de una alegr\u00eda de la cual los movimientos anteriores me hab\u00edan privado. Una devoluci\u00f3n. La m\u00fasica resurgiendo de s\u00ed misma y para s\u00ed misma. A esas alturas, ya agotada, quise caminar un poco. La gente segu\u00eda conversando alegremente, bajito. Y yo era feliz. Por primera vez me re\u00ed de verdad y por primera vez record\u00e9 con nitidez. Afuera se escuchaba un sonido, como de lluvia. Pero probablemente era el ruido de la grabaci\u00f3n. Estas danzas no tienen la culpa de nada. Ni ellas ni la imperdonada <em>Rusalka<\/em>. Ni yo. Ni el piano que recibi\u00f3 cinco notas de castigo. Ni el alma propia. Ni la ajena.<\/p>\n<p>Esta polka es una danza rumana muy vieja a la que Bart\u00f3k quiso transformar en danza propia. Pero nada es del todo propio. Ruman\u00eda invadiendo la sala de aquella casa. Bart\u00f3k sacando sus dedos largos y clav\u00e1ndome las u\u00f1as en el pecho, como si estuviera vivo el pecho.<\/p>\n<p>Pero nadie se daba cuenta. Yo apretaba las manos y tragaba. Aquello me estaba haciendo un da\u00f1o f\u00edsico. Real.<\/p>\n<p>Segu\u00ed escuchando.<\/p>\n[\u2014Una vez que est\u00e1 todo listo, \u00bfc\u00f3mo se hace?, \u00bfc\u00f3mo puede comerse?].<\/p>\n<p>Ya Liszt hab\u00eda hecho algo parecido con las Rapsodias h\u00fangaras: extraer la locura de los sonidos de un pueblo. La locura. La tristeza. La paz. El sonido de todo pueblo es una rapsodia y es una danza mani\u00e1tica. No importa qu\u00e9 lugar sea. La m\u00fasica de ciertos compositores solo sabe sustraer lo m\u00e1s terrible, y perpetuarlo de manera macabra, como quien abre un alma con la precisi\u00f3n de los tenedores.<\/p>\n<p><strong>Sexto movimiento\/ <em>Apr\u00f3zo<\/em>\u00a0\/\u00a0<em>M\u0103run\u021bel <\/em>[Tenedores]<\/strong><\/p>\n<p>Durante los casi seis minutos de la pieza, tuve una sensaci\u00f3n de vac\u00edo en el pecho. Me hab\u00eda levantado dos veces. La primera, para llegar al piano; la segunda, para caminar un poco. Despu\u00e9s todo fue silencio.<\/p>\n<p>El \u00faltimo movimiento es una fiesta oscura y es un baile espectral. Son todos los recuerdos bailando a la vez, con esa modulaci\u00f3n fastuosa, con esa rapidez casi sobrehumana. Fue una velada quieta. Me dio mucha rabia la \u00faltima parte. Quer\u00eda silencio por dentro. Sent\u00ed que se estaba quebrando algo, que me estaban clavando los dientes en alg\u00fan rinc\u00f3n de la memoria llamado alma o llamado Danza rumana, y hasta <em>Rusalka<\/em>.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s estuve todo el tiempo hablando sola. Quiz\u00e1s la m\u00fasica vino a perdonarme los recuerdos y me llen\u00f3 la habitaci\u00f3n de fantasmas. Otra vez. Siempre es lo mismo.<\/p>\n[\u2014Se come de una manera peculiar. El portador del alma \u2014o sea, el sujeto\u2014 debe atarte las manos por detr\u00e1s, de modo que quedes pegado a la silla, sentado, como en los malos filmes de secuestro. \u00c9l cree que te est\u00e1 sometiendo. Es una especie de juego de rol espiritual. Pero en realidad es \u00e9l quien est\u00e1 siendo sometido. Te va a empujar la cara contra el plato. Vas a comer sin aire. Vas a escuchar c\u00f3mo cruje. El alma est\u00e1 hecha de las canciones a las que condenaste. Y es el sabor m\u00e1s grave. Es un plato que se come vivo y con miedo, porque todas esas canciones pueden ahogarte.].<\/p>\n<p><strong>[Digesti\u00f3n]<\/strong><\/p>\n<p>Cuando se termin\u00f3 la pieza, ped\u00ed que me dejaran poner el tercer movimiento otra vez. Me dijeron que s\u00ed, que por supuesto. No quer\u00eda quedarme con el j\u00fabilo. Me intoxica el j\u00fabilo. Y me enferma. Me llena de luces fr\u00edas. No s\u00e9 qui\u00e9n era la persona con la que sostuve mi di\u00e1logo y con quien escuch\u00e9 los seis movimientos de golpe. Era un joven infeliz, un invitado con el que tuve la suerte de hablar. Pero no s\u00e9. No recuerdo su nombre. Aquella no era mi casa, y aquel no era mi sof\u00e1 y ese no era mi piano. No era mi fiesta.<\/p>\n<p>Les guardo un rencor horrible a Bart\u00f3k y a todas esas danzas. Y si no las supe perdonar fue por m\u00ed.<\/p>\n[\u2014\u00bfDe qu\u00e9 sirve?<br \/>\n\u2014De nada. Es un juego doloroso, in\u00fatil e irreversible. Un plato extravagante del que puedes prescindir perfectamente.].<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde en la noche, ya qued\u00e1bamos menos. Alguien se sent\u00f3 al piano. Me levant\u00e9. Me alej\u00e9 de all\u00ed. Ped\u00ed la mitad de un vaso de agua.<\/p>\n<p>Hubo un vac\u00edo muy grande por dentro. Otra vez.<\/p>\n<p>Me pas\u00e9 el dorso de la mano por la boca, ten\u00eda la sensaci\u00f3n de haber salido de uno de esos banquetes grotescos donde todo es de plata y de carne.<\/p>\n<p>Hubo un arrepentimiento. Estaba llena y cansada. Bulimia mental. Ganas de devolver los sonidos al rinc\u00f3n en el que dorm\u00edan. Pero ya estaban despiertos y no s\u00e9 lidiar con lo irrevocable.<\/p>\n<p>Hubo un sabor agridulce tambi\u00e9n. Como si me hubiesen obligado a comer, de una en una, todas las v\u00edsceras del alma propia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>This polka is a very old Romanian dance that Bart\u00f3k wanted to transform into his own dance. But nothing is entirely his own. Romania invading the living room of that house. Bart\u00f3k sticking out his long fingers and digging his nails into my chest, as if my chest were alive. But nobody noticed. I clenched my hands and swallowed. That was doing me physical damage. Real. I kept listening.<\/p>","protected":false},"author":1511,"featured_media":12165,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[8085,8086],"tags":[9398,9397,8081],"coauthors":[8084],"class_list":["post-12164","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-columnas","category-ruido-y-furia","tag-bela-bartok","tag-romanian-folk-dances","tag-ruido-y-furia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/magazineampm.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Bartok-Portada-scaled.jpg?fit=1200%2C548&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12164","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1511"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12164"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12164\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12171,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12164\/revisions\/12171"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12165"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12164"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12164"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12164"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=12164"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}