{"id":11381,"date":"2022-05-30T00:00:57","date_gmt":"2022-05-30T04:00:57","guid":{"rendered":"https:\/\/magazineampm.com\/?p=11381"},"modified":"2022-05-29T18:04:59","modified_gmt":"2022-05-29T22:04:59","slug":"ruido-y-furia-pierre-daven-keller-la-fiancee-de-latome","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/magazineampm.com\/en\/ruido-y-furia-pierre-daven-keller-la-fiancee-de-latome\/","title":{"rendered":"Nobody wants a woman with tin burns"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>Texto escrito dentro de un sue\u00f1o de Duchy Man<\/em><\/p>\n<p><strong>Superstici\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>A las 3:22 de la madrugada del 30 de abril no sab\u00eda qui\u00e9n era Pierre Daven-Keller. No s\u00e9 si era urgente para m\u00ed conocerlo, pero un mensaje a altas horas de la noche siempre me parece una urgencia [por superstici\u00f3n, por terquedad, por man\u00eda]. A esa hora me lleg\u00f3 el video de <em>La Fianc\u00e9e de l\u2019Atome<\/em>. Imagen hermosa, de entrada. Nunca he sido novia de un \u00e1tomo, aunque a veces haya notado por dentro ciertas combustiones, y aunque haya sentido temblar los enlaces de los \u00e1tomos m\u00edos.<\/p>\n<p>Supongo que estoy hecha de materia oscura y que desconozco, por suerte, las part\u00edculas que me componen. Es mejor desconocerlas [por superstici\u00f3n, por terquedad, por man\u00eda].<\/p>\n<p>En un momento de aquel taconeo cinematogr\u00e1fico, sent\u00ed una euforia diluyente.<\/p>\n<p>Una aleaci\u00f3n, una soldadura.<br \/>\nEsta\u00f1o.<\/p>\n<p><strong>El n\u00facleo<\/strong><br \/>\n(Besar al 4\u00d710-\u2077%)<\/p>\n<p>En el video hay tres personajes, aunque yo creo que despu\u00e9s de todo son solo dos. Acaso uno&#8230;<\/p>\n<p>La se\u00f1ora: Ella llega a una casa inmensa, una especie de mansi\u00f3n. Entra como si estuviera entrando a su casa de la infancia. Ella mira como una diosa o como un or\u00e1culo que por primera vez pierde el don de adivinar.<\/p>\n<p>La mujer que canta: Ella canta y tiene sexo con un pianista, un sexo de \u00e1tomos, una explosi\u00f3n introspectiva. Ella canta como si cantar fuese un acto sexual. [Cantar es un acto sexual bastante severo].<\/p>\n<p>El pianista: Toca el piano con una serenidad sobrehumana. Se deja mirar. Se deja hacer, y hace. Es un acelerador de part\u00edculas.<\/p>\n<p>El ambiente es denso y sexual, y oscuro, y turbio, y pac\u00edfico. De estructuras cristalinas. Me gusta la manera en la que Pierre Daven-Keller toca el piano, me gusta la manera en la que Helena Noguerra (la mujer part\u00edcula) canta sin cantar. Me gusta la manera en la que se mueven y gimen, como si estuvieran cantando (porque est\u00e1n, en efecto, cantando).<br \/>\nA las 3:40 ya hab\u00eda terminado de ver el video (lo s\u00e9 por mi mensaje de respuesta). Lo reproduje m\u00e1s de una vez. Y m\u00e1s de una vez me detuve en los pasos de la se\u00f1ora que entraba a una casa enorme. Aquel lugar me trajo a la memoria la figura y la densidad del hospital psiqui\u00e1trico Santa Mar\u00eda de Punilla, que est\u00e1 abandonado desde hace a\u00f1os, y en peligro de derrumbe. Ambos lugares se me parecieron a la imagen del abandono\u2026 [Hay lugares que est\u00e1n solos desde siempre, aunque permanezcan pulcros y llenos de flores, porque todo lo que cae all\u00ed dentro se va a derrumbar tarde o temprano, hasta que terminan por derrumbarse las paredes (lo menos preocupante, en realidad). Hay lugares compuestos de materia oscura. Lugares que contribuyen a la orfandad de los \u00e1tomos].<\/p>\n<p>Aquella construcci\u00f3n era una especie de envoltura electr\u00f3nica muy triste. Imponente en su tristeza.<\/p>\n<p>La se\u00f1ora entra a la casa donde el pianista y la mujer est\u00e1n cantando. La se\u00f1ora besa a la mujer. Yo creo que ella es la muerte (que ambas lo son). En alg\u00fan momento pens\u00e9 que se trataba de una se\u00f1ora visit\u00e1ndose a s\u00ed misma en el pasado.<\/p>\n<p>Ese beso es tristemente hermoso. Me pareci\u00f3 una reconciliaci\u00f3n. \u00c1tomos y bocas siendo la misma cosa. La se\u00f1ora contempla el sexo desde su trono. Mueve sus dedos viej\u00edsimos. La se\u00f1ora sabe que el olvido no existe, que tarde o temprano nos encontramos con las peque\u00f1as muertes y somos besados por las peque\u00f1as muertes. Nadie puede huir de s\u00ed mismo y me pareci\u00f3 un horror que eso fuese un hecho a la misma hora de la madrugada en la que est\u00e1 prohibido escuchar <em>Dido y Eneas<\/em>, a la misma hora de la madrugada en la que estamos tan cerca de besar nuestras propias bocas. Las soledades traen consigo las formas m\u00e1s corp\u00f3reas de la muerte.<\/p>\n[<em>\u00bfNunca has sentido tu propio beso?, \u00bfnunca has sentido que te visitan tus propias versiones?, \u00bfnunca has sentido en medio de la noche c\u00f3mo un recuerdo se sienta en una silla y te mira con un rictus de voyeur y de certeza explosiva?, \u00bfnunca has sentido un recuerdo que a\u00fan no sucede? Una corazonada ocurre cuando la muerte nos besa. Una certeza es una boca envejecida. Es angustiante mirarse desde afuera, besar a una versi\u00f3n propia, tener sexo con el cuerpo de la melod\u00eda que transcurre mientras tenemos sexo.<\/em><\/p>\n<p><em>Es mejor mantenerse lejos.<\/em><\/p>\n<p><em>Por superstici\u00f3n,<\/em><em><br \/>\n<\/em><em>por terquedad,<\/em><em><br \/>\n<\/em><em>por man\u00eda<\/em>].<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><iframe loading=\"lazy\" title=\"YouTube video player\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/Zski7RAPEFw\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p><strong>La corteza at\u00f3mica<\/strong><strong><br \/>\n<\/strong><br \/>\nEvidentemente Pierre Daven-Keller es un compositor plateado. (No es de plata como Dvo\u0159\u00e1k, ni es de aluminio como Bartok). Es plateado como el esta\u00f1o, y es doloroso como una quemadura de esta\u00f1o.<\/p>\n<p>Ahora recuerdo, con cierta nostalgia, cuando se rompi\u00f3 mi radio. Yo era peque\u00f1a y quise una pistola de soldar. Diseccion\u00e9 aquel artefacto buscando los posibles errores que lo volvieron silencioso. Iba a un lugar que hab\u00eda detr\u00e1s de mi casa, abr\u00eda un frasco de vidrio donde estaba el esta\u00f1o, y con aquellas manos diminutas lo derret\u00eda sobre la placa, auxiliada por la pistola que tambi\u00e9n me robaba. Hab\u00eda visto c\u00f3mo los adultos lo hac\u00edan. Justo al lado de la casa un se\u00f1or arreglaba radios y relojes. Me hice peque\u00f1as quemaduras, porque siempre fui torpe. Tengo puntos diminutos en las piernas, quemaduras que parecen lunares y que ya son parte de la piel.<\/p>\n<p>Reviv\u00ed esos instantes porque aquella ni\u00f1ita intentaba arreglar su radio con la misma esperanza mort\u00edfera con la que Pierre Daven-Keller toca el piano. Todo se confunde en mi memoria, y ahora el pianista posa sus dedos sobre una placa y yo toco el piano en alg\u00fan lugar del patio, en el 2005.<\/p>\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s, un amigo con el que viv\u00ed toc\u00f3 una melod\u00eda en Do menor y me dijo que mi vida ten\u00eda ese sonido. Ese amigo me regal\u00f3 una pistola azul de esta\u00f1o. (Hugo se llamaba). \u00c9l tocaba el piano como si estuviera muri\u00e9ndose. Y una vez arregl\u00e9 su tel\u00e9fono fijo con un poco de esta\u00f1o que nos regal\u00f3 Vlado.<\/p>\n<p>La vida, despu\u00e9s de todo, es una serie ininterrumpida de escenas que se repiten, de otro modo, con otras im\u00e1genes, con otros acordes, pero siempre con el peculiar sonido de las cosas que est\u00e1n por ocurrir, con el peculiar beso del futuro, con la extra\u00f1\u00edsima reminiscencia de otros tiempos.<\/p>\n<p>Fue emocionante ver aquel beso a trav\u00e9s de la pantalla del m\u00f3vil. Un beso relativamente resistente a soluciones casi neutras. Nunca hab\u00eda escuchado una canci\u00f3n tan parecida al esta\u00f1o. Nunca hab\u00eda revivido tanto los radios rotos y las soluciones fat\u00eddicas.<\/p>\n<p>Me mantuve cerca de m\u00ed misma por un momento, respir\u00e1ndome en la nuca, pareci\u00e9ndome (y padeciendo los psiqui\u00e1tricos abandonados que me habitan. Siendo uno lleno de flores on\u00edricas y de besos propios).<\/p>\n<p>Pierre Daven-Keller contiene un sonido de soldadura y de flor met\u00e1lica. De infancia soldada. De piano roto.<\/p>\n<p><strong>Estructura on\u00edrica<\/strong><strong><br \/>\n<\/strong><br \/>\nDespu\u00e9s de haber escuchado el tema tuve una conversaci\u00f3n sobre \u00e9l, y sobre Thomas Pesquet, y sobre una emisora de radio que ahora escucho todos los d\u00edas, y sobre la vida que transcurre en un \u00e1tomo, y sobre las maneras en las que uno se mira desde fuera, y sobre muertes extracorp\u00f3reas y sobre sexos ingr\u00e1vidos y sobre canciones sin letra. D\u00edas despu\u00e9s, los sue\u00f1os se mezclaron, como si una se\u00f1ora de dedos largos hubiese puesto alguna m\u00fasica en el delirio on\u00edrico ajeno.<\/p>\n<p>Quiero pensar que puse esa m\u00fasica, quiero pensar que dej\u00e9 unas flores hermos\u00edsimas, o unos peces de los que son alegres porque tienen color y ganas de tener color, y hasta ganas de vivir.<br \/>\nUn tsubaki, quisiera dejar un tsubaki en el sue\u00f1o ajeno.<br \/>\nUna dalia.<br \/>\nUn koi de agua dulce.<br \/>\nLa flor del musgo.<\/p>\n<p>Yo quiero dejar flores en sue\u00f1os que no son los m\u00edos.<\/p>\n[Pero terminamos hablando, como casi siempre, del no querer, y de los abandonos, y de las soledades.<br \/>\nNadie quiere a una muchacha con quemaduras de esta\u00f1o, ni a una muchacha que pone m\u00fasica en los sue\u00f1os, y que cree fervientemente en ello. Nadie puede querer a los monstruos que anotan delirios donde hay bandas sonoras detr\u00e1s. Y es mejor que as\u00ed sea.<\/p>\n<p>Es mejor mantenerse lejos.<\/p>\n<p>Por superstici\u00f3n,<br \/>\npor terquedad,<br \/>\npor man\u00eda].<\/p>\n<p>Me gustar\u00eda decir que mi radio se arregl\u00f3 una noche de septiembre del a\u00f1o 2005.<br \/>\nEst\u00e1 arreglado ahora en un lugar de los sue\u00f1os que s\u00e9 \u2014con qu\u00e9 certeza\u2014 que contiene pianos y flores de musgo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A las 3:22 de la madrugada del 30 de abril no sab\u00eda qui\u00e9n era Pierre Daven-Keller. No s\u00e9 si era urgente para m\u00ed conocerlo, pero un mensaje a altas horas de la noche siempre me parece una urgencia [por superstici\u00f3n, por terquedad, por man\u00eda]. A esa hora me lleg\u00f3 el video de La Fianc\u00e9e de l\u2019Atome. 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